Captain Tsubasa: Rise of New Champions se estrenó este 28 de Agosto para PlayStation 4, Nintendo Switch y PC. | Fuente: Bandai Namco
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Uno de los animes que más he visto es Los Supercampeones (Captain Tsubasa, en Japón). Crecí -y me volví fanático del fútbol- viendo las aventuras de Oliver, Benji y compañía; por lo que guardo especial cariño por este anime. Pero del original, ojo, no tanto de las reediciones. Pero esa es harina de otro costal.

En cuanto a los videojuegos, he de reconocer que han sido pocos los títulos de la franquicia que he probado. El que más recuerdo es, de lejos, Captain Tsubasa IV: Pro no Rival-tachi, de la Super Nintendo. Ese juego, que oficialmente solo se estrenó en Japón, llegó a Latinoamérica ilegalmente y, al menos en Perú, tuvo una versión doblada con textos en español y los nombres de la serie que mirábamos en televisión. Golazo.

De ahí, son pocos los videojuegos inspirados en Los Supercampeones que he probado, tal vez por ahí alguno en la primera PlayStation y, luego, otro de móviles; pero nada a profundidad. Es complicado que un videojuego de la saga logre congeniar una buena jugabilidad con el espíritu del anime. Este 2020, Bandai Namco -de la mano del estudio Tamsoft- busca encontrar ese equilibrio con su nueva apuesta, Captain Tsubasa: Rise of New Champions, disponible para PlayStation 4, Nintendo Switch y PC.

¿Lo consiguió?, ¿Captain Tsubasa: Rise of New Champions es el gran juego que los fanáticos de Los Supercampeones estábamos esperando? Después de haberlo jugado toda la semana, los dejo con mis conclusiones.

Lo bueno

Captain Tsubasa: Rise of New Champions cuenta con un modo historia, llamado El Viaje, que está dividido en dos campañas: en la primera, controlamos al Nankatsu (el recordado Niupi) en su lucha por el tricampeonato nacional. O sea, recreamos una parte del anime que vimos por televisión.

Esta campaña logra plasmar adecuadamente (aunque tomándose algunas licencias) la serie, intercalando cinemáticas y secuencias in-games con la jugabilidad. Somos partícipes de los triunfos y logros de nuestro equipo, y eso me ha dejado bastante satisfecho.

En la segunda campaña, debemos crear un avatar y elegir uno de los colegios de Japón, para, luego, pugnar por ser convocado para la Selección Juvenil, que disputará un torneo internacional. Acá debemos ir ganando partidos para mejorar el nivel de nuestro personaje y así lograr el ansiado llamado.

En esta campaña, se incluyen diálogos con los distintos personajes del anime, con quienes entablaremos amistad y hasta podremos aprender sus trucos. Además, se han incluido opciones de respuesta en los diálogos, lo que abre la posibilidad de desbloquear distintas cinemáticas a lo largo de la campaña.

Terminar ambas campañas nos demandará entre 10 a 15 horas. Además, hay cierto incentivo para rejugarlas, ya que tenemos una sección de videos que iremos desbloqueando a medida que cumplamos ciertos parámetros durante ellas.

Rise of New Champions incluye también un Modo Edición en el que podemos crear equipos seleccionando a todos los jugadores disponibles en el juego. Lamentablemente, esto es lo único que puedes hacer en esta sección, que ya comentaré más adelante.

Los efectos de sonido son bastante correctos, tal como en el anime; y están acompañados de voces en japonés que les imprimen bastante sentimiento a sus líneas. En la misma tónica, la música es adecuada, enfatizando la emoción de los partidos. El narrador -también en japonés- es solvente; relatando y comentando los partidos con mucha dedicación.

Lo malo

A nivel visual, Rise of New Champions es apenas correcto, con unas animaciones bastante mejorables. La gente de Tamsoft utiliza el cel shading para emular el trazo del anime, pero el resultado queda muy por debajo de lo visto en otros videojuegos, incluso de la pasada generación (basta con mencionar al genial Ni no Kuni: Wrath of the White Witch, estrenado en PlayStation 3).

Para este análisis, jugué la versión de Nintendo Switch, que corre a un framerate estable, tanto en modo portátil como conectado a la televisión. Sin embargo, presenta algunos glitches durante los partidos; así como tiempos de carga algo elevados (aunque esto último asumo que se debe a la plataforma en la que jugué).

La cámara de Rise of New Champions dificulta por momentos ver el panorama. Hubiera sido ideal implementar una cámara dinámica que acompañe las acciones a una distancia media, tal como ocurre en FIFA y Pro Evolution Soccer.

