El líder opositor Juan Guaidó dirige las acciones del ingreso de ayuda humanitaria a Venezuela. | Fuente: AFP or licensors | Fotógrafo: LUIS ROBAYO

Venezuela se alista para vivir el sábado 23 de febrero un episodio que puede llegar a ser clave en su historia. Es el día señalado por el joven líder opositor Juan Guaidó como la fecha límite para que la ayuda humanitaria ingrese "sí o sí" a su país, en un abierto desafío al régimen de Nicolás Maduro, que niega una emergencia en su territorio y amenaza con no permitir ningún ingreso por sus fronteras. La tensión creciente de los últimas horas alrededor de esta pugna, aumenta las expectativas sobre quién ganará este duelo y las consecuencias que pueda tener.

Guaidó, quién se proclamó presidente encargado de Venezuela el pasado 23 de enero y que ha recibido el respaldo de unos 50 países, espera que el sábado un millón de voluntarios ayuden a ingresar las toneladas de medicinas y alimentos enviadas por Estados Unidos y otros países, que están acopiadas en ciudades como Cúcuta en la frontera con Colombia, Roraima en Brasil, y la isla de Curazao (territorio autónomo holandés) al norte de Venezuela. Además, el miércoles, Guaidó dio un plazo de tres días a los miembros de las Fuerzas Armadas "para ponerse de lado de la Constitución" y permitir el acceso de la ayuda por los pasos fronterizos.    

En respuesta, Maduro calificó la iniciativa como un "show humanitario orquestado por el gobierno" de Donald Trump que busca realizar "una invasión militar contra Venezuela" y el jueves anunció el cierre de la frontera con Brasil “hasta nuevo aviso” y dispusó lo mismo este viernes para la zona de frontera del estado Táchira con Colombia. Hace tres días, el ministro de Defensa chavista, Vladimir Padrino López, advirtió que "la Fuerza Armada permanecerá desplegada y alerta a lo largo de las fronteras [...] para evitar cualquier violación a la integridad de su territorio".

Ante este escenario, RPP Noticias conversó con dos internacionalistas, y ciudadanos venezolanos residentes en el Perú y en Venezuela sobre la apuesta de Guaidó y la oposición. ¿Es necesaria? ¿Ayudará a mitigar la grave crisis de salud y alimentación que vive el país sudamericano? ¿Más allá de la ayuda humanitaria, la iniciativa es parte de una estrategia para acabar con el régimen chavista? ¿Qué riesgos implica?

Las necesidades

La opositora Asamblea Nacional de Venezuela (AN) estableció a partir de datos obtenidos del Proyecto Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana (Encovi) y de Caritas la necesidad de atender de manera urgente con alimentos y medicinas a unas 300 mil personas: 200 mil niños y 100 mil adultos. La ayuda que se espera empiece a ingresar desde el sábado estará destinada para este grupo, y constituiría una primera fase de tres para el ingreso de insumos básicos al país.

En comunicación con RPP Noticias, Christian Pino, médico cirujano del estado de Mérida que integra la red de voluntariado convocada por Juan Guaidó, detalló que la primera fase está destinada para casos de vida o muerte, "niños desnutridos y ancianos con enfermedades crónico-degenerativas".

"Nuestros abuelos se enferman y llegan con complicaciones terribles al hospital y se mueren porque no pueden tratar su diabetes o hipertensión" por falta de insumos, dijo. Además, indicó que urge material médico quirúrgico. "Me llegan heridos con arma de fuego y no tengo cómo operar, no tengo sutura, guantes, anestésicos", aseguró.

Oliver Infante, un radiólogo y médico que vive en Mérida, dijo a RPP Noticias que en los últimos años las causas de enfermedades se ampliaron a consecuencia de la alimentación deficiente y que esto, sumado a la falta de medicación oportuna, genera secuelas en los pacientes, quienes a futuro tendrán que ser sometidos a tratamientos más prolongados.

