Devil May Cry 5 se estrenó el pasado 8 de marzo para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Capcom

No podría decir que el anuncio de Devil May Cry 5, en el E3 2018, me fue indiferente. Sabía que era el esperado retorno de la franquicia de Capcom y reconocía todo el hype en torno a él. Sin embargo, no me contagiaba de la expectativa que el anuncio generó en gran parte de la comunidad gamer.

Y es que hasta esa fecha no había jugado ningún título de la saga, deuda pendiente que saldé recién la semana pasada (aquí el post sobre mi experiencia). Gracias a esto, entendí toda la expectación por el retorno de Dante, Nero y compañía; y pude abordar el Devil May Cry 5 como un fanático más.

Como dato curioso, les cuento que, antes de iniciar Devil May Cry 5, me di el trabajo de ver todos los tráileres lanzados previo a su estreno. Fue curioso notar cómo el hype fue creciendo en mí a medida que miraba cada video. ¡Y pensar que los fans esperaron más de una década para ver su sueño hecho realidad!

Lo bueno

Cuando jugué DmC: Devil May Cry, en 2013, me pareció un juego bastante competente, con una historia floja, pero con un gameplay sólido y profundo. Sin embargo, jugar toda la saga me permitió entender el revuelo que causó el reboot: no solo se abandonó la historia canónica, sino que se trastocó completamente la arrolladora personalidad de Dante.

Con Devil May Cry 5, Capcom enmienda el error cometido, y retoma la historia principal, ubicándose cronológicamente años después de los acontecimientos de Devil May Cry 4. Ahora, la amenaza es el poderoso demonio Urizen, que ha plantado en Red Grave City una planta demoniaca que está matando a los humanos.

Hay un nuevo protagonista, el misterioso V, quien se une a Nero y Dante para hacer frente a Urizen. Sin embargo, no todo es tan simple como aparenta: hay giros argumentales, inclusiones inesperadas y un respeto por el legado de Devil May Cry.

El argumento tiene un desarrollo desordenado, con cambios de tiempo constantes, pero creo que este recurso sirve muy bien para mantenernos enganchados hasta el final. Y acá lo fundamental: la historia se disfruta más si es que has jugado la saga entera (bueno, salvo Devil May Cry 2), ya que hay guiños constantes a los títulos anteriores y hasta al anime Devil May Cry: The Animated Series.

A nivel jugable, Devil May Cry 5 es bastante solvente, profundo y variado, utilizando como base los títulos anteriores (incluido el polémico DmC: Devil May Cry). Dante y Nero tienen mecánicas similares, pero cada uno con su propio set de combos y habilidades especiales. Y hay espacio para novedades: Dante tiene más armas a su disposición, con sus variantes y posibilidades, mientras que Nero -que por cuestiones del guión quedó manco- tiene brazos prostéticos intercambiables, cada uno con sus propias características.

V, el debutante en la saga, trae consigo sus propias mecánicas jugables. Él controla a los demonios Griffon y Shadow, quienes son la ‘fuerza de choque’ en las peleas. V debe mantener una prudencial distancia de los enemigos, limitándose a dar los golpes definitivos cuando los rivales están debilitados. Finalmente, podemos invocar a Nightmare como una suerte de Devil Trigger. Este demonio tiene un set de golpes fortísimo, pero también lo podemos invocar para abrir zonas inaccesibles del escenario.

Devil May Cry 5 cuenta con 20 misiones, que se traducen en aproximadamente 10 horas de juego, una duración promedio si la comparamos con las anteriores entregas. Hay misiones que podemos jugar con distintos personajes, lo cual invita a rejugarlas, aumentando así la vida útil del producto.

A nivel gráfico y técnico, Devil May Cry 5 es impecable. El motor RE Engine se desempeña magníficamente, con geniales animaciones, una iluminación soberbia, y todo esto a unos estables 60 fotogramas por segundo. Destaco que jugué Devil May Cry 5 en mi veterana PlayStation 4, por lo que hablamos de un trabajo de optimización mayúsculo.

La clásica modalidad Bloody Palace, en la que hacemos frente a hordas de enemigos en una suerte de arena de combate, también está presente en Devil May Cry 5 (llegó como DLC gratuito días después de su lanzamiento). Sin duda, un apetecible reto para quienes buscan un buen desafío y poner a prueba sus habilidades.

Finalmente, y no por ello menos importante, debo resaltar la música de este videojuego. Temas frenéticos y poderosos, que refuerzan las acciones en pantalla. Destaco en especial la canción Devil Trigger, de Casey Edwards y Ali Edwards.

Lo malo

Sin desvelar nada de la campaña, creo que la historia pierde mucho peso sobre el final, específicamente en sus últimas dos misiones. Los enfrentamientos del cierre son atractivos, pero se echa de menos la grandilocuencia de anteriores títulos.

Esto está relacionado con el nivel de dificultad general de Devil May Cry 5. Respecto a los anteriores juegos, esta entrega es realmente accesible. No solo por la inteligencia artificial sino especialmente por las asistencias que tenemos.

Por ejemplo, las gemas amarillas, aquellas que nos permiten resucitar y continuar una batalla perdida, son fáciles de conseguir y hasta te las regalan a diario por cada inicio de sesión. Devil May Cry 5 no llega a ser tan fácil como el 2, pero igual lo sentí bastante accesible.

Tal como mencioné en la anterior sección, en la campaña hay misiones puntuales en las que podemos elegir un personaje. Lamentablemente, estas misiones no cambian radicalmente según el personaje que elijamos, lo que me parece una oportunidad desperdiciada, ya que hubiera sido interesante que cada camino tenga su propia historia y cinemáticas.

De igual modo, la inclusión de interacciones online con otros jugadores del mundo no pasa de lo anecdótico, acaso un agregado que aporta poco o nada a la experiencia en general.

La cámara sigue siendo un mal endémico de la franquicia. No hablo de problemas mayúsculos, pero en varios enfrentamientos la cámara no funciona del todo bien, dejándonos vendidos y, por ende, perdiendo puntos de desempeño.

V, Nero y Dante son los protagonistas de Devil May Cry 5. | Fuente: Capcom

Lo feo

Desierto. No encontré nada en el juego como para incluir en este apartado.

Conclusión: Devil May Cry 5 me ha dejado tremendamente satisfecho. Es un juego hecho para los fanáticos, para los que jugaron los títulos anteriores y que esperaron pacientemente este regreso. Capcom se ha reivindicado con los jugadores y -en especial- con Dante, Nero y compañía. Devil May Cry 5 no es mi favorito de la franquicia, pero -tal como la tercera entrega- llegó para devolver a la saga a la palestra del género, un lugar del que nunca debió haber salido.

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