The Gardens Between está disponible para PlayStation 4, Nintendo Switch y PC. | Fuente: The Voxel Agents

Siempre que escucho el sambenito de que “la industria de los videojuegos se ha estancado”, recomiendo dar una mirada al circuito independiente. Los títulos indies están dando cátedra desde hace años en lo que respecta a temáticas, mecánicas y hasta en innovación. Prueba de ello es The Gardens Between (PlayStation 4, Nintendo Switch y PC), desarrollado por los australianos de The Voxel Agents.

The Gardens Between fue mostrado al público en la conferencia de PlayStation en la Paris Games Week del año pasado, aunque su anuncio no tuvo el impacto de otras producciones. Hoy, con el juego en el mercado, ya podemos sacar conclusiones definitivas. ¿Vale la pena la inversión? Acá mi análisis:

Lo bueno

Más que un videojuego, diría que The Gardens Between es una experiencia, un título que explora la relación entre dos amigos, Arina y Frendt, que repasan sus experiencias a través de una serie de islas ingeniosamente diseñadas.

Josh Alan Bradbury, lead designer del juego, lo describió como una alegoría sobre cómo recordamos a los amigos de la infancia cuando crecemos. Y efectivamente The Gardens Between tiene ese halo de nostalgia por el pasado, y puede llegar a tocar fibras sensibles si es que nos identificamos con la pareja protagonista.

Es un tanto complicado hablar de la jugabilidad de The Gardens Between. El juego nos pone en diferentes islas que abordan algún recuerdo de Arina y Frendt. Cada isla es un rompecabezas que debemos solucionar para seguir adelante. Es decir, estamos ante una aventura que se desarrolla en base a puzles.

Lo curioso es que no tenemos un control de los personajes salvo para realizar acciones puntuales. Así, para resolver los rompecabezas, y seguir adelante en la historia, debemos jugar con el tiempo, adelantando y rebobinando las acciones hasta encontrar la clave.

Esto puede sonar complicado y hasta tedioso, pero no lo es. Es muy entretenido buscar la solución a los puzles, que en su mayoría son realmente ingeniosos.

El apartado artístico del juego es notable. Como dije, cada isla aborda un recuerdo, por lo que estamos ante distintas circunstancias, como la construcción de la casa del árbol, la visita a un museo o quedarse en casa jugando videojuegos.

Finalmente, debo destacar la estupenda banda sonora elegida para el juego. Las piezas creadas por el músico australiano Tim Shiel son relajantes y muy acertadas para involucrarnos en la aventura.

Lo malo

The Gardens Between es un juego realmente corto, que puede ser terminado en poco más de dos horas. De hecho, mi recomendación es jugarlo de corrido, para que logre un mayor impacto (tal vez más contenido hubiera sido contraproducente para la experiencia global).

Sin embargo, sí quedé con ganas de más, tal vez la inclusión secretos escondidos que nos revelen algún recuerdo extra de Arina y Frendt.

Este es otro de los puntos flojos del juego: casi no hay incentivos para rejugarlo, salvo revivir la campaña. Es más, encontrar la solución de los puzles ‘arruina’ una segunda pasada, ya que se pierde totalmente el factor sorpresa.

The Gardens Between arranca con mapas extremadamente sencillos, a modo de tutorial para que nos familiaricemos con las mecánicas. Y esto se repite más adelante, cuando nos presentan más habilidades de los protagonistas. Creo que recién pasada la mitad de la campaña el juego muestra todo su potencial, con mapas que combinan todas las técnicas.

El juego me gustó tanto que no paré hasta sacar el trofeo de Platino. | Fuente: The Voxel Agents

Lo feo

Desierto. No encontré algo como para poner en esta sección. Eso sí, como ya he dicho en otros análisis de juegos indies, lamento sobremanera que no se apueste por lanzarlo en formato físico.

Conclusión: The Gardens Between es una gran aventura, una auténtica sorpresa. Es un título realmente entretenido y muy ingenioso, pero que lamentablemente nos deja con ganas de más. No es un juego para todos los públicos, pero si estás buscando una experiencia distinta en los videojuegos, es un imprescindible.

¿Qué opinas?