Call of Duty: Black Ops Cold War se estrenó el pasado 13 de noviembre en consolas de pasada y actual generación, así como en PC. | Fuente: Activision
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Call of Duty es una mis sagas bélicas favoritas, habiendo jugado religiosamente cada entrega prácticamente desde su nacimiento. No soy ajeno a las críticas en torno a la saga, tildada de continuista y poco innovadora; pero no por ello podemos negar que ha marcado -y sigue haciéndolo- un derrotero por el que muchos han tratado de caminar (con mayor o menor suerte).

Este atípico 2020, de pandemia y cambio generacional, nos trae Black Ops Cold War; el regreso de la subsaga de Treyarch, que nos lleva a la Guerra Fría, tumultuoso periodo de la Historia, en el que el mundo estuvo cerca de un nuevo conflicto bélico (cuándo no lo está, ¿no?).

Tras pasar la campaña e invertir varias horas en sus distintos modos multijugador, este es mi veredicto. ¿Es una opción recomendable? Los invito a leer mi review.

Lo bueno

En Black Ops Cold War, jugamos mayormente con ‘Bell’, un agente que podemos crear con nombre y apellido, así como darle cierto background y personalidad. Es algo inédito en la saga, y no ha salido nada mal. El único ‘pero’ sería que nuestro personaje es silente, pese a que tenemos líneas de diálogo y toma de decisiones.

La historia de Black Ops Cold War, basada en hecho reales, me ha dejado bastante conforme. No solo tenemos una historia llena de sospechas e intrigas, sino que el desenlace, según nuestras decisiones, puede cambiar radicalmente.

Acá un punto a destacar: tenemos hasta tres finales distintos, por lo que hablamos de una campaña bastante rejugable. A esto se suma la presencia de un par de misiones secundarias a las que podemos acceder para darle un cierre más completo a la historia.

Sin entrar en el terreno del spoiler, debo destacar que en la campaña de Black Ops Cold War hay una vinculación con la subsaga Modern Warfare, algo que me llamó poderosamente la atención, no solo por la presencia de cierto personaje, sino por las implicancias de cara a una futura entrega de Call of Duty.

A nivel jugable, la campaña de Black Ops Cold War es variada, con misiones de asalto, incursión y sigilo. La primera hora es adrenalina pura, con tiroteos, persecuciones, explosiones: una parafernalia digna de Hollywood.

Si bien la campaña está más que interesante, el corazón de Call of Duty está en su apartado multijugador, y acá tengo opiniones divididas. En esta parte hablaré de lo que considero positivo: tenemos variedad de opciones. Para empezar, están los (ocho al momento de lanzamiento) clásicos modos seis contra seis: duelo por equipos, dominación, baja confirmada, entre otros.

Los enfrentamientos son casi inmediatos; y el diseño de los mapas invita a los jugadores a buscar el ataque frontal. A diferencia de Modern Warfare (2019), en el que había cierta pausa y momentos de silencio y tensión; en Black Ops Cold War vamos a la acción directa.

Aparte, tenemos modalidades de juego para más jugadores, llamadas VIP Escort, Combined Arms y Fireteam; con mapas más grandes, misiones diferenciadas y en los que podemos utilizar vehículos. Son también opciones bastante recomendables, especialmente si tienes un grupo de amigos para coordinar y así cumplir los distintos objetivos planteados.

De Modern Warfare (2019), se hereda el menú de creación de soldado, con armas, perks y rachas de puntos (destaco la posibilidad de convocar a un bombardeo de napalm, ataque sumamente vistoso). En Black Ops Cold War, regresan los scorestreaks, que nos permite sumar puntos no solo por matar a soldados enemigos, sino por cumplir acciones en el campo de batalla, como colaborar en una ejecución o brindar apoyo táctico al equipo.

Otra modalidad llamativa es la de los zombis; en los que debemos resistir oleadas de muertos vivientes. Si bien ha habido ciertos ajustes a nivel jugable, en esencia el objetivo es sobrevivir. Este es otro modo recomendable para jugarlo con un grupo de amigos, ya que el nivel de dificultad aumenta rápidamente y es indispensable una buena coordinación para salir con la victoria.

Algo que destaco es la integración del multijugador con el modo zombis. Cumplir objetivos en este último permite, por ejemplo, acceder a operadores distintos para el multiplayer y skins exclusivos para tus armas. Son detalles menores, lo sé, pero igual no deja de ser destacable.

Lo malo

Si bien reconozco que la campaña me gustó, no puedo dejar de mencionar su cortísima duración, incluso para ser un Call of Duty. En poco más de cinco horas ya había completado todo el modo historia, jugando incluso las misiones secundarias. O sea, si solo me dedicaba a las misiones principales, hablamos de una campaña de cuatro horas de duración en promedio. Poquísimo.

La misma sensación me dejó el multijugador, que llegó al mercado con apenas ocho mapas para las modalidades 6 contra 6 (aunque poco después se sumó Nuketown '84, revisión del mítico mapa de la saga), con algunas versiones extendidas para VIP Escort y Combined Arms.

Afortunadamente, Activision tiene un plan para ir entregando contenido gratuito a los jugadores, algo que empieza esta semana con la primera temporada de Black Ops Cold War.

A nivel gráfico y técnico, Black Ops Cold War me ha dejado cierto sinsabor, especialmente en el primer apartado. Treyarch utiliza en este videojuego una versión revisada del motor de Black Ops 3, por lo que el resultado final está por debajo de lo visto el año pasado en Modern Warfare.

En cuestiones técnicas, me topé con ciertos glitches en la campaña y un par de pantallas azules. No son cosas graves, lo sé, pero cumplo con mencionarlas en este análisis.

La música y efectos de sonido son aceptables, pero nada que destaque sobremanera. Tal vez lo mejorcito de estos apartados sean las canciones licenciadas que aparecen en la campaña, así como el tema del multijugador, pegajoso y con toques disco, pero que se repite como un bucle eterno.

Black Ops Cold War llega completamente doblado y localizado al español latino. Lamentablemente, las actuaciones de los actores de voz no tienen el nivel esperado, quedando muy por debajo de mis expectativas. Mi recomendación: jugar este videojuego en su idioma original.

Lo feo

Ya lo mencioné en mis posts sobre la alpha y la beta de Black Ops Cold War: este videojuego marca un retroceso a nivel jugable respecto a Modern Warfare (2019). Todos los agregados, como el gameplay más pausado y realista, el uso de puertas o la opción de apuntar desde alguna saliente, se han perdido en esta nueva entrega, que bebe de lanzamientos previos.

Este regreso al pasado me hace pensar que el futuro de Call of Duty estará dividido en dos caminos: uno que busque el realismo y la innovación, de la mano de Infinity Ward; y otro que se mantenga aferrado a los orígenes más arcades de la saga, a cargo de Treyarch. Ya dependerá de los usuarios decidir dónde se sienten más cómodos.

Conclusión:

Black Ops Cold War es un Call of Duty en toda línea. Entretenido, adrenalínico, explosivo. La campaña, pese a ser cortísima, es satisfactoria y rejugable; mientras que los apartados multijugador siguen siendo tan entretenidos como antaño. El gran ‘pero’ es el retorno a la jugabilidad del pasado, borrando de un plumazo los grandes cambios que se incluyeron en Modern Warfare (2019). ¿Es una opción recomendable? Si no te gustaron los cambios hechos el año pasado, esta es la perfecta oportunidad para volver a la saga. De lo contrario, si te gustaron los cambios de Modern Warfare y querías seguir con esa jugabilidad, Black Ops Cold War no es el camino a seguir.