La fiesta merengue se instaló en el estadio Da Luz de Lisboa. Cristiano Ronaldo y compañía festejaron la goleada a los hombres de Diego Pablo Simeone en la final de la Liga de Campeones con tres goles en el tiempo extra, y uno de Sergio Ramos en el tiempo de descuento, con los que desataron la euforia entre los miles de aficionados blancos que se desplazaron a la capital lusa.

Las autoridades estiman que cerca 120.000 hinchas del Madrid y el Atlético llegaron a la capital lusa para animar a sus respectivos equipos y ver la final en el estadio de La Luz los más afortunados y en las pantallas gigantes que el ayuntamiento instaló en las "fan zone" en las que se congregaron los otros que llegaron a la ciudad sin entrada.