Áncash: El fiambre del inca en la Semana de Ecoaventura en Recuay

Es un peculiar potaje elaborado con filete de trucha enrollado, para lo cual se utiliza huevo batido, quinua, habas; y maíz de cancha molidos, para el apanado
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Por estos días, más de mil turistas de las ciudades de Arequipa, Lima, Ica, Trujillo, Chiclayo y de las diferentes provincias del Callejón de Huaylas, así como del vecino país de Colombia se encuentran disfrutando de las maravillas naturales de la provincia ancashina de Recuay, donde se realiza la Semana de Ecoaventura.

Los visitantes han llegado específicamente a la laguna de Antacocha, situada en el centro poblado de Pampacancha, en cuyos alrededores se han instalado carpas para que puedan pernoctar durante su estadía en total contacto con la naturaleza.

La Semana de Ecoaventura

Esta actividad turística se realiza desde hace seis años en la provincia de Recuay, siempre en la última semana del mes de junio. Durante este tiempo, los visitantes nacionales y extranjeros realizan deportes de aventura. Entre ellos, la escalada en roca, pues cerca a la laguna hay enormes rocas con más de 200 metros de alto.

También hay competencia de bicicletas en la montaña y otros deportes con mucha adrenalina, sostiene Hipólito Rojas Cabanillas, presidente de la Cámara de Turismo de la provincia de Recuay.

Refiere que cada año se incrementa la afluencia de turistas, por lo que los organizadores, entre ellos la Municipalidad Provincial de Recuay, la Dirección Regional de Turismo y la comunidad de Pampacancha, que tienen planeado desarrollar esta actividad hasta cuatro veces al año, a fin de darle sostenibilidad en el tiempo.

El fiambre del inca y la ruta del agua

La gastronomía cumple un papel fundamental en la Semana de Ecoaventura. Los miembros de la comunidad hacen gala de sus mejores potajes, entre ellos el corderito al palo, el picante de cuy y la trucha en sus diferentes variedades.

Sin embargo, hay dos platos que se han convertido en los preferidos de los visitantes. Me refiero al fiambre del inca y a la ruta del agua, nombres tan peculiares e inconfundibles tan igual que su sabor.

El fiambre del inca es un potaje elaborado con filete de trucha enrollado, para lo cual se utiliza huevo batido, quinua, habas; y maíz de cancha molidos, para el apanado. El potaje se presenta acompañado de habas sancochadas, ocas y otros productos nativos.

En cambio, la ruta del agua se prepara con algas, entre ellas el cushuro y el yuyo, papa sancochada que se cosecha en la zona, llamada también “buen cholo”, y la infaltable trucha. También lleva quinua molida y oca.

El presidente de la Cámara de Turismo, Hipólito Rojas, manifiesta que cada uno de estos platos contiene un kilo de trucha que se extrae de las lagunas cercanas y precisa que cada uno de ellos se oferta a S/.7 a los turistas, aun cuando los restaurantes los venden a S/. 18.

El proyecto del turismo transversal

Rojas expresa que actualmente están trabajando en el proyecto de turismo transversal, el cual no es otra cosa que elaborar un circuito turístico que integre a las provincias ancashinas de Huarmey, Aija, Recuay, Huari, Bolognesi, con las ciudades de Huánuco, Tingo María y Ucayali.

“Queremos que los habitantes de la sierra puedan disfrutar de las playas de la costa y los habitantes de la costa conozcan los maravillosos atractivos turísticos del interior de la región. Además, es nuestro deseo compartir esto con otras ciudades del país”, refiere Rojas.

Por: Yanet Reyes

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