Nadyasonika habló sobre sus inicios y sobre el duro trabajo detrás de un cosplay. | Fuente: Más Consolas

Nadya Anton me recibió con su cosplay de Asuka Langley Sōryū, de Evangelion. “Me muero de frío”, me confesó antes de comenzar la entrevista. Sin duda, el intenso invierno limeño contrasta con su calurosa Ciudad Juárez.

Nadyasonika -como es más conocida- es mexicana y desde hace varios años se dedica al cosplay de manera profesional. Ha ganado mucho reconocimiento internacional y este año nos visitó a propósito del MásGamers Festival XII, donde hizo una exhibición, brindó charlas y fue parte del jurado de un concurso.

¿Cómo así empezaste en el mundo del cosplay?
Yo estaba en la preparatoria. Con unos amigos nos juntábamos a estudiar, ver anime y jugar videojuegos, y justo hubo un evento. Así que quedamos en ir disfrazados. Yo en esa época tenía el hype por Hellsing, así que fui como Seras Victoria. No sabía ni coser ni nada, pero echando a perder se aprende. Así fue como comencé.

Entonces, ¿los trajes los confeccionas tú?
Sí. Pero en la actualidad, como voy a muchas partes, no tengo el tiempo de terminarlos. Si me falta algo, le pido a amigos que sé que hacen las cosas bien, para que me ayuden a terminar una falda o a terminar de estilizar una peluca.

¿Es complicado lograr que un cosplay logre el máximo parecido con el personaje original?
Depende de cómo lo vea la gente. Muchas veces entra mucho la creatividad de cómo tú ves la perspectiva de un personaje. En la mayoría de los casos, los hago prácticamente iguales. Nada más se ve un poco la pancita para dar un poco más de femineidad al personaje. Pero en general, sí tengo esa necesidad de perfeccionismo, y sí me cuesta trabajo.

¿Cuál es el cosplay más complicado que has hecho?
Peach de Mario. Es una princesa, y aunque no muestra todos los detalles en el juego, ¡pues es una princesa! Tiene diamantes, es rica, vive en un castillo. La tela tiene que ser de seda y tener los mejores encajes, la corona, los guantes. Aunque no se vieran en el juego, le bordamos flores. Todo está bordado, tiene lentejuelas, como para que se viera más fancy. Fue un gran reto, pues quise hacerlo realista, pero también que se vea caricaturesco. La peluca, por ejemplo, es realista pero también un poco exagerada, para que se vea como el videojuego.

Tal como en los videojuegos, hay muchos prejuicios contra el cosplay, ¿no?
Yo creo que prejuicios y habladurías habrá en cualquier parte. En cualquier trabajo que estés, seas barrendero o gerente, la gente siempre va a criticar. Más que nada hay que reunirse con las personas adecuadas, para que juntos se hagan sentir bien. Al final, no importa lo que digan lo demás, porque si entre su mismo círculo están a gusto, es lo que debería de importar.

¿Tú sentiste algún tipo de prejuicio?
Yo empecé cuando todo lo de hacer cosplay y ser una mujer gamer era raro, y mi propia familia me decía “esto no te va a llevar a ninguna parte”. Cuando estaba en la universidad, yo estudié diseño industrial, tenía un trabajo de medio tiempo y ese dinero lo invertía en el cosplay, y mi familia me decía “¿para qué gastas en cosplay?”, pero la verdad creo que me hacía sentir feliz. Hay hobbies a los que la gente no le tiene fe (como los videojuegos). Aunque ya jugar videojuegos te puede sacar de pobre, mira nomás los pinches premios de los e-sports. Ya estoy pensando en cambiar de cosplay a ser jugador profesional (risas).

¿Te animarías a darle una recomendación a la gente que quiere iniciarse en el cosplay?
Yo creo que lo mejor que les podría recomendar es que lo intentaran. No solo es divertido hacerlo y presentarlo en algún evento, con tus amigos más que nada. Si van todos disfrazados, pues se la pasan más chido, y la gente les toma fotitos en grupo y tienen bonitas experiencias. El chiste es que lo intenten.

0 Comentarios
¿Qué opinas?