Infante afirmó que más del 90% de los medicamentos básicos no se encuentran en las farmacias de los hospitales públicos, y que en los expendios privados una medicina básica como el Paracetamol se vende a 16 mil bolívares la caja, cuando el sueldo mínimo en su país llega a los 18 mil bolívares (unos 5 dólares). Un jarabe para la tos de uso pediátrico puede costar unos 25 mil bolívares, agregó.

El ministro de Defensa chacista, Vladimir Padrino, anuncia acompañado de su cúpula militar, el estado de alerta militar en las fronteras de su país. | Fuente: AFP | Fotógrafo: YURI CORTEZ

El diputado Miguel Pizarro, presidente de la Comisión Especial de Seguimiento de la Ayuda Humanitaria de la AN dijo en una entrevista al diario El Nacional de Venezuela que los medicamentos e insumos que logren ingresar a partir del sábado serán entregados a los hospitales y los productos alimenticios a poblaciones con riesgo nutricional, a través de un grupo de ONG y la Iglesia.

Julio Castro, el médico que asesora a la comisión parlamentaria, dijo en entrevista con el portal Prodavinci que entre la ayuda hay insumos de aseo personal, nutrición y salud. "Llegarán kits de emergencia interagencia, que son unos combos hechos para atender 10 mil emergencias durante tres meses", indicó.

No obstante, Castro aclaró que "el efecto de esto no se verá tan rápido porque es una gota en un mar de necesidades". "Si ingresa, será como un pañito de agua fría", dijo por su parte Infante, y agregó que "es tan grande la población que está tan deteriorada que se necesita ayuda humanitaria por dos o tres años".

Pizarro también dijo a El Nacional que la fase dos del ingreso de ayuda humanitaria se establecerá cuando se concrete el cese de la "usurpación" de Nicolás Maduro y la tercera cuando haya un nuevo presidente elegido en elecciones libres. "Lo que hoy son 300.000 personas, que en una segunda tanda sean 600.000, en una tercera 1.800.000 y en una cuarta lleguemos a 2.500.000", proyectó.

Juan Guaidó a emergido como un líder con amplio respaldo en la población antichavista que estaba harta de las viejas figuras de la oposición. | Fuente: AFP | Fotógrafo: FEDERICO PARRA

En Mérida, un estado de los Andes de Venezuela, y próximo a Táchira, la región que da a la frontera con Cúcuta (Colombia), los médicos Oliver Infante (34) y Christian Pino (33) tienen volcadas sus expectativas a lo que pueda suceder el 23 de febrero.

"El gobierno niega que haya pobreza extrema, cuando en mi estado yo en mi vida nunca había visto a gente comer de la basura, gente de mi edad, ancianos y niños [...] la ayuda humanitaria es necesaria y se espera que lleguen medicamentos y comida", dijo Infante.

"Cuando nos hablan de esta ayuda humanitaria, para nosotros es una gran esperanza de que nuestra gente no se siga muriendo [...] la gente está muy ansiosa de lo que va a pasar el 23, muchos creemos que es un punto de quiebre para acabar con la usurpación", asevera Pino.

Quebrar al régimen

En conversación con RPP Noticias, el internacionalista Ariel Segal señaló que con el llamado al ingreso de ayuda humanitaria y otros anuncios como la Ley de Amnistía para civiles y militares que ayuden a restablecer la democracia en Venezuela, Juan Guaidó establece una estrategia de liderazgo con miras a sacar del poder a Nicolás Maduro.

"El líder siempre necesita, para que la gente que lo sigue no se frustre, en determinados momentos poner fechas. No puede simplemente mantener una retórica constante sin tomar decisiones. Guaidó ha demostrado hasta ahora que sí toma decisiones, y eso es lo que mantiene a la gente motivada y esperanzada de que esta vez sí, a diferencia de otras, el gobierno de Maduro puede caer", comentó.

