Turf Wars se estrenó este 20 de noviembre y sirve para expandir la campaña original de Marvel’s Spider-Man. | Fuente: Insomniac Games

Esta semana se estrenó Turf Wars (Guerras de territorio, en Latinoamérica), el segundo capítulo de la expansión The City That Never Sleeps, del exitoso Marvel’s Spider-Man (pueden leer el review aquí). Ya lo jugué y acá mis impresiones.

Tal como pasó con The Heist -el primer DLC-, es complicado hablar solo del contenido de este complemento, ya que es parte de un todo. En Turf Wars, seguimos la línea argumental trazada en The Heist, pero ahora con un nuevo enemigo, el mafioso Hammerhead, que quiere imponer su ley en Nueva York. En este DLC, regresa la oficial Yuri Watanabe, que tuvo una significativa participación en la campaña.

Pese a que el argumento de Turf Wars es muy bueno, maduro e impactante, el contenido a nivel jugable es realmente pobre, con apenas un nuevo tipo de enemigo y misiones secundarias recicladas, tanto de la campaña principal como del primer DLC.

Por ejemplo, vuelven las misiones en las que nos infiltramos en determinados almacenes y tenemos que acabar con oleadas de enemigos. La presencia del nuevo tipo de enemigo (con escudo y propulsor) hace el trabajo un poco más complicado, pero básicamente son misiones idénticas a las de la campaña.

Del primer DLC, regresan los retos de la estridente Screwball, que ya estaban en la campaña principal, pero por encargo del misterioso Taskmaster. Aparte, volvemos a tener que resolver atracos, persecuciones y balaceras en algunas zonas de la ciudad. Nada complicado ni que nos demanda mucho tiempo. De hecho, sacar el 100% de Turf Wars no nos demandará más de tres horas.

Turf Wars como producto independiente definitivamente deja mucho que desear, pero si lo vemos como parte de The City That Never Sleeps la cosa cambia. Solo queda esperar el arribo del tercer DLC de Marvel’s Spider-Man, en diciembre, y sacar conclusiones definitivas.

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