Pac-Man
Pac-Man fue el responsable de que no solo los varones se animen por los videojuegos, sino todas las personas. | Fuente: Namco

“No había juegos que todos pudieran disfrutar, y especialmente no había ninguno para mujeres”, dijo una vez en una entrevista Toru Iwatani, el desarrollador de Pac-Man, juego que cumple 42 años este 22 de mayo, y que se forjó como uno de los íconos más grandes de toda la industria.

Ciertamente, aunque los gráficos de la época no permitían que sean explícitos, la mayoría de juegos de la década de los 70 era de disparos en medios de guerra o deportes, que para dichos tiempos estaban más delimitados por géneros. Sin embargo, tuvo que llegar un personaje geométrico para cambiar lo que conocíamos hasta el momento.

Pac-Man, tras su debut hace cuatro décadas atrás, ha vendido unas 43 millones de copias combinadas, ha dado pie a series de televisión e incluso tiene su propia canción. ¿Cómo se convirtió en un fenómeno cultural?

Pac-Man, sencillo, adictivo, pero también reconocible

Se dice mucho de su origen, que pudo haberse inspirado en una pizza. Inicialmente se llamaba Puck/Pac, pronunciado "paku" en japonés (la onomatopeya usada en ese idioma para describir la acción de "dar un bocado").

Toru Iwatani, padre de la obra, junto con 9 desarrolladores más de Namco, terminaron el juego en un año y cinco meses. El mandato era atraer al mayor público posible y, para ello, se utilizaría una jugabilidad “no violenta”, por lo que los personajes dejarían de ser aliens, naves o raquetas de tenis, sino lindos y atractivos. Se apoyaron, así, de los colores.

"Intentaba dar con algo para atraer a las mujeres y a las parejas. Cuando imaginé lo que las mujeres disfrutan, me vino a la mente su imagen comiendo pasteles y postres, así que usé 'comer' como palabra clave", explicó en una entrevista con el periodista británico Tristan Donovan para su libro "Replay: The History of Video Games" (2010).

Uno de los puntos más accesibles para que Pac-Man se convierta en título de masas es su gran simplicidad, pero a la vez enviciante jugabilidad.

Controlamos a Pac-Man, una esfera con ojos que va abriendo y cerrando la boca en medio de un laberinto cerrado. Allí tendremos que comer todos los puntos distribuidos mientras cuatro fantasmas nos persiguen: Blinky (rojo), Pinky (rosa), Inky (celeste) y Clyde (naranja). Con lo que ellos no cuentan es que podemos comer una especie de ‘power up’ para que nosotros los persigamos a ellos.

El gran atractivo del juego es que los fantasmas mantenían una versión algo rudimentaria de inteligencia artificial que permitía que tengan su propio método de persecución y se adapte al movimiento del usuario, creando incluso jugadas de acorralamiento para que nuestro personaje pierda una vida. 

Pac-Man fue para mí uno de los primeros personajes de los videojuegos. Estaba en la caja del juego, al lado de cada máquina de arcade, en merch. Antes de eso mi única opción era ser una nave (Space Invaders) o un cuadrado sin personalidad (Adventure). Pac-Man, tanto en el juego como en el arte promocional tenía una forma e identidad marcada. Y bueno, fue un éxito que hizo explotar la cuenta bancaria de Namco y de todos los negocios de arcades que tuvieron una máquina en su local”, recuerda Enrique ‘Junior’ Martínez, de Parallax.

El juego fue estrenado originalmente en las salas de juegos, los famosos arcades. Pese a ello, gracias a su popularidad, también llegó a consolas, aunque la primera experiencia con el juego en estas plataformas no era el mejor pitazo inicial. “La primera vez que jugué Pac-Man fue a inicios de los ochenta y fue la desastrosa versión para Atari 2600. Un prototipo apurado hecho por un solo desarrollador y en muy poco tiempo. ¿Me divertí? Más o menos”, prosigue Martínez, podcaster y periodista del medio nacional.

Curiosamente, dicha versión fue un éxito comercial con más de 8 millones de copias vendidas en 1982, el más popular de toda la plataforma.

Pac-Man
Pac-Man tiene 255 niveles superables y un nivel 256 infinito, no previsto, resultado de las limitaciones técnicas para escribir números en sistema binario con ocho dígitos. | Fuente: Namco

“Tuve la oportunidad de jugar Pac-Man allá por el año 1996 cuando realicé un viaje a Lima con mis padres. Recuerdo que había un Pinball cerca de donde me alojaba y le di un intento”, recuerda Beto Pinto, colaborador del blog Más Consolas. “Retrospectivamente me parece que es un juego con mucho linaje que no supe apreciar en ese momento, y eso que en esa época tenía 12 años, pero las consolas recreativas fueron parte de mi día a día y lo consideré algo limitado”.

“Hoy en día, que estoy cerca al mundo digital y del desarrollo de software no dejo de sorprenderme cuando pienso que lo complejo que debe haber sido crear algo de "casi nada" y convertirlo en algo en lo cual alguien podria invertir su tiempo y esfuerzo con tal de lograr tener una puntuación mayor”, sostiene.

El legado de Pac-Man

Cuando Pac-Man fue visto por primera vez en década de los 80, era considerado como “un juego lindo”. Ni Japón ni Estados Unidos confiaba en el éxito del título. Pero una vez lanzado, se vería como desafiaba toda lógica y rompía con todas las expectativas.

Del título, se debe un cambio radical en el mercado japonés, por ejemplo: los gamers acostumbrados a comprar copias de títulos de disparos, empezaron a darle más confianza a juegos de acción con personajes cómicos.

El propio presidente de Namco, Masaya Nakamura, dijo que en 1983 que espera que Pac-Man tuviera éxito, “pero nunca pensé que sería tan grande”. El título es considerado como el más grande de toda la historia de los arcades. El éxito del juego se debió en parte a su popularidad entre el público femenino, convirtiéndose en "el primer videojuego comercial en involucrar a un gran número de mujeres como jugadoras", según especialistas internacional.

Pero hablar de la grandeza de Pac-Man ya está visto, hablemos sobre qué grado está. ¿Es la figura más importante de la historia de los videojuegos?

“La (figura) más popular diría que es Super Mario, pero Pac-Man es la más reconocible”, opina Enrique Martínez. “Es el factor forma. El diseño original fue demasiado bueno. Si Pac-Man no es tan popular ahora es porque no saca juegos nuevos tan seguidos y los que salen no difieren mucho del original, como sí lo hicieron en la generación de la PS y PS2. En las últimas dos generaciones de consolas, Pac-Man ha vuelto a sus raices con los Championship Editons DX y Pac-Man 99. Muy bien por el gameplay, pero el factor personaje se ha disuelto un poco, a mi parecer”.

“Probablemente lo fue durante la década de los ochenta y principio de los noventa, pero creo que ese título se lo quitó Mario desde hace muchos años. No obstante, es un hecho de que Pac-Man es una de las figuras más icónicas de los videojuegos por lo que representó el título original en su momento. El arcade y la industria de videojuegos en sí no hubiesen alcanzado tal nivel de popularidad de no haber sido por la querida y glotona esfera amarilla de Namco”, responde Enrique Palomeque, periodista de videojuegos.

"La gente conoce Pac-Man. Gente que ni siquiera sabe sobre videojuegos conoce Pac-Man. Así que no, no me percaté de que iba a ser un éxito como el que es", ha dicho previamente Iwatani.

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