Wavelengths se estrenó el pasado 30 de septiembre. | Fuente: Square Enix
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Pese a ser poco innovador, disfruté mucho Life is Strange: True Colors (pueden leer mi análisis aquí), que se convirtió en uno de mis títulos favoritos de la saga de Square Enix. La gente de Deck Nine -que ha tomado la posta a Dontnod- presentó una historia interesante, poderosa, con unos personajes memorables.

Por ello, guardaba muchas expectativas en Wavelengths, el DLC precuela de True Colors. Se trata de un episodio extra que está protagonizado por Stephanie Gingrich, más conocida como Steph, quien aparece en el juego principal, pero es una vieja conocida de la saga, ya que fue parte del incomprendido Life is Strange: Before the Storm.

Desde los tráileres, ya tenía mucho interés en este DLC, más que nada por el vínculo que podía establecerse con los acontecimientos de Arcadia Bay. Recordemos que todos los juegos de Life is Strange se ubican en un mismo universo, pero las entregas nunca han tenido relación una con otra (salvo Before the Storm, que es precuela directa del primer juego).

Lo que más me ha gustado de Wavelengths es su argumento, que nos permite conocer el trasfondo de Steph, desde su llegada a Haven Springs hasta el momento en el que conoce a Alex Chen, protagonista de True Colors.

El desarrollo de Steph como personaje me parece muy bien llevado, ya que la joven que conocemos en True Colors dista mucho de la que vimos en Before the Storm. Además, saludo la inclusión de personajes que aparecieron en el juego del 2017, ya sea presencialmente o como un cameo en recuerdos.

De hecho, y sin hacer spoilers, este DLC creo que nos puede dar guiños sobre cuál podría ser el final canónico de True Colors (recordemos que hay hasta seis finales dependiendo de nuestras decisiones en el juego). Es algo que seguramente quedará para el debate de la comunidad.

Un retroceso a nivel jugable

El problema con Wavelengths radica en su pobre sistema jugable, que significa varios pasos atrás respecto a lo visto en True Colors. Sé que estamos ante una aventura gráfica, con un fuerte enfoque en la historia; pero sí creo que el componente jugable ha decaído sobremanera.

Hay simpáticas interacciones con el público en nuestro trabajo como DJ, pero esto se repite demasiado durante las poco más de dos horas que dura este DLC. No hay retos ni coleccionables (de hecho, el DLC carece de trofeos en PlayStation), y apenas hay un minijuego para disputar partidos de fulbito de mesa; pero es algo totalmente opcional.

La selección musical de este Wavelengths me ha gustado, con temas variados y bien elegidos. En la misma tónica, el trabajo de los actores de voz es muy solvente, con agradables retornos a la saga. Pero, eso sí, seguimos esperando un doblaje a nuestro idioma.

En conclusión, Wavelengths me parece un DLC dirigido solo a los fanáticos de la saga y a quienes desean ahondar aún más en el lore de Life is Strange. Si eres uno de aquellos, este contenido te caerá como anillo al dedo.