Además, señaló que la fecha establecida por el líder opositor "presiona también a los militares, para que sepan que tienen un límite de tiempo para ponerse del lado correcto de la historia. Es un mensaje para ellos de que a partir de ese día podrían acceder a la oportunidad de la Ley de Amnistía".

Por su parte, el internacionalista Óscar Vidarte dijo a RPP Noticias que si bien Venezuela requiere de ayuda internacional, establecer una fecha como mecanismo de presión acarrea riesgos potenciales. "Una expectativa no colmada de la población o que los militares no dejen pasar la ayuda humanitaria, puede generar situaciones de caos y violencia", sostuvo.

"Tengo temor de que se esté cercando a Venezuela cada vez más a escenarios de conflicto o de enfrentamiento, ya sea interno o de carácter internacional, que creo que deberíamos evitar por todos los medios", agregó.

Vidarte consideró que pese al escenario adverso, Nicolás Maduro -quien además del golpe interno recibido con la aparición de Juan Guaidó, ha sido desconocido por una importante cantidad de países de gran peso geopolítico- aún mantiene el apoyo de las Fuerzas Armadas y de países como Rusia y China. En ese sentido, señaló que aún hay espacio para una salida negociada y que prueba de ello es que tanto Estados Unidos como Venezuela han reconocido que sus funcionarios mantienen conversaciones. Además, recordó que el mismo Guaidó aceptó que se reunió con altos mandos chavistas.

Segal cree en cambio que de frustrarse la entrega de ayuda humanitaria no se podría descartar una intervención militar, una opción mencionada por Donald Trump.

"Este tipo de regímenes difícilmente caen a las buenas, pero obviamente se está tratando de presionar a los militares para que sean ellos los que hagan que caiga y no haga falta ningún tipo de intervención extranjera (de Estados Unidos, Brasil o Colombia)", comentó

"No necesariamente tiene que ser una invasión, podría acercarse una fragata con aviones a las costas venezolanas y ahí los militares podrían terminar tumbando al gobierno, o un bombardeo a dos o tres lugares específicos importantes militares. Bombardeos precisos para no matar civiles y dejarles claro el mensaje, tumbar a Maduro o les va a venir algo bien feo", agregó.

Expectativas en la frontera

La oposición planea recibir la ayuda en puntos fronterizos de cuatro estados: Táchira (oeste, frontera con Colombia), Bolívar (sur, frontera con Brasil), Carabobo y Vargas (norte, costa caribe próxima a Curazao); pero la mayor atención está centrada en Táchira, estado que conecta con Cúcuta (Colombia), el principal centro de acopio de la ayuda humanitaria.

Juan Guaidó llegó el jueves a esta zona de frontera para dirigir las acciones del voluntariado y tras una estadía discreta en la que solo se pronunció a través de sus redes sociales, este viernes apareció de manera sorpresiva en Cúcuta, en el concierto 'Venezuela Aid Live' realizado en respaldo al ingreso de ayuda humanitaria a su país.

Guaidó, quien tiene impedimento de salir de Venezuela por una orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) controlado por el chavismo, afirmó que la fuerza armada de su país "participó" en la operación que le permitió llegar a Colombia.  En una declaración a medios junto a los mandatarios de Colombia, Chile, Paraguay y el secretario general de la OEA, el líder político aseguró que cruzó territorio venezolano para buscar la asistencia donada por Estados Unidos y otros países.

A pocas horas de cumplirse el plazo anunciado por Guaidó, se desconoce el mecanismo previsto para hacer pasar la ayuda a Venezuela, una información no revelada por estrategia. “Sería ingenuo develar la táctica”, dijo desde Cúcuta José Manuel Olivares, presidente de subcomisión de salud de la Asamblea Nacional, a la cadena CNN.

