Chicos del colegio
Chicos del colegio "Juan Pablo Vizcardo y Guzmán" de Ayacucho ganaron concurso de ciencia con su proyecto “Criadero artesanal de alga altoandina”. | Fuente: Samsung

“Los jóvenes son el futuro del país”. Esta añeja frase ha sido mencionada en innumerables ocasiones como aliento a las nuevas generaciones, pero siempre ha mantenido un error estructural: “nunca hemos dejado que los jóvenes diseñen su futuro”. En este concepto de participación, hemos reducido la voz de una enorme población que, frente al futuro, debería ser más escuchada. En NIUSGEEK de RPP queremos darles voz a esos millones de compatriotas que, siendo chicos, ya piensan en grande.

Partamos por un detalle. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática, hay 3 millones 171 mil adolescentes entre los 12 y los 17 años. Es en esa edad en la que la toma de conciencia se ve estimulada por su entorno, su autoconocimiento y su lugar en el mundo. Gran parte de la visión que fundamentamos como adultos es contrastada de manera muy intensa en esta etapa de nuestra vida: los sueños entran en conflicto con la realidad, nuestra propia necesidad se da cuenta que hay urgencias, nuestra valía comienza a medirse con otros estándares. Comenzamos a vivir.

Alumbrado público con recursos naturales

Es el caso de Fabricio Chimoy de Lambayeque, quien desarrolló junto a un grupo de amigos un proyecto comunal de iluminación que aprovecha el bagazo y la caña de azúcar para generar energía eléctrica en la provincia de Pomalca:

“Yo era muy curioso. Cuestionaba a mis padres muchas cosas: el cómo surge la luz o cómo podemos hacer para que esa luz llegue a nuestras casas. Muchas veces me topaba con que este tipo de cosas estaban así desde hace mucho tiempo, que no iban a cambiar por muchos aspectos sociales. Junto a unos amigos, nos habíamos reunido porque sentíamos esa misma sensación en el colegio para poder brindar esta solución tecnológica que apoye verdaderamente a nuestra comunidad”.

Zapatos con sensores para invidentes

Ese espíritu de comunidad llevó también a Yahaira Huarhua de Arequipa y su equipo a diseñar un “calzado inteligente para invidentes” que añade sensores y emite señales para advertir de obstáculos a personas con problemas visuales:

“Vimos esta oportunidad de presentar nuestras ideas innovadoras y terminar un proyecto que estábamos empezando, que era solucionar el problema de las personas, la autonomía de estas personas invidentes con el calzado inteligente para invidentes, devolverles esa seguridad porque ciertamente cuando ellos se desplazaban, tenían una inseguridad en sí de poderse caer o de poderse tropezar”.

Deseos para un Perú tecnológico

Lejos de Lima y sus oportunidades, estos adolescentes sueñan con un país integrado y con soluciones para un futuro mejor acoplado a sus ritmos y necesidades. Sueños como los de José Chura de Puno, que construyó junto a su equipo un sistema de calefacción para su colegio en las zonas andinas aprovechando la luz solar:

“Yo quisiera que en este Bicentenario se trabajen proyectos tecnológicos para que las capitales del Perú se conviertan en ciudades inteligentes. Daríamos un gran paso al desarrollo como país y se mejoraría en gran parte la calidad de vida de muchas personas teniendo un ambiente sostenible”.

O como los de Cecilia Pantoja de Pasco que, junto a sus compañeros, elaboró una app en lengua asháninca sobre primeros auxilios y atención primaria en salud:

“La tecnología para nosotros los jóvenes es una bendición y un recurso que buscamos aprovechar. En un futuro esperamos que la tecnología nos brinde soluciones más factibles en cuanto a la salud que ayuda a la reducción de la pobreza en el Perú brindando mayores oportunidades de trabajo que tanta falta hace en el día de hoy”.

En los últimos tres años, he sido Jurado del concurso “Soluciones para el Futuro” de Samsung, un programa de responsabilidad social que, desde 2014, fomenta la participación en temas STEM de adolescentes en edad escolar. En este tiempo, me ha tocado ver ideas fantásticas que parten desde la mentalidad adolescente, y creo que hay un enorme trabajo por hacer desde los colegios, el estado y las empresas privadas para alentar a los estudiantes a no abandonar la investigación científica. Si tienes interés en participar, las inscripciones se cierran el 30 de julio.

Gracias a Franco Piscoya, Estefany Sánchez, Roly Rojas, Jhover Vasquez, Milagros Miranda, Sandra Maquera, Andrea Cuela, Haydee Jara, Edwar Heredia, María Ramírez, Víctor Aguilar, Brisvani Quispirima, Karen Gonzales, Yair Espinoza, Neftali Paucar, Piero Guerra e Indira Zuñiga por el tiempo para conversar con RPP y por evidenciar que hay talento por estimular y financiar en nuestro país. Si hay algo que los adultos podemos hacer hoy es escuchar a los jóvenes de nuestro país, ayudándolos a plasmar sus sueños y a enseñarles que el futuro no llega. Se construye.