La CIDH condenó hoy la muerte de Pedro Mandiel, que fue encontrado muerto con señales de tortura en la frontera de Honduras, y pidió a las autoridades de facto que garanticen la vida de los hondureños y se investigue el asesinato.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), hizo hoy este llamamiento al Gobierno que encabeza Roberto Micheletti, tras el golpe de Estado del pasado 28 de junio.

El organismo indica que, según la información recibida de organizaciones de la sociedad civil, Pedro Ezequiel Mandiel, habría sido arrestado el viernes 24 de julio cuando se dirigía a la localidad de El Paraíso para participar en las manifestaciones de apoyo al regreso del depuesto presidente Manuel Zelaya.

El cuerpo de Mandiel, fue encontrado un día más tarde en un terreno baldío cerca de la localidad fronteriza con señales de tortura según indicaron algunos testigos, que aseguraron que presentaba heridas en el rostro y otras lesiones en varias partes de su cuerpo.

La CIDH exigió en un comunicado que se investigue este asesinato y se sancione a los responsables e hizo un llamamiento al régimen de facto a "adoptar todas las medidas para garantizar el derecho a la vida, la integridad y la seguridad de todos los habitantes de Honduras".

Asimismo, manifestó su preocupación por "la reiterada utilización de diversos estados de emergencia en Honduras", mediante los cuales, según el organismo, "se han suspendido derechos fundamentales tales como la libertad personal".

Estas acciones, indica, han permitido "la detención e incomunicación por más de 24 horas, la libertad de asociación y de reunión, y el derecho a circular libremente".

El organismo recuerda que la suspensión de estos derechos "procede solo en situaciones excepcionales fijadas taxativamente por la Convención Americana sobre Derechos Humanos" y subraya que en ningún caso puede implicar una limitación de las garantías judiciales indispensables para la protección de la vida y la integridad personal.

Desde que se produjo el golpe de Estado la CIDH ha pedido medias cautelares para varios periodistas, activistas y políticos considerados en riesgo y ha solicitado información sobre denuncias recibidas.

Honduras afronta una profunda crisis política desde el pasado 28 de junio, cuando Zelaya fue derrocado y sacado del país por los militares.

El Congreso nombró en su lugar a Roberto Micheletti, hasta entonces presidente del Legislativo, quien no cuenta con el reconocimiento internacional.

El derrocamiento se produjo el mismo día en que Zelaya pretendía llevar a cabo una consulta popular con vistas a una reforma constitucional, a pesar de que había sido declarada ilegal por varias instituciones del Estado. EFE

(Foto: EFE)