Beyond Blue está disponible en consolas y PC. | Fuente: E-Line Media
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Tras unos días de mucha intensidad jugando Grand Theft Auto III y la beta de KOF XV, llegó a mis manos Beyond Blue, el nuevo trabajo de los estadounidenses de E-Line Media (autores del genial Never Alone).

El cambio fue radical, ya que, a diferencia de los citados videojuegos, Beyond Blue es una experiencia pausada y hasta relajante, en la que nos ponemos en la piel de la buzo Mirai Soto para explorar las profundidades del océano.

El argumento de Beyond Blue es simple: debemos seguir el rastro de una familia de cachalotes, que acaba de recibir un nuevo miembro. Este es el hilo conductor de la campaña, que nos lleva a explorar el mar de una forma muy didáctica, tal como si estuviéramos participando de un documental oceanográfico.

La aventura comienza en la parte más cercana a la superficie, conociendo los distintos tipos de especies que habitan en esta zona; pero poco a poco vamos descendiendo hasta las profundidades, hasta donde no llega la luz solar y donde el océano se convierte en hogar de criaturas extrañas y enigmáticas.

Beyond Blue es una genial lección de zoología marina, mostrándonos con gran detalle las distintas especies que habitan el océano; pero también brindándonos todo tipo de información sobre estas, como su nombre científico, hábitat y hasta su comportamiento.

Esto se complementa con pequeños videos que iremos desbloqueando, en los que nos enseñan la dedicada labor de los científicos y buzos oceanográficos, así como las características propias de cada zona marítima visitada.

El componente jugable de Beyond Blue es bastante sencillo, ya que cada misión nos lleva a una zona específica del mar, en la que tenemos libertad de movimientos. Tenemos un sensor con el que debemos ir catalogando cada especie que encontremos. Asimismo, hay pequeños objetivos por cumplir, como colocar radares, recoger muestras o simplemente investigar anomalías detectadas por los sonares.

Si vamos directamente por los objetivos de misión, el juego podría acabarse en poco más de dos horas; pero, para disfrutar Beyond Blue, lo ideal -creo yo- es explorar cada zona disponible, paseando por los corales, investigando las cuevas o simplemente tratando de encontrar a todas las especies del vasto fondo marino.

A nivel gráfico y técnico, el juego es satisfactorio. La recreación del océano y de las distintas especies me pareció genial, todo corriendo a un siempre estable frame rate. Yo he jugado la versión de Nintendo Switch, pero debo reconocer que las mejores prestaciones están en PlayStation 4, Xbox One y PC.

La música durante las inmersiones es apacible y hasta relajante, convirtiendo cada misión en una experiencia reconfortante. El trabajo de los actores de voz (en inglés) es correcto, pero no sobresaliente. Hubiera sido genial, eso sí, que se incluya un doblaje al español.

En resumen, Beyond Blue es una prueba más de que los videojuegos tienen un potencial increíble para la educación. El título de E-Line Media me hizo vivir un documental, me permitió conocer especies tan misteriosas como increíbles; y me enseñó a revalorar aún más la importancia del mar en nuestro tan golpeado ecosistema. Lo recomiendo.