Benedicto XVI
A sus 89 años -cumplirá 90 en abril-, Ratzinger se encuentra en una etapa de su vida en la que ya se prepara para la muerte, "teniéndola siempre presente" y consciente de que "toda la vida tiende al encuentro" con Dios. | Fuente: AFP

Tras su renuncia en febrero de 2013, Benedicto XVI aseguró que viviría "apartado del mundo" y en muy pocas ocasiones ha roto su silencio, pero en los últimos días se han conocido dos libros-entrevista en los que por primera vez el papa emérito confiesa ampliamente los detalles de su decisión. Uno de ellos es, en versión italiana, Ultime conversazioni (Últimas conversaciones), escrito por el periodista alemán y biógrafo del papa emérito, Peter Sewald.

Sobre la renuncia. "El texto de la renuncia lo escribí yo. No puedo decir con precisión cuándo, pero como máximo dos semanas antes. Lo escribí en latín porque una cosa tan importante se hace en latín", reconoce. En 2013, Benedicto XVI sorprendió al mundo y a la Iglesia Católica al anunciar su renuncia al papado, algo que no ocurría desde Celestino V en 1294.

No hubo chantaje. Joseph Ratzinger, de 89 años, asegura que su dimisión no se debió a ningún tipo de coacción: “Nadie intentó chantajearme. No lo habría permitido (...) No se trató de una retirada bajo presión de los acontecimientos o de una huida por la incapacidad de hacerlos frente". "Un punto débil es tal vez mi poca determinación para gobernar o tomar decisiones. El gobierno práctico no es mi fuerte y esto es ciertamente una debilidad. Pero no me considero un fracaso”, confiesa. 

"Últimas conversaciones" no es el único libro-entrevista sobre Benedicto XVI que se conoce en las últimas semanas, pues el 30 de agosto salió a la venta "Servitore di Dio e dell'umanità" ("Servidor de Dios y de la humanidad"), del italiano Elio Guerriero. | Fuente: EFE

Sobre casos de pederastia. "Hubo momentos difíciles, basta pensar, por ejemplo, en el escándalo de la pederastia, el caso Williamson o incluso el escándalo del Vatileaks", cita. También revive los escándalos de pederastia, de cuya existencia era consciente (días antes de ser elegido papa denunció la "suciedad" y la "soberbia" de "entre los que por su sacerdocio deberían estar entregados al Redentor"), aunque nunca pensó que pudieran ser tantos.

Otras polémicas. Benedicto XVI hace así memoria de polémicas como la que provocó el obispo británico Richard Williamson, quien en 2009 negó el Holocausto judío y la existencia de las cámaras de gas, lo que puso en pie de guerra a la comunidad judía internacional. Ese mismo año, Benedicto XVI levantó la excomunión que pesaba sobre Williamson desde 1988, sin conocer su negacionismo, una acción que causó notable revuelo internacional. El obispo había sido excomulgado por Juan Pablo II, después de ser ordenado por Marcel Lefebvre (el más destacado representante del tradicionalismo católico) sin mandato pontificio.

Sobre la elección de Francisco. A lo largo de sus francas confesiones dirige su mirada a Francisco para conceder que "no había pensado en él" para sucederle y que su elección fue "una gran sorpresa". De Jorge Bergoglio agradece las atenciones recibidas a lo largo de sus ya tres años como pontífice y admira, por ejemplo, que sea "un hombre de reforma práctica", con capacidad para "meter mano a las acciones de carácter organizativo".

La decisión de renunciar al papado comenzó a asumirla tras su viaje a México y Cuba en marzo de 2012, donde comprobó
La decisión de renunciar al papado comenzó a asumirla tras su viaje a México y Cuba en marzo de 2012, donde comprobó "los límites" de su "resistencia física" y tomó conciencia de que no podría soportar un viaje a Brasil en verano de 2013 para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud. | Fuente: AFP
Benedicto XVI vivió en su juventud un amor
Benedicto XVI vivió en su juventud un amor "muy serio" que hizo difícil su "opción por el celibato" y el sacerdocio. | Fuente: EFE


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