El Boca Juniors necesita sumar al menos un punto en casa ante el Banfield en su partido de la decimoséptima jornada del torneo Apertura argentino para adjudicarse el vigésimo cuarto título de campeón local de su historia.

El equipo que dirige Julio César Falcioni quedó en el umbral de una nueva conquista tras vencer el último domingo en la ciudad de Mendoza al Godoy Cruz por 2-1 y sacar una ventaja de nueve puntos a su inmediato perseguidor, a falta de tres jornada para que concluya el certamen.

Los jugadores auriazules, mesurados, han declarado que "falta un pasito" para que el conjunto más popular del país logre un título que se le niega desde finales de 2008, cuando el Boca, dirigido entonces por Carlos Ischia, íntimo amigo de Falcioni, se impuso sobre el San Lorenzo y el Tigre en un inédito triangular definitorio.

Sabe el Boca que tendrá que mantener la concentración y la solidez que lo llevaron a construir un invicto de 26 partidos, la segunda mejor marca en la historia del club, para sobreponerse a las dificultades que le planteará la formación de Ricardo La Volpe.

El Banfield, que tiene un partido pendiente, marcha último en la clasificación pero ha mejorado en su rendimiento desde que hace algunos meses desembarcó el exseleccionador de México y Costa Rica, Ricardo La Volpe, en reemplazo de Sebastián Méndez.

EFE