Manu Ginóbili leyenda de San Antonio Spurs. | Fuente: AFP | Fotógrafo: Ronald Cortes

Se había dicho de la grandeza de Manu Ginóbili como el mejor jugador de baloncesto en la historia de su país y también uno de los "buenos" dentro de la NBA, pero le faltaba la noche de la retirada de la camiseta con el número 20 que vistió durante 16 años con los Spurs de San Antonio para que tuviese la consagración definitiva.

El AT&T Center de San Antonio, el escenario de tantos éxitos deportivos conseguidos por Ginóbili, nada menos que cuatro títulos de liga con los Spurs, lo recibió a los pocos meses de haber dado su "adiós" definitivo al baloncesto activo y lo hizo para reconocerle que sin él nunca hubiesen podido ser una nueva dinastía en la NBA.

"Gracias. Muchas gracias. Es una noche especial. Ponerme un saco y hablar enfrente de ustedes, ya es un logro. ¡Logramos que Tim (Duncan) hablara por cinco o seis minutos! Eso ya es asombroso. ¡No hay nada mejor que podamos hacer! Ahora, hablando en serio. Debía preparar un discurso, algo, empecé a pensar y me dije: "¿Qué hago acá, enfrente de ustedes? Esto no me puede estar pasando a mí", comenzó Ginóbili su discurso.

El ex basquetbolista admitió que no se imaginó que llegaría a ser uno de los mejores en la NBA.  “Jamás me imaginé llegar a esto, no tenía tantas expectativas. Como lo dije en el video, cuando empecé, yo quería hacer una buena carrera en Europa, y quizás, también, ganar algo con la selección argentina. Y de repente, me desperté y en un abrir y cerrar de ojos estoy rodeado de estas leyendas hablando de mí, gente a la que admiro, a la que respeto y quiero. Es algo que te vuela la cabeza. Estoy muy agradecido y realmente quisiera estrecharles a cada uno de ustedes la mano, darles un abrazo. Aprecio mucho todo esto”.

Ginóbili recordó cómo salió adelante en Argentina. “Me siento muy afortunado. Quiero reconocer de dónde salí y la suerte que tuve en todo mi camino, desde la Argentina. Muchas personas brillaron en mi camino para poder disfrutar. Crecí con dos padres que estaban siempre ahí, presentes, que nos impulsaron a mis hermanos y a mí a seguir nuestros sueños, nuestra pasión de jugar al básquet, y nos dieron todo lo que necesitábamos”.

“Nací en una ciudad que vive de una manera muy especial y diferente el básquetbol, y eso también ayudó a alimentar mi pasión por el deporte. Es una locura, pero no elegí nacer en ese lugar. Por eso hablo de suerte. Además, a los 20 me estaba jugando en una ciudad de Argentina, y conocí a una persona hermosísima, inteligente, generosa, carismática, joven y divertida, y lo loco es que ella también se enamoró de mi. Ustedes deberían haberme visto cuando tenía 20 años!”, agregó.

“Me puedo emocionar, sépanlo. Pero no estoy melancólico. Estoy muy bien con mi decisión de retirarme. Mi momento ya había llegado y ahora quiero disfrutar de mis hijos”, finalizó Ginóbili.

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