Fauna silvestre a la venta: especies afectadas y rutas de comercio en Perú

Son 383 especies las más comercializadas ilegalmente según información del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) y un análisis de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS).
Mongabay

Mongabay Latam es una plataforma de noticias ambientales, científicas y de conservación en español.

(Mongabay Latam / Milton López). Los quieren a como dé lugar y no importa si están en peligro de extinción o si sufren en el camino. Existen más de 380 especies de fauna silvestre (211 de aves, 101 de mamíferos, 47 de reptiles, siete de anfibios y 17 de invertebrados) que han sido trasladadas de manera ilegal por diferentes zonas del Perú para cubrir la demanda a nivel mundial. Las causas son variadas. Las quieren como compañía, por su belleza o para fines científicos u ornamentales, entre otros. Así lo señala el reciente documento del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) llamado “Estrategia Nacional para reducir el tráfico ilegal de fauna silvestre en el Perú”, que analiza este problema en un período de 15 años (2000-2015).

Según la coordinadora de tráfico y salud de la vida silvestre de la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre (WCS por sus siglas en inglés), Yovana Murillo, un porcentaje considerable de estas especies se encuentran vulnerables, ya sea por la pérdida de su hábitat o por la caza furtiva. “Existen dos sistemas de categorización por los cuales el Perú clasifica a sus especies amenazadas. El primero es el decreto supremo 004-2014 del Ministerio de Agricultura y el otro es según la clasificación de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, por sus siglas en inglés). Dentro de este existen dos apéndices, I y II. Las especies con mayor amenaza están en el I”, detalla.

WCS es una organización sin fines de lucro que bajo un convenio trabaja de cerca con Serfor en el tema del tráfico de fauna silvestre y analizó la información recabada en el estudio citado.

Quiénes son los que sufren. De acuerdo al informe de la Estrategia Nacional contra la fauna silvestre de Serfor, un 9 % de las especies más traficadas en el Perú (36 especies) se encuentra en la lista CITES I y el 36 % (137 especies) en CITES II. Por otro lado, según la clasificación del DS- 004-2014-MINAGRI, el 2 % (8 especies) de las más traficadas se encuentran en la categoría En Peligro Crítico y el 5 % (18 especies) En Peligro.

Entre las especies traficadas a nivel nacional, que pertenecen a la lista CITES I, están el mono coto de Tumbes (Alouatta palliata), el pichico negro (Callimico goeldii), el cocodrilo de Tumbes (Crocodylus acutus), el gato andino (Leopardus jacobitus), el otorongo (Panthera onca), el armadillo gigante (Priodontes maximus), el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti), el zorro vinagre (Speothos venaticus), entre otros. Asimismo, otras especies traficadas en Perú integran el listado CITES II, como el loro de ala naranja (Amazona amazónica), el mono araña negro (Ateles belzebuth), la boa constrictor (boa constrictor), el loro de abanico (Deroptyus accipitrinus), entre otras especies.

El tráfico de especies es el cuarto comercio ilegal más grande a nivel mundial luego del de armas, drogas y personas según la Oficina sobre Drogas y el Crimen Organizado de Naciones Unidas (UNODC). “Este tipo de comercio moviliza hasta 10 billones de dólares americanos. Las razones principales de que estas especies se encuentren en tal nivel de vulnerabilidad es la desaparición de sus hogares. En el caso de Perú, ya sea por la deforestación de la pequeña agricultura migrante o la caza indiscriminada que tiene diferentes móviles, desde el consumo por motivos culturales como en el caso de la rana del lago Titicaca porque supuestamente brinda energía o por cuestiones deportivas. Los escarabajos gigantes son pedidos en Asia porque sus habitantes disfrutan verlos pelear hasta la muerte”, dice a Mongabay Latam Jessica Gálvez-Durand Bernard, directora de la Dirección de Gestión Sostenible del Patrimonio de Fauna Silvestre de Serfor.

Quiénes los quieren. “Es la ley de la oferta y la demanda, y si podemos concientizar a la población para reducir la demanda, eso disminuirá la oferta”, dice Yovana Murillo de WCS. Según una encuesta realizada por la misma organización en mercados ilegales de las ciudades de Iquitos, Pucallpa, Lima y Tumbes entre el 2007 y el 2012, los propios peruanos ocupan la mayor parte de la demanda de fauna silvestre ilegal. “Las investigaciones en el tráfico de fauna a nivel nacional indican que más del 80 % del tráfico visible se concentra en los mercados de Lima, Tumbes, Loreto y Ucayali”.

Boa constrictor con 27 crías y otros animales disecados en mercado ilegal en región de Piura.
Boa constrictor con 27 crías y otros animales disecados en mercado ilegal en región de Piura. | Fuente: Mongabay Latam | Fotógrafo: Cortesía Serfor.

Según la Estrategia Nacional contra el tráfico ilegal de la fauna silvestre de Serfor, existen tres grandes zonas en donde funciona el circuito ilegal: nororiental, centro y sur.

