5 razones por las que Bojack Horseman es la mejor serie animada del momento

Lo que al principio parece una serie más al estilo de Family Guy o South Park, de pronto se convierte en un tragicómico retrato de la depresión, las adicciones y la fama.
-Bojack, ¿estas borracho? -Peso más de 500 kilos, toma mucho embriagarme...así que sí | Fuente: Netflix

Netflix estrenó en julio la nueva temporada de Bojack Horseman, una serie animada en la que todas las especies de animales conviven con los humanos en una parodia de Hollywood y la sociedad en general.  El protagonista es Bojack, un exactor de comedias al estilo de ‘Alf’ o ‘Tres por tres’ que vive del éxito de su programa noventero ‘Horsing Around’. 

Esa es la premisa. Al principio parece que se agotará rápidamente, pero esta pronto evoluciona y eventualmente revela de qué se trata realmente la serie: un análisis de las adicciones, la inseguridad, la depresión y las conductas autodestructivas de las que pocos logran escapar. Aclamada universalmente por la crítica, estas son las razones por las que no te la puedes perder.

1. Una serie con corazón (y con problemas reales). Los primeros capítulos de Bojack Horseman sirven para establecer a los personajes. Pero más allá de eso, son un poco flojos. La fuerza de la serie comienza a partir del cuarto o quinto episodio. Es aquí donde la serie se centra en los excesos del protagonista con el sexo y el alcohol, la inseguridad de la humana Diane, el autosabotaje de su mejor amigo Todd (Aaron Paul) y la adicción al trabajo de la gata Princess Carolyn (Amy Sedaris). Capítulo tras capítulo, uno quiere verlos mejorar y celebra que por ratos lo logren, pero al final los ve fracasar una y otra vez, haciendo que nuestras ganas de verlos sonreír crezcan, pero también que disfrutemos verlos caer una y otra vez en ciclos autodestructivos. O quizás eso solo los disfrutamos algunos, no lo sé, mira la serie y júzgalos por tu cuenta.

"No me importa a donde tengas que irte, Bojack, pero no puede tenerte cerca. Me pones demasiado triste". | Fuente: Netflix

2. Cada vez que la vuelves a ver es más graciosa. La serie no es una constante serie de chistes fáciles que se agotan rápido, como en comedias al estilo de The Big Bang Theory o Two and a Half Men por nombrar un par. El humor viene desde varios puntos, al punto que a veces hay que volver a ver una escena para entenderla: la conducta ridícula de los protagonistas, cómo se representa a los humanos conviviendo con animales (una abeja y un elefante pueden ser pareja, así como un perro y una humana), bromas contextuales como ver a una vaca servirle a un humano carne de ganado o ver a un policía gato detener a un chofer perro que se excedió en velocidad por perseguir una pelota de tenis y las situaciones ridículas en las que se meten Todd y Mr. Peanutbutter (entusiasta labrador y esposo de Diane), como inaugurar una tienda de Halloween que solo abre en febrero o crear una versión altamente inflamable e inseguro de Disneylandia con la ayuda de abejas obreras.

"¿Qué iba a hacer, no perseguir al cartero?" le dice el inocente Mr. Peanutbutter (un labrador) al oficial de tránsito FuzzyFace (un gato). | Fuente: Netflix

3. Una ácida crítica de Hollywood, los medios y la industria del espectáculo. Bojack Horseman critica mucho a la sociedad y los medios. Solo el segundo capítulo se burla de la cobertura sensacionalista de noticias sin importancia como el choque entre Bojack y un exmilitar a quien le ‘quitó’ una bolsa de muffins en el supermercado, para luego acusar a la prensa que defiende a personajes carismáticos como Bill Cosby, pese a sus acusaciones de abusos sexuales. Además, se ridiculiza cómo funciona Hollywood, donde dos personajes sin aparente mayor talento que su oscuridad (Bojack) y su inocente optimismo (Mr. Peanutbutter) llegan a la fama, o donde las películas las arma un productor según lo que quiere un mercado sin darle mayor importancia a una visión artística.

Bojac, en el papel la estrella de su película, acaba siendo poco más que un objeto de utilería. | Fuente: Netflix

4. No le teme a experimentar e ir a lugares muy, muy oscuros. El penúltimo capítulo de la primera temporada, por ejemplo, es algo que no vas a ver en ninguna otra serie. Bojack, Todd y su excompañera de reparto en ‘Horsing Around’ convertida en estrella pop, Sarah Lynn, realizan una maratón de drogas, bebidas energéticas y alcohol para poder escribir un libro de 400 páginas en un día. En el camino, nuestro protagonista explora universos alternativos, confronta su pasado e incluso habla con su propia conciencia. En la segunda temporada se toca el tema de los abusos sexuales de celebridades como Bill Cosby, los genocidos en el tercer mundo y el propio Bojack se ve ¿sin querer? envuelto en una situación bastante polémica que es mejor no revelar por acá. En la tercera, hay un capítulo entero sin diálogos (al que Esquire calificó como el capítulo de una serie animada más atrevido en décadas), pero que es el que más te dice sobre el personaje de Bojack, y el penúltimo es simplemente un puñete en el corazón.

"Te sale honestamente, la fealdad dentro tuyo. Naciste roto", le dice a Bojack su propia madre, una de las causantes de su vacío y depresión continua. | Fuente: Netflix

5. Un casting de lujo. El casting de voces es el mejor de cualquier serie animada del momento. Quizás de la historia. A Bojack le da la voz Will Arnet (Arrested Development, Lego Batman), Tood es Aaron Paul (Jesse en Breaking Bad), Diane es Alison Brie (Mad Men, Commmunity), Amy Sedaris es Princess Carolyn y Paul F. Tompkins es Mr. Peanutbutter. Además de ellas están las voces de Stanley Tucci, Andrew Garfield, Stephen Colbert, J.K. Simmons, Olivia Wilde, Kristen Schaal, Ben Schwartz, Lisa Kudrow, Lieb Schreiber, Patton Oswalt, Mara Wilson, Alan Arkin, John Krasinski, Maria Bamdord, Yvotte Nicole Brown entre otros. Finalmente, aparecen como ellos mismos Paul McCartney, Naomi Watts, Cameron Crowe, Daniel Radcliffe, Jessica Biel, Whiz Khalifa y Margo Martindale, en el papel más extraño de todos.

Diane (Alison Brie), Mr. Peanutbutter (Paul F. Tompkins), Bojack (Will Arnett), Princess Carolyn (Amy Sedaris) y Todd (Aaron Paul), los protagonistas principales de la serie. | Fuente: Netflix
Hasta el mítico Paul McCartney aparece en un capítulo de la serie, interpretándose a sí mismo. | Fuente: Netlix
Las tres temporadas de Bojack Horseman están disponibles en Netflix, con 12 capítulos cada una. | Fuente: Netflix
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