Age of Empires IV
El videojuego tiene toda la esencia que volvió popular a la franquicia. | Fuente: Microsoft (Relic)

He jugado ciento de horas en mi vida al Age of Empires II, el que considero el mejor juego de estrategia a tiempo real (RTS) de la historia. Por lo mismo, esperé con muchas ansias el lanzamiento de Age of Empires IV el pasado 28 de octubre con la esperanza de que la franquicia deje de vivir de los recuerdos y tenga un estreno original a la altura de la saga.

Tras varias horas jugadas, puedo decir que, por fortuna, Age of Empires IV lo ha conseguido.

La mejor forma de aprender historia

Al no ser un jugador competitivo del Age of Empires II, lo que más recuerdo es la manera lúdica con la que aprendí Historia Universal y las campañas de Juana de Arco, Saladino o Genghis Khan.

En Age of Empires IV, este objetivo está potenciado mucho más. Aunque extraño al antiguo narrador, las cinemáticas con corte documentalista son una perfecta manera de ingresar al contexto histórico en el que combatimos y, por su puesto, de aprender más sobre este rico campo de estudio.

Las campañas se sienten cómodas, tomadas de excelente manera y con representación de personajes, edificaciones y hasta ejércitos con gran grado de exactitud a la vida real.

Un refresco total de los gráficos, con algunos peros

El apartado visual de Age of Empires IV se ve impecable en muchos sentidos. Adoro detalles como la construcción de los edificios, con siluetas de los personajes realizando el trabajo o con las especies de andamios de madera para los grandes edificios.

Los menús también son distintos, viéndose más modernos. Eso sí, tendremos que jugar varias partidas antes de acostumbrarnos a la ubicación de los edificios, pero, principalmente, a los íconos de las unidades.

A gráficos altos, el juego se ve brutal. Pero tengo un pero que aún ronda por mi cabeza: el diseño de las armadas.

Siento que las unidades de combate (jinetes, lanceros, arqueros y demás) son como de plastilina, asemejándose a juegos de celulares. Que no se me malinterprete: no se ven mal, pero siento que no están a la altura del resto de apartados. No lo siento memorable ni distintivo.

(Casi) Perfectamente jugable

Que visualmente no me gusten algunos puntos, no significa que técnicamente no se juegue muy bien.

Ahora sí siento diferente a cada civilización más allá de las unidades que pueden producir. Algunos imperios cuentan con su propia forma de jugarse, con construcciones distintivas que permitirán el cambio de ‘edad’ en cada una de ellas. Asimismo, tendrán diferentes mejoras dependiendo del territorio o mapa donde se juegue.

Las batallas también me han hecho considerar nuevos puntos, como configurar los grupos de unidades con comandos rápidos y me ha hecho aprender nuevas formas de creación de equipos como arietes, los cuales se producen de forma muy diferente al juego modelo.

La fluidez de los combates contra otros jugadores va de maravilla, especialmente online. 

Y puntos extras para los sonidos al presionar una unidad, un soldado o un campamento minero. Están perfectos.

¿Hubos bugs? Algunos, pero nada de qué preocuparse. 

¿Vale la pena comprar Age of Empires IV?

Age of Empires IV, a mi gusto, tiene un gran contra (el apartado visual de las unidades). Sin embargo, esto no opaca lo bien logrado que está técnica, documental y gráficamente. Es un gran juego y estoy seguro de que usaré el multijugador online por mucho tiempo más. Lo recomiendo mucho para entretenerse y educarse en Historia Universal.

La pregunta para cada jugador será si es que logra superar al Age of Empires II. Cada quien sacará sus propias conclusiones. Para mí, no le arrebata el puesto, pero está muy cerca. 

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