“Las rutas en la zona nororiental del Perú tienen como eje principal la ciudad de Iquitos, donde se aglutina casi toda la fauna capturada en la región de Loreto para su venta local o envío a otras regiones”, apunta Gálvez-Durand de Serfor. Además el estudio apunta al comercio de las pequeñas tortugas taricayas como la especie más traficada. Otro foco de tráfico es la cuenca del río Napo, donde se haya la comunidad conocida como “Tres fronteras”, llamada así por el límite existente entre Perú, Colombia y Brasil. Se ha registrado que se comercia con monos para fines experimentales.

Centro de tráfico. En el caso de la costa está la ciudad de Chiclayo, donde confluyen las especies traficadas de Tumbes, Piura y Trujillo. La especie más popular es el oso de anteojos, según el estudio. Pucallpa es la ciudad principal para el tráfico ilegal en la zona central del Perú y recibe animales de toda la región Ucayali, así como de Loreto a través del río Ucayali. La carretera Federico Basadre es utilizada para traer especies desde Pucallpa, conectándose con la carretera Fernando Belaunde Terry que, a su vez, conecta esta ruta con ciudades como Tingo María y La Merced, donde se trafican aves. Aquí el oso de anteojos también es una de las especies populares.

Ranas disecadas.
Ranas disecadas. | Fotógrafo: Cortesía Serfor

Por último también está la ciudad de Puerto Maldonado, capital de Madre de Dios, en la zona sur, en donde se comercia la gran biodiversidad amazónica de la región. En el sur del Perú también la región del Cusco concentra el tráfico de especies como el del oso de anteojos. Otras especies cazadas en el sur del Perú son anfibios, zorros y armadillos. A esto se suma que estas ciudades están conectadas con la región costeña de Ica, de donde se obtiene ilegalmente aves y peces.

Consumo externo. Según el informe de Serfor, en Europa son Holanda, Bélgica, Austria, Suiza, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y España los países que solicitan especies peruanas con el fin de albergarlas en sus zoológicos o para coleccionistas particulares. Lo mismo sucede en Asia con Singapur, Hong Kong, Japón y Filipinas. En el caso de América del Norte están Estados Unidos y Canadá, y los motivos son los mismos.

Tráfico de especies en la zona nor oriental.
Tráfico de especies en la zona nor oriental. | Fuente: Mongabay Latam | Fotógrafo: Mapa: WCS/Serfor.

¿Qué se debe hacer? De acuerdo a Yovana Murillo, un primer paso para disminuir el tráfico ilegal de fauna silvestre es fortalecer a los gobiernos regionales que no están capacitados para analizar su situación y actuar. “El problema con los gobiernos regionales es que no manejan base de datos, lo hacen de forma incompleta o simplemente no lo hacen. Deben implementarlas para saber contra qué estamos lidiando”, explica.

Por su parte, Jessica Gálvez-Durand afirma que cuando se recuperan las especies traficadas, surge otro problema que es el de su reinserción. Además existe un déficit de lugares especiales para su tratamiento. “Solo existen 48 zoológicos en todo el Perú, y te aseguro que todas sus especies de primates han sido víctimas del tráfico de fauna, ninguna es por un pedido exclusivo del centro. Asimismo, existen solo 12 centros de rescate en todo el Perú. En caso de que el animal haya estado en cautiverio hasta siete días se le puede volver a dejar en su hábitat natural, si no debe buscarse un centro especial. La eutanasia solo se practica si la especie tiene algún virus y no hay centro de rescate que lo acoja, además no debe pertenecer a lista de CITES o al decreto supremo del Minagri, es decir, no debe estar en peligro”, señala.

Gálvez-Durand agrega que la Estrategia Nacional para combatir el tráfico ilegal de fauna silvestre aún no ha sido aprobada por el Gobierno y es necesario que sea promulgada. “Todos los ministerios han emitido opinión favorable, salvo el Ministerio del Ambiente, del que esperamos respuesta. Luego de esto el Primer Ministro, Fernando Zavala, debe llevar el documento al Consejo de Ministro para que dé su opinión favorable y se lleve al mismo frente al Presidente, quien solo debe firmar y listo”, manifiesta.

Rutas en la zona central de tráfico de especies.
Rutas en la zona central de tráfico de especies. | Fuente: Mongabay Latam | Fotógrafo: Mapa de WCS/Serfor.
Rutas de tráfico ilegal de especies en zona sur.
Rutas de tráfico ilegal de especies en zona sur. | Fuente: Mongabay Latam | Fotógrafo: Mapa: WCS/ Serfor.
Cazador de vicuñas capturado en Moquegua.
Cazador de vicuñas capturado en Moquegua. | Fuente: Mongabay Latam | Fotógrafo: Serfor.
Gráfica de los destinos de las especies traficadas.
Gráfica de los destinos de las especies traficadas. | Fuente: Mongabay Latam | Fotógrafo: Datos: WCS/Serfor.
Armadillos en cautiverio.
Armadillos en cautiverio. | Fuente: Mongabay Latam | Fotógrafo: Serfor.