Nigerianas se prostituyen en España por temor a conjuro vudú

Dos hombres nigerianos fueron condenados en España a 12 años y medio de cárcel por obligar a sus compatriotas a ejercer la prostitución bajo amenazas.
Foto: EFE
Dos hombres nigerianos fueron condenados por la Audiencia de la ciudad española de Barcelona a doce años y medio de cárcel acusados de forzar a compatriotas suyas a ejercer la prostitución, bajo la amenaza de un conjuro vudú.

En su sentencia, la Audiencia de Barcelona condena por los delitos de inmigración clandestina, detención ilegal e inducción a la prostitución a los dos proxenetas.

La testigo fue captada en su país de origen y viajó a España con la promesa de trabajar como secretaria, con los billetes de avión y la documentación que le facilitaron los procesados.

Antes de su viaje, la mujer fue obligada por el padre de uno de los procesados a visitar a un brujo local que la sometió a un conjuro vudú, consistente en cortarle las uñas y el vello de todo el cuerpo y que la obligaba a devolver el coste de su viaje a España.

Una vez en territorio español, los procesados obligaron a la mujer a prostituirse en un club, desde el que la joven debía telefonear dos veces al día a sus proxenetas y enviarles todo el dinero que recaudara.

La sentencia considera que la mujer se vio forzada a ejercer la prostitución contra su voluntad, dada la "situación de especial vulnerabilidad" en que se encontraba, sin permiso de trabajo y, además, amenazada por el conjuro vudú que la obligaba a devolver los 50.000 euros (unos 72.000 dólares) adeudados, a riesgo de morir, volverse loca o de que la desgracia se cebara con su familia.

La mujer escapó de sus proxenetas en mayo de 2008, tras solicitar la ayuda de los servicios sociales, que a su vez pusieron los hechos en conocimiento de la Brigada Central de Redes de Inmigración de la Policía Nacional española.

La policía descubrió después que la pareja tenía previsto introducir ilegalmente en España a otra mujer nigeriana, a la que llegaron a proporcionar un pasaporte falso que, sin embargo, le fue requisado en el aeropuerto de El Cairo.

En el registro del domicilio de los procesados en Barcelona, se halló abundante documentación que probaba su implicación en otros casos de inducción a la prostitución de compatriotas, así como una agenda con los teléfonos de clubes de alterne de toda España. EFE