¿Cuándo una idea fija se convierte en una obsesión?

Muchas veces las personas que sufren de este trastorno, no se lo cuentan a nadie, porque usualmente el contenido del pensamiento es un absurdo o ridículo.
Los pensamientos obsesivos pueden llegar a ocupar una parte importante de nuestro pensamiento deliberado, al punto que puede evitar que nos enfoquemos en otras cosas, alterando nuestros quehaceres cotidianos. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Nos sucede con frecuencia que cuando tenemos un problema que nos preocupa en demasía, pensamos en él constantemente y llega a ocupar una parte importante de nuestro pensamiento deliberado, al punto que puede evitar que nos enfoquemos en otras cosas, alterando nuestros quehaceres cotidianos.

¿Quién en algún momento de su vida no ha pasado por un problema en su relación de pareja, en su negocio, en su trabajo, o de salud que convoque un pensamiento reverberante, que nos atrapa y encarcela, que nos genera mucha ansiedad y preocupación incoercibles, inmanejables, insoportables que hasta nos puede quitar el sueño? En esos momentos nos cuestionamos, ¿cuánto de esta preocupación es norma? ¿Cuánto de esta preocupación es proporcional a la situación? ¿Cuánto de esta preocupación va a aportar para solucionar el problema?

Entonces, ¿cuándo estos pensamientos obsesivos pasan de ser normales a volverse patológicos?

El TOC es una enfermedad que tiene una prevalencia de 2.5 % a nivel mundial y que se inicia usualmente en la adolescencia o la adultez temprana, aunque ocasionalmente podría presentarse en niños pequeños. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Si usted quiere dejar de tener ciertos pensamientos, y/o impulsos de hacer cosas que no quiere hacer, y/o se le presentan imágenes en su mente que no quiere ver, porque además tiene un contenido absurdo (p. ej. “de repente soy homosexual”, “¿qué pasaría si mato a mi hijo?”, “creo que me he contagiado de sida, etc.); si estas experiencias son persistentes, se “meten en su cabeza” sin que intermedie su voluntad, le causan muchísima ansiedad y un malestar persistente que muchas veces lo obligan a tener conductas absurdas que disminuyan la ansiedad (p. ej. “lavarse las manos por horas”, “contar hasta cien para evitar que se accidente un familiar”, “abrir y cerrar la cerradura muchas veces para que no le roben”, etc.), está frente a un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

¿Qué es el TOC? Es una enfermedad que tiene una prevalencia de 2.5 % a nivel mundial y que se inicia usualmente en la adolescencia o la adultez temprana, aunque ocasionalmente podría presentarse en niños pequeños. Se presenta de manera gradual y es igual de frecuente en hombres que en mujeres. Es importante señalar que muchas veces las personas que sufren de este trastorno, no se lo cuentan a nadie, porque como usualmente el contenido del pensamiento es un absurdo o es ridículo, les causa mucha vergüenza contarlo y solo cuando los síntomas son muy intensos los familiares notan que algo está sucediendo. Sobre todo cuando las conductas compulsivas son muy notorias. El paciente con TOC sufre profundamente y en soledad.

Tratamiento. Usualmente es eficaz y puede revertir totalmente los síntomas. La combinación de tratamiento farmacológico y psicoterapéutico es la mejor opción. Lo importante es saber que ésta es una enfermedad, que no hay que avergonzarse de ella y que cuanto antes se diagnostique, mejor pronóstico tendrá. A los padres recordarles que una comunicación fluida y de confianza con sus hijos, creará el puente adecuado para comunicar este tipo de problemas.