Astral Chain llegó al mercado el pasado 30 de agosto en exclusiva para Nintendo Switch. | Fuente: PlatinumGames
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Pese a tener apenas 12 años de existencia, PlatinumGames ya es una de las desarrolladoras más reputadas de la industria de los videojuegos (la semana pasada hice un repaso de sus mejores títulos), y cada uno de sus lanzamientos es recibido con expectativa por la comunidad gamer. Astral Chain no podía ser la excepción.

Lo nuevo de PlatinumGames cogió a todos por sorpresa. Nintendo lo anunció en febrero en exclusiva para su Switch, con un tráiler en el que se mostraba a los protagonistas, algo de historia y jugabilidad. Además, se confirmaba que el juego iba a estar supervisado por el mismísimo Hideki Kamiya. Palabras mayores.

Sin embargo, lo que más sorprendió fue que el mismo día de su anuncio se confirmó que Astral Chain llegaría el 30 de agosto. El proyecto estaba tan avanzado que ya tenía fecha de estreno. No hubo retrasos, y Astral Chain llegó al mercado el día prometido.

¿Estamos ante un nuevo éxito de PlatinumGames?, ¿es un motivo para comprarse una Nintendo Switch? Los invito a leer mi análisis.

Lo bueno

Estamos en el año 2078. La humanidad está al borde la extinción. Tras la caída de un meteorito, en todo el mundo se han abierto portales a otra dimensión, que los científicos de la época han llamado Plano Astral. De estos agujeros salen criaturas violentas llamadas quimeras, que atacan a los humanos inmisericordemente. Los sobrevivientes se han visto obligados a refugiarse en una isla artificial que han llamado ‘El Arca’.

En este lugar, tratan de llevar una vida normal, pero es complicado, ya que continúan apareciendo portales y los ataques de las quimeras son constantes. Ahí entran a tallar los protagonistas de Astral Chain, los gemelos Howard, quienes integran un comando especial de la Policía enfocado en combatir a las quimeras.

Estos agentes no solo están especializados en combate y en uso de armamento, sino que tienen la asistencia de Legiones, que no son otra cosa que quimeras ‘domesticadas’, si cabe la expresión, que están unidos a ellos con cadenas.

Seguir ahondando en la historia sería en el terreno de los spoilers. Pero sirva toda esta introducción para que vean que la premisa de Astral Chain es realmente interesante. Sin duda, PlatinumGames ha sabido armar un universo atractivo, que puede explotarse con secuelas o con productos transmedia, como animes, películas o mangas.

Al iniciar la campaña, deberemos elegir entre uno de los hermanos Howard, a quien podremos editar estéticamente (con un abanico limitado de opciones, he de apuntar) y ponerle un nombre. Indefectiblemente de qué personaje escojamos, ya sea el varón o la mujer, el otro hermano pasará a llamarse Akira Howard, y la historia (diálogos y cinemáticas) se adaptará en torno a esta elección.

La jugabilidad de Astral Chain es muy particular, ya que está basada en la relación que existe entre el protagonista y su Legión. En tiempo real, podemos controlar a ambos, realizando ataques coordinados o en simultáneo, así como utilizar la cadena que los une en nuestro beneficio (hay la opción de jugar en cooperativo con los Joy-Con, pero no lo recomiendo).

Así, por ejemplo, podemos dirigir a la Legión para rodear al enemigo y encadenarlo. Esto lo dejará indefenso por unos segundos, para poder atacarlo a placer. De igual modo, si vemos que el enemigo nos quiere embestir, podemos tender una trampa con la cadena, para dejarlo aturdido y contraatacar.

Hay algunos elementos jugables heredados de otros títulos de PlatinumGames, como Bayonetta. Así, si esquivamos los ataques de los enemigos en el último segundo, todo se ralentizará un instante, y podremos contragolpear.

Además, tu Legión tiene un ataque especial relativo a su clase. Por ejemplo, inicias el juego con una Legión de tipo Espada, que puede realizar tajos muy poderosos. Esta habilidad se puede aplicar tanto en los combates, como en las secciones de exploración e investigación -que las hay-, para acceder a zonas bloqueadas o para encontrar secretos. A medida que avanzamos en la campaña, iremos ganando más Legiones, cada una con su ataque especial.

Cada legión tiene un detallado árbol de mejoras, mayormente enfocadas a su rendimiento (más resistencia, mejor ataque, etc.), pero también nos sirve para desbloquear slots para colocar habilidades específicas en batalla.

Todo esto habla a las claras de que Astral Chain tiene una jugabilidad muy bien planteada y profunda, de la que quisiera seguir ahondando, pero hay detalles relativos a la historia que mejor no toco.

El diseño de personajes, de los enemigos, y la ambientación en general de ‘El Arca’ están muy bien conseguidos, con esa estética cyberpunk tan de moda últimamente. Esto se ve también reflejado en el Plano Astral, pese a su esquema minimalista.

