La pregunta se repite en los últimos días en los círculos empresariales peruanos, especialmente entre las multinacionales presentes en el país. El nuevo presidente electo, Ollanta Humala, ¿se parecerá más al exmandatario brasileño Lula da Silva o al líder populista venezolano Hugo Chávez?

Es pronto quizás para dar una respuesta clara, pero todos los datos invitan de momento al optimismo.

José Antonio Llorente, copropietario de la agencia de comunicación corporativa Llorente y Cuenca, con oficina desde hace años en Lima, lo tiene muy claro.

"Perú ha tenido a lo largo de su historia varios presidentes que generaban un gran recelo internacional y que luego han demostrado que la evolución económica ha sido positiva y que el crecimiento se ha mantenido", aseguró al Diario El Economista.es de España.

Las empresas  presentes en el Perú insisten en que una de las grandes incógnitas que se plantea a partir de ahora está en saber cuál será la composición del nuevo Gobierno peruano, porque marcará adónde quiere llegar Humala y qué es, en realidad, lo que quiere hacer.

De momento, hay algún que otro hecho para la esperanza entre las empresas y es que, aunque nacionalista de izquierdas, el propio dirigente se ha mostrado ya en toda la campaña electoral mucho más próximo a Luis Ignacio Lula da Silva que a Hugo Chávez.

De hecho, Lula, que ha actuado como asesor de Humala, vivió un proceso similar, ya que el mercado bursátil de Brasil cayó un 4 por ciento al día siguiente de su elección, recuperándose inmediatamente después, cuando el nuevo presidente demostró que llevaría a cabo una política económica moderada.

Las empresas, confiadas
Parece así que la historia se repite, porque aunque es cierto que la Bolsa de Lima registró el pasado lunes una caída del 12,51 por ciento, la mayor de toda su historia, ayer consiguió una cierta recuperación y las empresas se muestran algo más confiadas.

Este sería el caso, por ejemplo, de BBVA, que tras la elección de Humala , registró una recuperación significativa de su acción. Tras haber caído un 14,71 por ciento el lunes, recuperó ayer un 3,45 por ciento. Lo mismo le ocurrió a una de las filiales de la eléctrica Endesa, Edegel, con una fuerte presencia en el país andino, cuyas acciones cedieron en el selectivo de Lima un 14,04 por ciento el pasado lunes mientras que ayer se recuperaban y registraban subidas del 11 por ciento.

Para España, con 126 empresas en el territorio peruano, de acuerdo con los datos del Icex, se trata de un país absolutamente estratégico. No en vano somos el primer inversor, con 3.049 millones de euros en 2009, el doble casi que Estados Unidos, que ocupa la segunda posición; y casi tres veces más que los siguientes en el ranking, Holanda y Chile. Una prueba más de la importancia de este mercado andino es que las dos mayores empresas del país son de origen español: Refinería La Pampilla, del grupo Repsol, y Telefónica de Perú, filial de la operadora que preside César Alierta.

En estos momentos, la refinería tiene una capacidad para 102.000 barriles día y genera un ebit (resultado bruto operativ ) al trimestre que ronda los 40 o 50 millones de euros. El objetivo de Repsol es acometer un plan de crecimiento para alcanzar los 213.000 barriles este mismo año. En 2010 inviertieron ya más de 148 millones.

Pero si Perú es importante para la petrolera, tanto o más lo es para Telefónica. La compañía asegura que se trata de "un mercado que sigue mostrando un sólido crecimiento, en el que Telefónica mantiene su liderazgo, gestionando 17,1 millones de accesos totales al cierre del primer trimestre de 2011, lo que supone un crecimiento del 6 por ciento interanual". Los ingresos aumentaron un 5,9 por ciento en el primer trimestre, hasta alcanzar 495 millones de euros.

En el sector de la construcción destaca la presencia de compañías como Acciona, OHL, dueña de Constructora TP ; y ACS, a través de su filial Cobra Perú; en el de los seguros hay una fuerte presencia de Mapfre; y en turismo, hay compañías como la cadena hotelera Meliá, Viajes El Corte Inglés, la empresa de autobuses Continental y la aerolínea Iberia.

Perú ha sido una de las economías más dinámicas de Latinoamérica en 2010, con un crecimiento del PIB del 8,8 por ciento y está en el punto de mira de grandes corporaciones. "La mejora en la confianza de familias y empresas, la expansión del crédito y la creación de empleo, son los responsables de este buen resultado", asegura el Banco Santander, que ha empezado a crecer también con fuerza en el país.