Los estudios sobre estos seres son escasos. | Fuente: Europa Press

El primer estudio del comportamiento de los protistas ha revelado que se mueven y engullen bacterias exactamente como Pac-man, la cara con la boca abierta del juego arcade más exitoso de la historia.

"Como parte de un proyecto más grande para comprender todos los microbios en el suelo, estamos caracterizando bacterias y hongos, pero también un grupo menos conocido, pero igualmente importante llamado protistas", dijo Angela Oliverio, ex pasante de STRI (Smithsonian Tropical Research Institute) y autora principal de la investigación, publicada en Science Advances.

Los protistas se reproducen rápidamente y probablemente responden mucho mejor al cambio climático que las formas de vida más grandes. Al igual que el personaje de dibujos animados Plankton en Bob Esponja, los protistas no son plantas, animales u hongos. Son organismos unicelulares pero, a diferencia de las bacterias, tienen un núcleo.

Se mueven a través del agua usando flagelos en forma de látigo y pequeños pelos llamados cilios. Algunos de los protistas más desagradables causan enfermedad del sueño, malaria y marea roja, pero casi todos juegan un papel importante, aunque misterioso, en las relaciones de comercio de energía y nutrientes que conectan ecosistemas.

Identificar millones de protistas minúsculos en el suelo solía ser imposible, pero la tecnología desarrollada recientemente para clasificar protistas en función de su código genético permite caracterizarlos a gran escala. El equipo secuencia el ARN ribosómico 18S estudiado a partir de muestras de suelo de seis continentes para comprender mejor el papel ecológico de los protistas en el ecosistema subterráneo.

Descubrieron que la mayoría de los protistas son del tipo Pac-Man que consumen otros organismos más pequeños. Pero en los suelos tropicales, un mayor número de protistas eran parásitos, que vivían dentro de otros organismos. En los suelos del desierto, había más protistas capaces de fotosintetizar y usar la luz solar directamente como fuente de energía. El mejor predictor de qué tipos de protistas existen en una muestra es la precipitación anual en el sitio.

Según los investigadores, esto puede parecer intuitivo porque los protistas dependen del agua para moverse, pero fue una sorpresa, ya que la acidez del suelo, en lugar de la precipitación, es lo que generalmente predice qué bacterias y hongos hay en el suelo.

"Los suelos albergan una asombrosa diversidad de organismos, cuyas vidas apenas comenzamos a comprender", dijo Ben Turner, científico del personal de STRI y coautor del estudio. "Los protistas del suelo son un grupo poco estudiado, por lo que este trabajo proporciona una base para futuras investigaciones sobre su ecología en los ecosistemas de todo el mundo".

Europa Press

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