Las cruces cusqueñas, mezcla de símbolo cristiano y alegoría inca

Según la historia, la tradición se habría iniciado en el siglo XVIII cuando un hombre llamado, Sebastián Castañeda, decidió adorar el madero sagrado solo en un cerro cercano a la ciudad.

Cada 3 de mayo en Cusco, las familias celebran la Fiesta de la Cruz, la misma que es antecedida por el “Cruz Velacuy”, que significa velación de la cruz. La tradición se habría iniciado en el siglo XVIII cuando un hombre llamado Sebastián Castañeda decidió adorar un madero sagrado en un cerro cercano a la ciudad del Cusco.

Las cruces cusqueñas en su estructura son una mezcla, una fusión de elementos andinos con españoles. Una simple vista puede contrastar las figuras recias de los europeros con las chakanas incas, aquellas que aparecían en apachetas de las abras, cerros y caminos de la serranía andina.

Para los sabios del imperio del Tahuantinsuyo, la Chakana fue la representación de la Cruz del Sur, guía de pilotos, navegantes y caminantes.

De este criterio es el arquitecto Carlos Milla Vidal, quien manifiesta en su libro Orígenes de la Cultura Andina lo siguiente: “cuando los españoles llegaron a América encontraron una gran ilustración de los sacerdotes andinos sobre la Cruz del Sur, la cual estaba representada en el desarrollo de Cruz Cuadrada o Chakana Inka, cuyas medidas de sus brazos mayor y menor, estaban en relación de 1 al valor de la raíz cuadrada, sosteniendo que nuestros antiguos astrónomos conocieron estos valores matemáticos”.

Sobre la adoración de las cruces en el mes de mayo, el doctor Rafael Calderón en el artículo Arquitectura y simbolismo de la ruz en el Cusco, publicado en la revista del Instituto Americano de Arte, N° 4 edición de diciembre de 1945, nos dice que “este pueblo (refiriéndose al Cusco), de ancestro indígena e hispano, nos muestra los personalísimos aspectos del amalgamiento de dos sentidos místicos que pugnaron al principio y se conciliaron después con una lógica que es apta de gestarse nada más que en el alma popular; y de esta combinación de politeísmo panteísta, animador de la naturaleza con el cristianismo ascético y puro de la religión monoteísta traída en la cruz del conquistador”.

Esto significa que la cruz que ahora es venerada y velada entre el 2 y 3 de mayo de cada año es una cruz mestiza, una cruz cuyo símbolo es cristiano y a la vez una alegoría andina.

Por ello, las cruces adoradas en las calles sean de madera tallada o de piedra labrada, pintadas de plata o de oro, y que están colocadas en los portales de templos religiosos y en el interior de las casonas de origen colonial, cada 2 de mayo de cada año son adornadas con telas bellas de colores, flores, iluminadas con luces y teniendo en el cabezal la palabra INRI.

Otras cruces tienen una lanza y una escalera cruzadas junto a las imágenes de un sol y una luna, y hasta un gallo madrugador en cada brazo y así ataviadas son veneradas con bandas musicales, cohetes de arranque, bombardas, abundante comida y bebida financiada por los carguyocs. mayordomos.

Casi todos los templos del Cusco como la Catedral; San Blas; Santo Domingo, que está sobre el templo inca del Qoricancha; San Cristóbal, sobre el templo inca del Qolcanpata, cuya cruz es limpiada y colocada dentro toldos; y San Francisco de Asís; tienen sendas cruces de madera y piedra, que en estas fechas son adornadas, limpiadas y pintadas, y con el fin de exaltarlas les colocan luces para que las iluminen más.

Por: Adelayda Letona

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