Guaidó ha dicho que la ayuda llegará “por tierra y por mar”, pero Maduro a cerrado en las últimas horas el tráfico terrestre, aéreo y marítimo con Brasil, Colombia y Curazao, y el puente Tienditas, que conecta a Cúcuta con Ureña (Venezuela), permanece bloqueado.

Ante este escenario solo quedan como opciones el paso por trochas o rutas menos conocidas. La semana pasada se supo de comunidades indígenas que ingresaron ayuda a través de ríos amazónicos, un hecho que destaca Paulina Facchin, representante de la oposición venezolana en el Perú.

“La valentía de estas comunidades de introducir ayuda en sus propias canoas, por los ríos, creo que nos da un abre bocas de lo que es capaz el venezolano en cuanto a valentía y de asumir un riesgo. Y los venezolanos hemos asumido el riesgo, muchos han entregado su vida, hay gente que dice yo prefiero morir intentándolo, que morir en un hospital o morir de desnutrición”, dijo en diálogo con RPP Noticias.

Así lucía el jueves el puente binacional Tienditas desde el lado colombiano. En el medio se ve una gran cisterna de acero bloqueando el paso. | Fuente: AFP | Fotógrafo: RAUL ARBOLEDA

Por su parte, Óscar Pérez, exdiputado venezolano exiliado en el Perú, cree que las amenazas del régimen de que no dejará pasar ninguna ayuda, “son bravuconadas de alguien que se sabe fuera del poder” y dijo estar convencido que en el tiempo que queda “vamos a empezar a escuchar manifestaciones públicas de altos oficiales de la Fuerza Armada Nacional que no van a acompañar más esta locura”.

Precisamente, Guaidó ha pedido a las manifestaciones de acompañamiento que ha llamado en todo el país para el sábado, llevar nuevamente a los cuarteles copias de la Ley de Amnistía que ofrece beneficios a los militares que ayuden a recobrar la democracia, una estrategia que hasta el momento no ha dado los resultados esperados. Si bien algunos oficiales en actividad han desconocido a Nicolás Maduro, no ha sido suficiente para remecer el bloque militar en el que se apoya el líder chavista.

Mientras tanto, en ciudades tachirenses como San Cristobal (capital), San Antonio y Ureña, conocidas por haber sido escenario de las más aguerridas protestas contra el chavismo, la tensión se acrecienta con el paso de las horas. Varias personas consultadas por RPP Noticias con familiares en la zona, informaron que tratan de abastecerse de víveres y tomar previsiones ante lo que pueda suceder el sábado.

En Cúcuta se había reportado hasta el jueves 600 toneladas almacenadas de ayuda para Venezuela. En contrapartida el régimen de Maduro anunció el envío de 20.600 cajas CLAP, un programa gubernamental de entrega de alimentos subvencionados, a la ciudad colombiana, donde, aseguran, la población pasa hambre.

No es la única pugna en la frontera. Este 22 de febrero se realizaron dos conciertos, uno en cada extremo del puente binacional Tienditas. En el lado colombiano el "Venezuela Aid Live" y del otro, el evento "Hands off Venezuela" (Manos fuera de Venezuela), organizado por el gobierno chavista y según el anuncio oficialista durará hasta el domingo. 

"El día de mañana, a un mes de haber asumido las competencias como presidente encargado, todo el pueblo de Venezuela estará en las calles exigiendo el ingreso de la ayuda humanitaria", dijo Guaidó la noche de este viernes desde Cúcuta y desde el chavismo se ha respondido con el "cierre temporal total" de la frontera con Colombia

A pocas horas del 'Día D' la mirada del mundo está volcada sobre esta zona de frontera, y el desenlace de lo que pueda ocurrir es impredecible. 

El concierto Venezuela Aid Live se realizó este viernes 22 de febrero, un día antes de la fecha fijada por Juan Guaidó para el ingreso de la ayuda humanitaria a Venezuela. | Fuente: AFP | Fotógrafo: RAUL ARBOLEDA
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