La réplica de Sputnik en el Museo Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos.
La réplica de Sputnik en el Museo Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos. | Fuente: NASA

La Unión Soviética sorprendió al mundo hace más de 60 años al lanzar el satélite Sputnik, logrando llegar al espacio exterior antes que los Estados Unidos.

Este martes, Rusia asegura haber superado al mundo en otra carrera, la de la vacuna contra la COVID-19, que ha llamado Sputnik V.

Esta es la historia del Sputnik original.

Sputnik 1 despegó a bordo de un cohete R7 el 4 de octubre de 1957 desde una base secreta de Kazajistán, que luego se convertiría en el cosmódromo de Baikonur.

Fue la culminación de años de estudio y mejora de los cohetes alemanes de Wernher von Braun llevados a la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial.

Serguei Korolev, un superviviente del gulag considerado como el padre del sector espacial soviético, "retomó los fragmentos de los cohetes V2 traídos de Alemania", recordó a la AFP Nikolai Chiganov, quien se encargaba de componer la aleación de aluminio para el nuevo cohete.

Sputnik fue resultado de las ambiciones de Korolev, quien logró convencer al entonces mandamás soviético Nikita Khrushchev, del lanzamiento del satélite. La Unión Soviética buscaba misiles balísticos intercontinentales (ICBM) más que logros espaciales.

Nadie es profeta en su Tierra

Si bien el equipo de Korolev celebró el lanzamiento, las autoridades lo tomaron como un paso más en la construcción de ICBM.

Pravda, el periódico oficial del Partido Comunista, le dedicó un par de párrafos el 5 de octubre de 1957, pero le dio la portada a los preparativos para el cambio de estación en la Unión Soviética.

Pero en el resto del mundo, la comunidad científica elevó el logro que representó Sputnik. Las ondas llegaron a Estados Unidos, donde muchas comunidades hicieron vigías para esperar al sobrevuelo del satélite, que hacía notar su presencia vía ondas de radio: “Beep, beep”.

"Soviéticos lanzan satélite terrestre al espacio", destaca el New York Times el 5 de octubre de 1957. | Fuente: New York Times

Nikita Khrushchev se dio cuenta de la importancia de Sputnik gracias a informes de inteligencia soviética, que destacaban la sorpresa que causó en todo el mundo.

El 6 de octubre de 1957, Pravda se puso a tono y le dedicó la portada entera a Sputnik.

La portada de Pravda que destaca a Sputnik.
La portada de Pravda que destaca a Sputnik el 6 de octubre. | Fuente: Dominio público

El fin de Sputnik y una carrera espacial que se ponía seria

Sputnik 1, con apenas 83.6 kilos y 58 centímetros de diámetro, tuvo sus primeros problemas el 26 de octubre de 1957 cuando se le acabaron las baterías, acabando la transmisión de su señal. El 4 de enero de 1958 se quemó al reingresar a la atmósfera de la Tierra.

La Unión Soviética mantuvo el liderazgo: lanzó al espacio a la perra Laika en Sputnik 2 el 3 de noviembre de 1957 y al primer humano, Yuri Gagarin, el 12 de abril de 1961.

Estados Unidos, por su parte, creó la NASA en 1958 tras el golpe sufrido por Sputnik. Wernher von Braun, extraído de la Alemania Nazi para trabajar en Estados Unidos, contribuyó para la llegada del hombre a la Luna en 1969.

Korolev (1907-1966), quien era protegido por la Unión Soviética, no podía tomar crédito por Sputnik. Cuando el comité del Premio Nobel pidió el nombre del científico responsable del satélite para otorgarle Premio Nobel de Física, se les dijo que era un logro de la “ciencia soviética”. Recién se reveló su identidad y rindieron homenajes tras su muerte.
Korolev (1907-1966), quien era protegido por la Unión Soviética, no podía tomar crédito por Sputnik. Cuando el comité del Premio Nobel pidió el nombre del científico responsable del satélite para otorgarle Premio Nobel de Física, se les dijo que era un logro de la “ciencia soviética”. Recién se reveló su identidad y rindieron homenajes tras su muerte. | Fuente: Dominio público