God of War es exclusivo para PlayStation 4. | Fuente: PlayStation

El pasado 20 de abril llegó a las tiendas God of War, la nueva entrega de la popular franquicia de Santa Monica, exclusiva para la PlayStation 4. La expectativa era grande en torno a un videojuego que trajo de regreso al brutal Kratos después de casi cinco años.

Santa Monica afrontaba un interesante reto con este God of War. No solo estaba haciendo una necesaria reestructuración (después del discreto Ascension), sino que estaba llevando la historia a la mitología nórdica, con un Kratos más maduro, padre de familia.

Los cambios chocan, pero casi siempre son para bien. ¿Será este el caso? Acá mi análisis.

Terminar la campaña principal de God of War nos demandará entre 20 y 25 horas. | Fuente: PlayStation

Lo bueno

La esposa de Kratos ha muerto. Y su último deseo fue que sus cenizas se esparzan desde el pico más alto del reino. Este es el detonante de God of War, la historia del viaje de Kratos y su hijo, Atreus, para cumplir este pedido.

Lo más destacable acá es el peso que tiene la historia. Se respetan los tiempos, se sabe contar. Además, vemos un desarrollo de personajes soberbio, que se siente hasta extraño en una saga en lo que más primaba era la jugabilidad y la violencia explícita.

Kratos es un padre terrible, frío, distante, acaso obligado a interactuar con su hijo tras la partida de su esposa. Atreus, por su parte, se resigna al destino que le ha tocado vivir. Reprime la muerte de su madre y lamenta haber tenido que quedarse con su padre. El inicio de God of War es chocante a nivel argumental.

A lo largo de la campaña, encontramos aliados y enemigos, y su tratamiento también ha sido muy bien cuidado, en especial al antagonista principal, que es todo un enigma al inicio y a quien vamos conociendo a medida que avanzamos.

El gran reto de Santa Monica ha sido rehacer la saga desde sus cimientos. No diré que reniega de sus orígenes, pero sí es una suerte de reinicio en casi todos sus apartados. Primero, cambia la jugabilidad. La pantalla se pone atrás del personaje y todo se afronta desde una perspectiva en tercera persona que no pocos han comparado con Dark Souls.

Puede que este God of War sea más estratégico y pausado, pero no reniega de su ADN. Los combos en cadena, la violencia y vistosidad de los golpes de Kratos (ahora con la asistencia de su hijo) son una delicia audiovisual. Te metes en el personaje, te emociona tener tanto poder, y ser capaz de arrancar cabezas, desmembrar enemigos, destripar al rival de turno.

Algo inédito en la saga es que ahora tenemos un nivel de personaje, armaduras, armas, que podemos mejorar. Lo bueno es que esto no pasa del mero aspecto estético, sino que cada armadura que vamos encontrando o fabricando nos da diferentes beneficios, y ya depende de cada uno encontrar el mejor equipo para afrontar los retos.

Mucho se ha hablado del enfoque hacia un “mundo abierto” de este nuevo God of War. Sí, estamos ante un mapa amplio. Sí, tenemos misiones secundarias y encargos por cumplir. Pero las cosas están bastante limitadas. Pero el juego da la falsa impresión de que puedes ir a donde quieras y hacer lo que te plazca, ya que todo está bastante limitado a locaciones con un objetivo específico. Si bien esto puede decepcionar a quienes buscaban una experiencia tipo RPG, yo lo considero algo positivo, ya que no nos distraemos en demasía de nuestro objetivo principal.

Pese a ello, hay decenas de cosas por hacer: desde misiones secundarias (muchas de ellas con historias bastante crudas), retos particulares, búsqueda de tesoros, entre otras (que no mencionaré para no malograr la experiencia a quienes aún no terminan el juego). La campaña principal puede demandarnos entre 20 y 25 horas, pero completar todo fácil duplica el tiempo invertido.

Yo he jugado este God of War en mi veterana PlayStation 4, y debo reconocer que la gente de Santa Monica le ha sacado petróleo a las capacidades de la consola. Los escenarios tienen un realismo abrumador y los diseños de personaje tienen un nivel altísimo. Y todo esto corriendo casi sin bajones en la tasa de frames. Obviamente la experiencia es mucho mejor en una PlayStation 4 Pro, pero yo no soy tan exigente en este apartado.

La banda sonora y los efectos de sonido, épicos y rimbombantes, respetan el legado de la saga e, incluso, suben el listón.

En God of War, hay decenas por cosas por hacer. | Fuente: PlayStation

Lo malo

Creo que la navegación en el mapa merece una revisión, ya que es imposible realizar viajes rápidos si es que antes no llegamos a uno de los portales que están distribuidos en cada región. Lamentablemente, estos están distribuidos a cuentagotas, y varias veces he perdido mucho tiempo en locaciones vacías hasta llegar al bendito portal.

Estos portales nos transportan a un pequeño camino que debemos recorrer para supuestamente alcanzar otra región. Lo curioso es que este recorrido es un engaño de los desarrolladores para encubrir un tiempo de cara. Prueben entrar y quedarse parados. A los segundos, el portal de destino aparecerá frente a nosotros, sin necesidad de habernos casi movido.

El nivel de dificultad no es del todo satisfactorio, al menos en el nivel Normal. No me considero un gran jugador, pero el reto no es mayúsculo, ni siquiera frente a los enemigos de mayor nivel. Además, tenemos a Atreus como asistente, que en muchos casos nos hace la tarea demasiado llevadera.

La cámara a veces nos juega una mala pasada, sobre todo cuando estamos en un recinto cerrado. El lock que hacemos a un enemigo no es de mucha ayuda, y basta que este salte a nuestra espalda, para dejarnos vendidos hasta que manualmente reubiquemos la cámara.

En todo nuestro recorrido nos encontraremos con no más de diez tipos de enemigos. Se han sabido maquillar diferencias, cambiando colores y tipos de ataque, pero básicamente nos enfrentaremos varias veces con los mismos rivales.

Los escenarios están cargados de detalles. | Fuente: PlayStation

Lo feo

En God of War hay varias secciones de plataformas o en las que tenemos que escalar. Lamentablemente, son fases totalmente automatizadas, guiadas al extremo, en el que no hay ni un solo riesgo de morir. Todo está estructurado para avanzar por un camino prefijado en el que nuestro único trabajo será mover al personaje y presionar ocasionalmente círculo para saltar.

De igual modo, cuando estamos a bordo de un bote, casi no hay acciones que podemos realizar, salvo chocar contra barriles y cadáveres que están a la deriva (lo que nos da plata), o recoger algunas cosas vía Atreus. Kratos no nada, cuando nos acercamos al agua el personaje se queda parado de golpe, somo si sufriera miedo a mojarse.

Conclusión: Santa Monica ha sabido reinventar la saga. Ahora estamos ante un juego sobrio, maduro, que respeta mucho a sus personajes y a la historia que estos cuentan. Hay detalles que se deben mejorar en la secuela (que supongo saldrá en la próxima generación), pero en líneas generales estamos ante un producto bastante redondo. Este God of War es, por mucho, el mejor juego de la franquicia.

Y ustedes, ¿ya jugaron el nuevo God of War?, ¿qué opinan de los cambios introducidos en la saga?

¿Qué opinas?