A nivel visual, Astral Chain es impresionante. Las peleas, en especial contra los bosses, son auténticos espectáculos de luces, explosiones, efectos, y todo moviéndose a gran velocidad sin ralentizaciones ni bajones en la tasa de frames. Sin duda, PlatinumGames ha sacado petróleo de las capacidades técnicas de la Switch.

La campaña es bastante extensa. Completando muchas de las misiones secundarias y encargos, invertí unas 30 horas en Astral Chain. Además, después de los créditos, se desbloquean decenas de misiones extra en las que podemos poner a prueba las habilidades aprendidas. Esto sin mencionar que cada episodio del juego tiene una calificación, por lo que siempre nos queda la tentación de rejugarlos para mejorar nuestros registros.

PlatinumGames siempre se ha caracterizado de tener juegos con excelentes bandas sonoras, y Astral Chain no es la excepción a la regla. Temas muy buenos, roqueros y pegajosos, acompañan las acciones. La música no es tan metalera como la de Metal Gear Rising: Revengeance, pero igual quedé bastante conforme.

Lo malo

Si bien destaqué la premisa de Astral Chain y el universo creado por PlatinumGames, la historia per se del juego no es del todo satisfactoria. El argumento decae mucho sobre la mitad, y todo se vuelve harto predecible. Esto sin mencionar que hay misiones y eventos que no aportan mucho a la trama.

En la misma tónica, debo cuestionar lo poco inspiradas que son las secciones de exploración e investigación, que se sienten anticlimáticas y contrastan tremendamente con las partes de acción.

Durante las secciones se exploración e investigación, también se nos presentan encargos secundarios (de relleno) que son poco más que anecdóticos y que solo sirven para mejorar nuestra puntuación final. Acá tenemos los cansinos encargos para encontrar a alguien y/o algo, llevar esto o aquello, cerrar un portal, etc.

Acá salta otra falencia del juego, que es el reciclaje de escenarios y enemigos. Pese a que ‘El Arca’ de describe como una isla inmensa, con varios distritos y locaciones, sobre la mitad del juego comenzamos a revisitar zonas ya exploradas, con ‘nuevos enemigos’, que son en realidad los mismos monstruos que ya enfrentamos con alguno que otro agregado, un color distinto y tal vez un ataque nuevo.

No me gusta que PlatinumGames haya determinado que nuestro personaje sea silente, ya que esto le quita completamente la inmersión al juego. No solo otros personajes hablan por él/ella, sino que los diálogos se sienten irreales y poco creíbles.

El nivel de dificultad en general no es elevado (salvo en la recta final, donde la cosa se pone un poco peliaguda), y esto debido a que jugaremos por defecto en Normal. El problema es que, si queremos acceder al nivel más elevado de dificultad, primero deberemos pasar todo un episodio, tras lo cual recién tendremos la opción de rejugarlo en Hard.

Les cuento una experiencia: durante mis jornadas de juego, me di cuenta de que había cierto desfase entre las voces y el movimiento de los labios de los personajes, algo que -pensé- obedecía a un error de programación. Sin embargo, investigando en las opciones, ‘descubrí’ que podía jugar la campaña con voces en japonés. Así que hice el cambio, y la desincronización desapareció.

Acá me permito recomendar jugar Astral Chain con las voces en japonés, ya que en inglés no solo se presenta el mentado problema del desfase, sino que el trabajo de los actores de doblaje en este idioma es muy pobre; muy plano y sin el ‘sentimiento’ que le imprimen sus pares nipones.

Astral Chain viene completamente subtitulado en español. El problema es que la traducción no es neutra, y está llena de términos y jergas de España. ¡Hostias!

Lo feo

Desierto. No encontré nada como para incluir en esta sección. Sin embargo, sí quisiera aprovechar para hacer una crítica hacia la propia comunidad gamer, que con Astral Chain volvió a mostrar su inmadurez y poca tolerancia.

Apenas se lanzó el juego, cientos de usuarios comenzaron a ‘bombardear’ Metacritic con ceros para Astral Chain, en rechazo a la exclusividad de este juego en Nintendo Switch. El ataque fue tal, que el promedio general del juego bajó.

Entiendo que el tema de las exclusividades incomode, pero ¿acaso los desarrolladores tienen la culpa?, ¿acaso el juego es malo porque sale solo en alguna consola en específico? Y esto sin mencionar que muchos de estos proyectos terminan viendo la luz gracias al apoyo económico de compañías como Nintendo, que apuestan por estos juegos a cambio de exclusividad en sus plataformas.

Conclusión: Astral Chain es, en mi opinión, uno de los mejores exponentes de los hack and slash en la actualidad, prueba del pedigrí de PlatinumGames. Es intenso y sumamente satisfactorio, un festín audiovisual alucinante. Sin embargo, no es un producto redondo, ya que su historia, simplona y predecible, se va desinflando a medida que avanza, y esto se agrava con secciones de exploración e investigación que no aportan mucho y que terminan sabiendo a relleno. Astral Chain toca el cielo por momentos, pero está encadenado a decisiones erróneas que lo vuelven terrenal.