Pese a debutar con malas críticas en EE.UU. ha tenido buena respuesta en la taquilla. "Venom" ya tiene planeada una segunda parte. | Fuente: Sony Pictures

La idea de filmar una película con Venom, uno de los enemigos de Spider-Man, no sonaba tan mal. La historia de un alienígena que se fusiona con un reportero llamado Eddie Brock (Tom Hardy) para convertirlo en un monstruo con poderes podía abarcarse de diversas formas. Se podía esperar una visión más compleja, con un hombre que entra en crisis por no saber qué le está pasando, en qué se está convirtiendo. Pero estamos ante una película para todo público, ligera, sin pretensiones de ser profunda ni de meterse en la mente de un personaje invadido por un parásito que quiere tomar el control de todo. La transformación deriva así en una comedia, con momentos de acción, en la que Venom y Brock deben lidiar para convivir en un mismo cuerpo, tener un enemigo común y combatirlo.

Al principio de la historia el conflicto de Brock es investigar al dueño de una poderosa corporación que podría estar haciendo experimentos con humanos, pero eso le traerá problemas con su trabajo y con su novia (Michelle Williams). Cuando Venom se fusione con Brock, la corporación irá tras sus pasos para atraparlo. Al escapar, Venom se convierte en la voz interior de Brock, una voz que lo provoca, que lo trata mal, que se burla de su condición, para luego ambos aceptarse.

La película nunca encuentra el tono adecuado, el punto medio, que haga que la narración no se desborde hacia una mala comedia de una pareja dispareja, donde los asuntos se justifican y se resuelven muy rápido, en la que Venom se presenta como un villano que quiere comer gente para un par de escenas después decidir por razones absurdas -y hasta sentimentales-  ser el bueno de la historia. En el guion sobran diálogos que hacen ver a Tom Hardy y Michelle Williams como malos actores, cuando no lo son para nada.

"Venom" puede ser entretenida para buena parte del público, porque tiene algunos momentos de acción, pero se siente como una historia a la que le quitaron todo el desarrollo y conflicto de sus personajes para hacerla más rápida y digerible, y dejarle solo lo que provoque risa, así sea involuntaria.  Malas decisiones devoraron lo que pudo ser una mejor película.

Valoración: 2/5

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