Darkness in the Capital se estrenó el pasado 15 de octubre. | Fuente: Team Ninja
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Esta semana me he dedicado a jugar expansiones de videojuegos. Hace unos compartí mis impresiones de The Ancient Gods - Part One, la brutal primera expansión de DOOM Eternal; y ahora les comparto mi análisis de Darkness in the Capital, segundo DLC del notable Nioh 2.

Como ya vimos en el primer DLC de Nioh 2, Hide continúa su cacería de yōkai a lo largo del Japón Feudal, pero con una particularidad: ella -o él, dependiendo del personaje que hayas creado- tiene acceso a unos santuarios que le permiten viajar al pasado.

Ya en la primera expansión visitamos el Periodo Heian y conocimos a Minamoto no Yoshitsune, a quien ayudamos en su lucha contra un clan enemigo. En esta oportunidad, volvemos a viajar al pasado, pero ahora nos encontramos con Minamoto no Yorimitsu, una legendaria cazadora de yōkai, que está defendiendo Kioto, la antigua capital de Japón, de un peligroso enemigo.

No pienso dar muchos más detalles del argumento para no malograr la experiencia; pero sí les comento que me parece sumamente interesante este nuevo arco que Team Ninja ha elaborado para los tres DLC programados, que en conjunto cuentan una historia complementaria a lo ya visto en el juego base.

Tropezando con la misma piedra

Tal como en el primer DLC, en Darkness in the Capital tenemos un nuevo mapa, con sus respectivas misiones, bosses y retos. El diseño de los escenarios y la ambientación son los puntos más destacables. Además, el apartado jugable se renueva con una nueva arma, la Fist, que llega con su propio set de movimientos y golpes especiales.

Además, debo destacar la inclusión de dos nuevos bosses magníficos (hay más, pero este par me encantó), tanto por su diseño, como en su set de movimientos. Ambos fueron huesos duros de roer. Esto me da pie a comentar el nivel de dificultad de este DLC, que -tal como en el juego base y en la primera expansión- sigue siendo elevado.

El problema es que el contenido general del DLC es bastante reducido, con apenas una decena de misiones (de ellas, solo tres principales) y un puñado de nuevos enemigos. Además, se reciclan algunos bosses que ya vimos en la saga.

Todo el contenido de la expansión puede terminarse en menos de tres horas, dependiendo, eso sí, de nuestra habilidad y de si queremos conseguir todos los coleccionables de las misiones.

¿Recomiendo Darkness in the Capital? Claro que sí, pero solo si apuestas por comprar los tres DLC de Nioh 2. Comprar independientemente esta expansión sería un despropósito, ya que no entenderías la historia del nuevo arco que se está contando. Mi recomendación es comprar directamente el Season Pass, que actualmente está 20 dólares y te da acceso a todos los DLC del juego.