A nivel jugable, Rise of New Champions no busca ser un simulador de fútbol, ni por asomo, presentándonos una cancha bastante grande para que haya espacio para que los jugadores puedan moverse con libertad y se puedan realizar los distintos trucos y piruetas.

El control es similar a FIFA y Pro Evolution Soccer: un botón para correr, otro para dar pase, un tercero para partear, un cuarto para pase largo y un quinto para pase a profundidad. Luego, tenemos un botón que activa los dribles. Este último activa distintas animaciones dependiendo de la habilidad de cada jugador.

Una particularidad es que aparte de la barra de cansancio de cada futbolista, tenemos una barra del equipo que, al llenarse, la podemos activar para darle energía extra a nuestros jugadores. Otra forma de usarla es sacrificarla para que nuestro arquero logre tapar un disparo especial que, de otro modo, sería un gol seguro.

Un detalle curioso de la propuesta jugable de Rise of New Champions es que, para meter gol, hay que cansar al arquero rival, ya sea con disparos normales o tiros especiales. Una vez que su barra de cansancio esté baja, será pan comido derrotarlo. Es un detalle ingenioso, pero también abre la puerta para que hasta los mejores porteros sean presa fácil.

Durante los partidos, noté problemas con la IA de los jugadores, especialmente de los aliados. No ‘leen’ bien las jugadas: no buscan un pase a profundidad, no jalan marca, tampoco generan espacios. Y al marcar, igual: no presionan, no salen a la marca y se quedan estáticos al pase de los rivales.

Rise of New Champions tiene pocos modos de juego. Salvo las campañas que ya mencioné, hay un modo versus en el que podemos jugar partidos amistosos contra la computadora o con un amigo, así como un torneo personalizado. Hay también un modo online que, lamentablemente, no pude probar debido a que no estaba disponible al momento de hacer este análisis. Pero esas son todas las opciones jugables.

La falta de modos de juego se agrava con la exigua cantidad de equipos disponibles: apenas diez colegios y similar cantidad de selecciones nacionales. Acá sí creo que es necesario agregar más equipos para que los usuarios puedan experimentar con más opciones.

Como ya adelanté, Rise of New Champions viene con voces en japonés, tanto en los diálogos como en las narraciones de los partidos. Si bien el trabajo de los actores de voz es muy bueno, hubiera sido ideal tener voces en español, ya que es engorroso estar leyendo subtítulos, no solo en las cinemáticas sino especialmente durante los partidos.

Lo feo

Mi generación creció viendo el viejo anime de Los Supercampeones, que nos acostumbró a nombres como Oliver Atom, Steve Hyuga, Bruce Harper, Tom Misaki, Richard Tex Tex, entre otros; nombres distintos a los del producto original, en Japón, pero con los que se identificaron millones de niños y jóvenes de Latinoamérica (y en España).

La siguiente generación vio la reedición del anime de inicios del milenio, en la que también se incluyeron estos nombres en el doblaje. Rise of New Champions, lamentablemente, no incluye estos nombres, optando por los originales en japonés.

Bandai Namco es consciente del arraigo de estos nombres en Latinoamérica e, incluso, llegó a promocionar Rise of New Champions con un tráiler con estos en la traducción. Eso fue, en mi opinión, una pésima decisión, ya que generó confusión entre los fanáticos que pensaban que estos nombres iban a aparecer en el videojuego, cosa que finalmente no ha ocurrido.

Tengo entendido que la decisión de eliminar los viejos nombres del doblaje viene desde Japón, y es algo que ya se aplicó en la última reedición del anime, en 2018. Sin embargo, una salida pudo ser incluir en el videojuego la posibilidad de editar los nombres, para que los propios usuarios hagan los cambios que crean pertinentes, tal como ocurre con la saga Pro Evolution Soccer.

Sin embargo, como ya mencioné, el Modo Edición solo permite crear un jugador, armar un equipo o modificar habilidades a los futbolistas. Pero no tenemos la posibilidad de editar los nombres de equipos y jugadores. Lamentable.

Conclusión:

Captain Tsubasa: Rise of New Champions me ha dejado conforme en ciertos aspectos. Sus dos campañas son bastante entretenidas y, pese a las licencias que se toman, saben tocar las fibras de nostalgia, además de transmitir adecuadamente la emoción e intensidad del anime. Sin embargo, el juego falla en otros aspectos, como su propuesta jugable y sus apartados gráfico y técnico. Si eres fanático de Los Supercampeones, definitivamente te gustará jugar las campañas, pero tal vez sea lo único que termines disfrutando de esta entrega.