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Ser mamá hoy en día: Maternidad en tiempos modernos

Algunos de los consejos que les doy a las mamás, sobre todo a las primerizas, es que filtren la información. Hoy existen los controles durante el embarazo y se tiene la posibilidad de aclarar las dudas a tiempo real con un médico.

La maternidad, si bien es algo natural y el instinto nos ayuda mucho, es una etapa que requiere del apoyo de muchas personas. No necesita críticas, sino personas dispuestas a escuchar y ayudarnos con lo que realmente necesitamos. Requiere de mucha paciencia y buen humor. | Fuente: EFE

Existen muchos mitos, ideas, conceptos alrededor de la maternidad que varían según el lugar donde vivas. No es lo mismo vivir en una ciudad en la costa, que en una zona rural de la sierra, o en una comunidad de la selva. No es igual la maternidad en estos tiempos que la maternidad de nuestras madres o abuelas.

Recuerdo que mi abuela contaba que cuando ella tuvo sus hijos, allá por los años 30 y 40 del siglo pasado, luego del nacimiento debía permanecer en un cuarto con cortinas negras ¡por mes y medio! Y claro, parto con matrona en casa. Además, siempre tenía el apoyo de las otras mujeres de la comunidad para la crianza de sus hijos, sobre todo los primeros meses.

Ser mamá hoy en día

En la actualidad se ha perdido eso, sobretodo en las ciudades. Las mujeres tienen trabajos, muchas veces las mamás o familiares cercanos están lejos, y aún más en estos tiempos donde el aislamiento es la regla. Nos falta ese círculo de apoyo. Y, para acentuar esto, tenemos consejos de muchas personas, tanto amistades, familiares, televisión, medios digitales, que muchas veces nos confunden más, y nos hacen creer y sentir que algo estamos haciendo mal. Nos frustra la lactancia, nos frustra no dormir, nos frustra no saber si nuestro bebé está creciendo bien.

Algunos de los consejos que les doy a las mamás, sobre todo a las primerizas, es que filtren la información. Hoy existen los controles durante el embarazo y se tiene la posibilidad de aclarar las dudas a tiempo real con un médico. Se cuentan con ecografías y análisis que van indicando cómo se va desarrollando todo, y nos pueden poner en alerta si se encuentra alguna alteración. Y no solo con el bebé, un ginecólogo podrá ayudar a las madres a entender los cambios por los que puede estar pasando su cuerpo durante esta etapa.

Asimismo, luego del parto, es importante consultar a un pediatra, pues es la persona que mejor las puede orientar en los temas médicos de crecimiento y desarrollo de su bebé. Recuerden que los consejos familiares se deben contrastar siempre con la opinión de profesionales.

Debemos de dejar de romantizar la maternidad. Es normal sentirse cansada, asustada, y que a veces parezca que ya no damos más. Es normal sentir que necesitamos tomarnos un tiempo para nosotras, para recargar energías. Cuidar de un bebé es algo hermoso, pero demandante, y requiere de un trabajo en equipo junto al papá del bebé. Dar de lactar es un proceso que a veces no se logra de la noche a la mañana, pero que significa algo muy importante para el recién nacido. Y si no logran dar pecho de manera exclusiva no significa que estén haciendo algo mal. Mientras mamá y bebé estén bien, todo lo demás no importa. Las noches que se hacen largas porque no duermes bien, en realidad duran poco tiempo y aunque no me crean, las van a llegar a extrañar.

¿Siempre es así?

La maternidad, si bien es algo natural y el instinto nos ayuda mucho, es una etapa que requiere del apoyo de muchas personas. No necesita críticas, sino personas dispuestas a

escuchar y ayudarnos con lo que realmente necesitamos. Requiere de mucha paciencia y buen humor. Al final, lo importante es que nuestros hijos crezcan y se desarrollen para ser personas resilientes y empáticas. Cada una tiene un estilo diferente de hacer las cosas, y todas están bien. Todo va para mejor.

Y como nos decían, entenderás todo cuando tengas tus hijos. Y en el día menos pensado saldrán de tí las frases que tanto escuchabas y te fastidiaban y valorarás más a tu madre.