RPP / Rosalyn Sulca

Un equipo de arqueólogos japoneses descubrió 24 geoglifos en el desierto peruano de Nasca en el año 2015 que podrían situarse entre los más antiguos de esta zona, confirmaron a Efe los investigadores de la Universidad de Yamagata.

Estas formas geométricas trazadas en el suelo fueron halladas a un kilómetro y medio al norte de la ciudad de Nasca, e incluyen una figura parecida a una llama y otras representaciones poco reconocibles que se remontarían a los siglos III y V antes de Cristo, según los científicos de la universidad japonesa.

El mayor de los geoglifos hallados tiene apariencia zoomorfa y unos 20 metros de longitud.
El mayor de los geoglifos hallados tiene apariencia zoomorfa y unos 20 metros de longitud. | Fuente: DailyMail
Una imagen original del hallazgo de la universidad japonesa en Nasca, parecería ser la figura de una llama.
Una imagen original del hallazgo de la universidad japonesa en Nasca, parecería ser la figura de una llama. | Fuente: DailyMail

Esta datación -correspondiente a la fase tardía de la época de Paracas-, se trata de obras más antiguas que algunas de las más conocidas Líneas de Nasca, como las figuras de colibríes o la del mono.

Estos descubrimientos fueron comunicados al Gobierno de Perú en 2015 y también fueron presentados en una rueda de prensa en Yamagata (norte de Japón).

Estos geoglifos están amenazados "por la expansión de áreas urbanas", alertó el arqueólogo nipón Masato Sakai, responsable de las investigaciones, quien también destacó la necesidad de "preservar" las figuras y "compartir su importancia con la población local", en declaraciones recogidas por la agencia nipona Kyodo.

Los investigadores, que descubrieron las figuras durante su última investigación en Nasca, llevada a cabo entre los meses de diciembre de 2014 y enero de 2015.
Los investigadores, que descubrieron las figuras durante su última investigación en Nasca, llevada a cabo entre los meses de diciembre de 2014 y enero de 2015. | Fuente: DailyMail
El equipo de la universidad asiática comenzó a investigar en Nasca en 2004, y desde entonces encontró 41 de estas figuras.
El equipo de la universidad asiática comenzó a investigar en Nasca en 2004, y desde entonces encontró 41 de estas figuras. | Fuente: DailyMail

A pesar de su antigüedad, estas célebres y enigmáticas figuras no fueron descubiertas hasta 1930 porque la planicie de la superficie del desierto sólo permitía que los diseños se vieran en su totalidad desde el aire o desde algunas colinas circundantes.

Descubren un nuevo geoglifo en Nasca

Según informó la National Geographic, el hallazgo fue hecho por un grupo de investigadores encabezados por el japonés Masato Sakai, de la Universidad de Yamagata, y el peruano Jorge Olano, codirector de este proyecto.

Para los investigadores, la parte izquierda de la figura presenta una cabeza con una lengua larga, mientras que la parte derecha, con manchas y salientes, podría corresponder al cuerpo y las patas. "El diseño de la figura no parece ser de tipo realista, sino imaginario", sostiene Sakai.

Este es un dibujo que resalta el contorno de la figura hallada este 2016.
Este es un dibujo que resalta el contorno de la figura hallada este 2016. | Fuente: Masato Sakai, Universidad de Yamagata, Japón

El geoglifo recientemente hallado en la Pampa de Majuelos fue construido al extraerse piedras que luego se acumularon formando un bajorrelieve. "Esta técnica es característica de los geoglifos de la fase Paracas Tardío", sostiene Sakai.

La fecha de antigüedad puede variar entre 2.000 y 2.500 años. La primera referencia que se tuvo de las Líneas de Nazca pertenece al conquistador Pedro Cieza de León, que en 1547 (hace exáctamente hace 469 años) vio "señales en algunas partes del desierto que circunda Nazca”. No fue hasta 1932 que los arqueólogos Julio César Tello y Toribio Mejía realizaron la primera investigación científica en la zona. En ningún caso se observaron las líneas descubiertas recientemente.

La parte izquierda de la figura presenta una cabeza con una lengua larga, mientras que la parte derecha, con manchas y salientes, podría corresponder al cuerpo y las patas.
La parte izquierda de la figura presenta una cabeza con una lengua larga, mientras que la parte derecha, con manchas y salientes, podría corresponder al cuerpo y las patas. | Fuente: Masato Sakai, Universidad de Yamagata, Japón
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