Un estudio reveló restos de Bisfenol A (BPA), un químico con el que se fabrican algunos plásticos que ha sido considerado "peligroso" por algunos países, en billetes de dólar y en recibos de compra en Estados Unidos.

Los investigadores analizaron una muestra de billetes y recibos de compra fabricados de papel térmico, en los que se emplea este producto, recogidos en 10 estados de Estados Unidos más el distrito de Columbia.

El estudio realizado por la organización Safer Chemicals Healthy Families y Washington Toxics Coalition (WTC) revela que 21 de los 22 billetes analizados (el 95 por ciento) tenía pequeñas muestras de esta sustancia, algo que según ambos grupos pone en evidencia la normativa sobre seguridad en el uso de ciertos químicos.

"Los niveles (de BPA) en billetes de dólar fueron más bajos que en los recibos, pero el hecho de que nuestra moneda está contaminada con una sustancia química que alteran las hormonas ilustra cómo nuestra ley química actual está fallando", dijo Ericka Schreder, científica del WTC y autora del estudio.

Según Schreder las pruebas de laboratorio confirman que los químicos que se emplean para los recibos entran en la piel con tan sólo 10 segundos de contacto, por lo que "incluso el consumidor más cuidadoso no puede evitar el BPA".

Los autores creen que la "contaminación" de los billetes es probable que se produzca cuando entran en contacto con los recibos en la cartera del usuario o en los cajones de las cajas registradoras.

"Es un producto tan penetrante que llegar a contaminar el dinero", señaló Schreder.

El estudio indica que la absorción reiterada de BPA a través de al entrar en contacto con los recibos en papel (o los billetes "contaminados") puede conducir a una exposición similar niveles equivalentes a otras fuentes de contaminación más directa.

Ambas organizaciones reclaman un control mayor de las leyes que regulan el uso de químicos y otros productos que pueden resultar nocivos para la salud.

El bisfenol A se utiliza en la composición de algunos plásticos, como el policarbonato, presente en productos como biberones, vajillas, recipientes de electrodomésticos, dispensadores de agua y las juntas de goma de las tapas de los botes.

Estudios anteriores han advertido de su peligrosidad y la Unión Europea acordó en noviembre prohibir los biberones de plástico que lleven este componente químico por sus posibles efectos perjudiciales para la salud de los niños.

Los expertos advierten de que la exposición a distintos niveles de bisfenol puede causa alteraciones del sistema endocrino y en el equilibrio hormonal, entre otros efectos. EFE