Mario Zapata

Si bien la cotización del dólar en las últimas semanas volvió a tener una tendencia a la baja, la volatilidad del tipo de cambio en Perú es menor que la registrada en las principales economías latinoamericanas, según la Asociación de Bancos del Perú (Asbanc).

“Si bien la tendencia general ha sido de una apreciable volatilidad cambiaria, en Perú esta evolución se ha dado de una manera más “suavizada” respecto a lo ocurrido con las otras monedas de la muestra”, señala el reporte del gremio bancario.

Así, mientras que en el periodo analizado dicha desviación estándar fue de 0.33% para el Nuevo Sol, el grado de dispersión fue de 0.76% para el Peso Chileno, 0.87% para el Peso Colombiano, 1.13% para el Real Brasileño, 0.80% para el Peso Mexicano y 0.72% para el Euro. Estos datos se toman en el periodo de inicios del 2007 y fines de junio del 2012.

“Con estas cifras, es claro que la moneda peruana es la más estable en el grupo considerado”, añade el informe.

Ventajas
La menor volatilidad de la moneda indudablemente ofrece ventajas a la economía. Una moneda más estable reduce el riesgo cambiario, en el sentido que hace menor la incertidumbre acerca del valor de la divisa local frente a la de referencia (usualmente el dólar).

Asbanc explicó que en economías dolarizadas como la nuestra, es sumamente importante reducir en todo lo posible dicha incertidumbre, pues de esa manera se permite a aquellos agentes económicos que se encuentran descalzados en monedas, puedan hacer una proyección más acertada del valor de sus activos o pasivos en moneda extranjera en el corto plazo, lo que lleva a la toma de mejores decisiones.

Además, una mayor estabilidad del tipo de cambio favorece a la reducción de la dolarización en un contexto de fortalecimiento de la moneda local.

“Estos factores generan un aumento constante en la preferencia por el uso de la moneda doméstica en lo que se refiere a transacciones y tenencia de activos monetarios y financieros”, señaló.

De otro lado, en la medida que la inflación tiene consigo un considerable componente que depende de los precios en economías del exterior (la inflación importada), una mayor estabilidad cambiaria también permite disminuir la incertidumbre en las expectativas inflacionarias en la economía local, lo cual contribuye a una menor volatilidad de precios y por consiguiente menores tasas de inflación.

A su vez, las tasas de interés en moneda local también tienden a reducirse y ser más estables en virtud del fortalecimiento de ésta, con lo cual se generan incentivos adicionales para la inversión productiva, lo que redunda en mayor crecimiento económico.

Todos estos efectos vienen observándose en el Perú en los últimos años, y si bien es cierto que hay otros factores detrás –y cuya importancia puede en algunos casos ser mayor–, es evidente que la estabilidad de la moneda es un elemento que contribuye de manera positiva al mejor desenvolvimiento de la economía”, precisa el reporte.