El ex ministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, comentó que el memorando de entendimiento entre las empresas estatales Petroperú y Petróleos de Venezuela (PDVSA), es amplio y genérico, por lo que sus consecuencias aún están por verse.

“El que sea o no un acuerdo excelente para Perú va a depender de términos que no están en este documento”, dijo Herrera a RPP, quien hizo notar por ejemplo que el memorando no toca el tema de la petroquímica del sur, el que fue tratado por los presidentes Ollanta Humala y Hugo Chávez.

Herrera precisó que Petroperú hoy no tiene lotes que ofrecer a PDVSA para que exista “reciprocidad”, tal como lo contempla el documento. “¿Qué se le podría ofrecer a PDVSA? Tratando de forzar la figura pensaríamos que tal vez una asociación para explotar el lote 1AB, que revertirá al  Estado peruano en los próximos años” 

El ex ministro dijo sin embargo que si en virtud de este acuerdo Petroperú gana derechos de exploración y explotación en la franja del Orinoco - zona en la que hay altísimas probabilidades de encontrar crudo- el Perú podría buscar capitales de otras empresas petroleras en el mundo con el intangible del “manto protector del estado peruano” y obtener por ello importantes compensaciones.

Otro aspecto en el que Petroperú será la parte más beneficiada, precisó, es la capacitación, pues PDVSA es una empresa con mucho mayor conocimiento del negocio de los hidrocraburos en toda la cadena, desde exploración, la refinación y la comercialización de combustibles.

Más en concreto, dijo Herrera siguiendo los puntos del memorando, se ha acordado que cada empresa petrolífera actúe como anfitrión del otro país (Venezuela del 16 al 23 de enero y Perú del 23 al 30) y le ofrezca los posibles proyectos de inversión en las que el país invitado puede entrar.

En ambos países se formará un Comité Ejecutivo que tendrá la tarea de identificar dichos proyectos, obtener los permisos, y llevarlos a la práctica. “Como vemos –comentó Herrera Descalzi- se trata de un comité que tiene bastante poder”.

El memorando de entendimiento entre Petroperú y PDVSA (cuyos firmantes en ambos casos no son los más altos funcionarios de la empresa), podrá ser modificado mediante adendas, aunque en la sexta cláusula se señala que se limitarán al sector de los hidrocarburos y los fertilizantes. Tiene una duración de cinco años y no compromete a los estados sino únicamente a las empresas.

Herrera estimó que Venezuela no vendrá al Perú a explorar en virtud de este acuerdo, ni en la selva ni en el litoral, pues “las reservas de nuestro país son flacas en comparación con las de Venezuela. Perú produce hoy 70.000 barriles al día, mientras Venezuela produce 2 millones de barriles al día”.

En cuanto a la relación que tiene Venezuela con otros países de la región mediante el petróleo, Herrera precisó que Colombia, Ecuador, Bolivia y Argentina en menor medida, son  - a diferencia del Perú – exportadores de petróleo. Brasil tenía una dependencia hasta que hace poco, pero esto cambió tras los hallazgos en el presal (área extensa frente a varios estados de la costa de Brasil).

“Venezuela habló en algún momento de tener un gasoducto que daba la vuelta al continente por el Atlántico, una obra faraónica de la que no se hizo nada”, comentó.

Al margen de las especulaciones sobre el efecto político que pueda derivarse de un acuerdo sobre los hidrocarburos, Herrera comentó que el Perú debe trabajar en hacerse cada vez menos dependiente del petróleo – combustible que importa – y más dependiente del gas natural. 

Lo que ha ocurrido en los últimos diez años es que el gas natural, en lugar de desplazar al petróleo, ha desplazado a la producción de las hidroeléctricas.En el año 2000, el 85% de la electricidad se producía en hidroeléctricas, pero hoy aún cuando se han hecho más plantas, la participación ha bajado a 60%, debido a que el crecimiento de la electricidad en base a gas natural ha sido mucho mayor”, precisó.

Según el ex ministro, el gas natural debe usarse para tener sobre todo un transporte limpio en las ciudades (algo que solo ha ocurrido parcialmente en Lima) y dejar la producción de energía a las hidroeléctricas.