Las autoridades uruguayas aprobaron este lunes una serie de medidas que incluyen inspecciones en todas las unidades hospitalarias de cuidados intensivos, debido al caso de los dos enfermeros que confesaron haber matado a 16 pacientes.

El paquete de medidas incluye la convocatoria a un experto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que "revise y nos asesore" sobre el tema, dijo el ministro de Salud Pública, Jorge Venegas, en una rueda de prensa.

El viceministro del área, Leonel Briozzo, que acompañó a Venegas en la conferencia, afirmó que el país está viviendo "una situación dramática, dolorosa y repugnante".

Dos enfermeros, identificados por fuentes policiales consultadas por Efe como J.A.A, de 46 años, y M.P.G, de 39 años, están desde este domingo en prisión tras haber sido procesados este domingo por el delito de homicidio especialmente agravado.

Los dos trabajaban en la Asociación Española Primera de Socorros Mutuos, una de las empresas privadas de servicios de salud más prestigiosas del país, y uno de ellos además tenía otro empleo en el estatal Hospital Maciel.

Uno de los enfermeros confesó cinco de los crímenes y el otro los once restantes. Uno aplicaba morfina a las víctimas y otro les inyectaba aire en las venas, lo que "ocasionaba la muerte en pocos minutos", según dijo este domingo el juez Rolando Vomero, que los procesó.

El magistrado dijo que de las investigaciones "no surge conexión" entre los casos y agregó que fueron "situaciones independientes".

El viceministro Briozzo calificó este lunes de "criminales" a los enfermeros y destacó que en todos los casos "no hubo errores de asistencia sino la voluntad de matar".

Entre las seis medidas aprobadas este lunes por las autoridades de salud destacan la investigación administrativa que se realizará en ambos hospitales para definir posibles fallos y responsabilidades u omisiones en los controles y la inspección de todas las unidades de cuidados intensivos del país.

Reforzar la unidad de información y apoyo a la población para dar explicaciones a las familias de las víctimas y crear un plan de prevención con apoyo del departamento de salud mental para el actual personal sanitario, especialmente el que trabaja en unidades de cuidados intensivos, son otras de las acciones comprometidas.

También se aprobó la creación de una línea telefónica confidencial para recibir denuncias de posibles muertes dudosas en los centros de salud, en especial de parte de funcionarios de los mismos hospitales.

Ante las consultas de la prensa sobre las supuestas carencias en la vigilancia interna en los hospitales, Briozzo aclaró que los actuales controles sanitarios "no están diseñados para detectar a gente que tenga la voluntad de matar" y "por ello se cambiarán".

El ministro comparó lo ocurrido con una "catástrofe" y dijo que todo el personal a su cargo deberá "trabajar mucho para recuperar la imagen y credibilidad" del sistema sanitario uruguayo, "que sin duda fue afectado".

En ese sistema trabajan 80.000 personas "y este es un caso aislado y sin precedentes en el país", aclaró Briozzo.

Venegas detalló que el presidente José Mujica fue informado "permanentemente y en detalle" de lo ocurrido y que le dio "todo su respaldo y apoyo" frente a algunas voces de la oposición que reclamaron su renuncia.

Los defensores de los enfermeros han alegado que sus clientes actuaron "por piedad" y para "atemperar el dolor de sus pacientes", pero el juez Vomero indicó que las víctimas "no todas eran pacientes terminales".

Además de los dos enfermeros fue procesada y metida en la cárcel por "complicidad en un delito de homicidio" una enfermera del mismo sanatorio en el que trabajaban los dos.

EFE