Vampyr está disponible para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Focus Home Interactive

Dontnod Entertainment no es un estudio novato en la industria. Irrumpieron con el más que aceptable Remember Me (2013) -en la generación pasada-, tras lo cual dejaron su huella con el premiado Life Is Strange (2015). Sus proyectos tratan de dejar una suerte de marca de fábrica, y eso es saludable en una industria en la que últimamente prima el reciclaje.

Es por ello que Vampyr, el nuevo proyecto de los franceses, no debe pasar desapercibido. Esta entrega, que aborda el siempre rico universo de los vampiros, nos lleva al Londres de inicios del siglo XX. El juego es un RPG de acción, pero con bastante peso en la narrativa. Sin duda, a priori, un cóctel atractivo. Pero veamos si las buenas ideas se plasman adecuadamente.

En Vampyr, conoceremos a decenas de ciudadanos. | Fuente: Focus Home Interactive

Lo bueno

Pensaba empezar esta sección con el argumento y la narrativa de Vampyr, pero haciendo un balance final creo que lo mejor del juego es su ambientación. Es genial por donde se la mire. No solo es una recreación de un Londres en decadencia, sino que se ha plasmado magistralmente ese ambiente lúgubre y frío de las historias de vampiros.

También saludo el mimo que han tenido en Dontnod para pensar en los pequeños detalles, algo que se disfruta más al estar en recintos cerrados, como mansiones, hospitales, iglesias. Los muebles, cuadros, utensilios, todo está debidamente recreado.

Ahora sí, vayamos a la historia: Jonathan Reid despierta en una fosa común rodeado de cadáveres. El doctor sabe que algo anda mal, ya que tiene un irrefrenable deseo de sangre. Ahí cogemos el control del personaje que, tambaleándose, llega hasta una mujer a la que atacamos.

El poderoso inicio de Vampyr sirve para presentarnos a nuestro protagonista, un médico inglés que regresó a Londres tras participar en la Primera Guerra Mundial. El doctor, convertido en vampiro, tiene ahora un objetivo: encontrar a su creador.

No comentaré más sobre la historia, ya que malograría la experiencia de quienes aún no prueban el juego. Pero considero que el guion está muy bien desarrollado, consistente hasta el final, y con varias sorpresas.

Vampyr es un RPG de acción, pero con un claro enfoque narrativo. A lo largo de la campaña encontraremos decenas de personajes distribuidos en toda la ciudad. Si bien solo algunos son esenciales para hacer avanzar la historia, los otros no son mera comparsa, sino que tienen un peso argumental fuerte.

El juego presenta una mecánica muy curiosa: el nivel de dificultad lo fijamos nosotros en tiempo real durante el juego. Me explico: para subir de nivel, necesitamos sangre (como todo vampiro). Y los personajes secundarios son ricos en ella. Ergo, si queremos subir de nivel más rápido, podemos eliminar a personajes secundarios.

Sin embargo, esto no es tan fácil como decir “este sí” o “este no”. Los desarrolladores incluyeron un factor llamado “calidad de sangre” en todos. De arranque, los personajes secundarios tienen una calidad baja, por lo que no servirá de mucho acabar con ellos apenas los conocemos. Para que estos personajes suban su calidad de sangre, deberemos hablar con ellos, interactuar, conocer sus historias y cumplir encargos.

Así, un personaje que a priori parecía malo puede terminar generándonos empatía, por lo que no será tan fácil tomar la decisión de acabar con él/ella.

Aparte, hay una serie de factores que nos obligan a estar en constante contacto con estos personajes, como enfermedades que van contrayendo. Además, las decisiones tienen un peso determinante e irreparable. Perdonar la vida a un enemigo puede generar una cadena de eventos que tal vez no esperábamos. En fin, lo dejo ahí para que lo descubran ustedes.

Terminar Vampyr me tomó unas 25 horas, aunque yo me dedique a investigar todo y cumplir casi todos los encargos secundarios. Si alguien solo busca ir por la campaña principal, estimo que la duración caerá a 20 horas o menos, pero aún así lo considero bastante aceptable.

La música del juego, lúgubre y opresiva, calza perfecta con la estética del juego. Las piezas están realizadas casi en su totalidad con violines, chelos y contrabajos, algo novedoso y con un efecto poderoso dentro del juego.

A lo largo del juego ganaremos una serie de habilidades y ataques. | Fuente: Focus Home Interactive

Lo malo

El control del personaje es algo tosco, cuesta un poco acostumbrarse a los movimientos del personaje. Asimismo, hay varias cosas que merecen una revisión, como el ‘lock’ a los enemigos y la ubicación de la cámara en entornos cerrados.

Al ser un juego de mundo abierto, extrañé sobremanera la inclusión de viajes rápidos dentro del mapa. Reconozco que mapa no es especialmente grande (hasta podría considerarse pequeño si lo comparamos con otros títulos del género), pero igual se hace engorroso tener que recorrer por varios minutos la ciudad para cumplir alguna misión u encargo.

El juego se me hizo demasiado accesible. Tal como expliqué, en teoría el nivel de dificultad lo ponemos nosotros al no matar a la mayor cantidad de NPC. Sin embargo, pese a que casi dejé vivos a todos (lo que me haría las cosas muy cuesta arriba), casi no morí en toda la campaña.

Y esto se debe a la inteligencia artificial de los enemigos, vergonzosa. Tienen ataques harto predecibles (como quedarse apuntándonos varios segundos) y repetitivos, sin mencionar la inexplicable decisión de bajar la guardia apenas nos alejamos unos metros.

A nivel gráfico, Vampyr está muy por debajo de las expectativas. La gente de Dontnod no ha sabido explotar las posibilidades del Unreal Engine 4 y nos presentan un juego con modelados pobres, con personajes inexpresivos, además de un popurrí de enemigos clónicos, sin mayor variedad.

El juego viene en perfecto inglés con subtítulos en español. Sin embargo, debido a la cantidad de diálogos que hay en el juego -y poniéndome en los pies de los jugadores que no dominan el idioma-, creo que se extraña la opción de tener un doblaje localizado.

El camino más rápido para ganar experiencia es tomar la sangre de los personajes secundarios. | Fuente: Focus Home Interactive

Lo feo

El apartado técnico de Vampyr deja mucho que desear. Tenemos bajones en la tasa de frames en varios momentos, el juego se congela inexplicablemente cuando atravesamos una puerta y los tiempos de carga son excesivos. Además, me he encontrado decenas de glitches, algunos curiosos, pero en un par de ocasiones tuve que reiniciar la partida.

Huelga decir que esta semana el juego ha recibido un gran parche que espero atenúe todos estos fallos de optimización que no hacen más que sacar al jugador de la experiencia.

Conclusión: Vampyr es un juego harto interesante, no solo por su trama, sino por las ideas frescas que incluye en la jugabilidad. Me gusta encontrarme con títulos que busquen dar la vuelta a la tuerca en géneros en los que parece que ya se ha visto todo. Sin embargo, y lo que más lamento, la gente de Dontnod boicotea el espíritu de su juego al hacerlo tan accesible, sin mencionar la falta de optimización del producto final. Pese a ello, confío en que se puedan hacer las correcciones en una eventual secuela.

Y ustedes, ¿han jugado Vampyr?, ¿qué juego de Dontnod les gustó más?

¿Qué opinas?