Pandas enfrentan nuevas amenazas en China

La Reserva Natural Nacional de Wanglang, hogar de los pandas, obtuvo reconocimiento internacional por su programa de ecoturismo hace diez años, hoy debe competir con el turismo masivo, el pastoreo y la recolección ilegal de hierbas medicinales.
La Reserva Natural Nacional de Wanglang se estableció en 1965 y es hogar de unos 30 pandas en peligro y otros animales salvajes poco comunes. | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Binbin Li, Duke University

(Mongabay Latam / Wang Yan).-A finales de abril, unos guardas forestales atraparon a Chen Yunxia, una mujer joven de unos veinte años, a su padre y su tía con las manos en la masa durante una operación contra la caza furtiva y la tala en la Reserva Natural Nacional de Wanglang. El propósito de la entrada ilegal de la familia Chen a un prado protegido de gran altitud dentro de la reserva era excavar cordyceps (Cordyceps sinensis), un valioso hongo parásito de las orugas que se utiliza en la medicina china tradicional.

Cada primavera, los aldeanos de la región que rodea Wanglang escalan altas montañas, caminan por espesos bosques coníferos y, a veces, arriesgan su vida para entrar en la “zona núcleo” de la reserva, la zona de acceso prohibido en las reservas naturales chinas. Su presa son unas hierbas muy caras, entre ellas el cordyceps, que se pueden vender por más de 150 yuanes ($23 dólares) el gramo.

“Los ingresos medios anuales de la recolección de cordyceps pueden ascender a 10 000 yuanes ($1550 dólares) para una sola familia, casi la mitad de los ingresos anuales de una familia en algunas comunidades vecinas pobres” ─explicó a Mongabay Chen Youping, antiguo director de la Oficina de Gestión de la Reserva Natural de Wanglang (WNRMB por sus siglas en inglés).

La aldeana local Chen Yunxia (centro), su padre y su tía fueron arrestados por los guardas cuando recolectaban de forma ilegal un hongo medicinal en la Reserva Natural Nacional de Wanglang, en la provincia de Sichuan en China. | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Reserva Natural Nacional de Wanglang.

“Más adelante supimos que la madre de Chen Yunxia estaba en cama con una enfermedad crónica, así que solo creamos un expediente para a cada uno de ellos, confiscamos sus herramientas y los enviamos a casa después de que prometieran que no volverían a entrar en la reserva de forma ilegal” ─añadió Chen Youping.

Aun así, las actividades de la familia estaban prohibidas por la Regulación de Gestión de Reservas Naturales de China y supusieron una grave amenaza en la zona protegida, según Chen Youping. El prado alpino en el que entraron es un ecosistema frágil y los daños causados son irreversibles. Además dijo que si se cortan ramas o árboles pequeños para hacer hogueras, se podría causar un incendio forestal desastroso.

“Durante los 51 años desde que se estableciera la reserva, por una parte, hemos combatido la caza y la tala ilegales con todas nuestras fuerzas; por otra, entendemos la difícil situación de algunas comunidades locales e intentamos ayudar de distintas maneras a su desarrollo y a mejorar su forma de vida” ─dijo a Mongabay un funcionario del Departamento de Investigación Científica de la WNRMB, que solicitó mantenerse en el anonimato para evitar disgustar a los funcionarios del gobierno.

Un refugio temporal abandonado por los recolectores de hierbas ilegales en la reserva de Wanglang. | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Cortesía de la Reserva Natural Nacional de Wanglang.

La iniciativa del ecoturismo

La Reserva Natural Nacional de Wanglang se estableció en 1965 y es una de las cuatro primeras reservas naturales establecidas específicamente para proteger a los pandas gigantes en peligro de extinción (Ailuropoda melanoleuca), además de a otros animales salvajes poco comunes y su hábitat. La reserva está situada en el condado de Pingwu al noreste de la provincia de Sichuan. Es un punto clave de biodiversidad entre el Himalaya y las Montañas Hengduan, y cubre 320 kilómetros cuadrados (124 millas cuadradas).

El tercer estudio nacional sobre los pandas gigantes, publicado para la zona en 2003, develó que en la reserva viven 27 pandas. El número aumentó a 30 en el estudio más reciente, publicado en 2012. Wanglang también alberga otras especies amenazadas como el oso tibetano (Ursus thibetanus), el takín (Budorcas taxicolor), el ciervo almizclero negro (Moschus fuscus) y el langur chato dorado (Rhinopithecus roxellana).

Langures chatos dorados en cautiverio (Rhinopithecus roxellana). | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Jack Hynes/Wikimedia Commons.

En 1998, el gobierno central de China lanzó el Programa de Conservación de los Bosques Naturales, que promovió una amplia prohibición para la tala como respuesta a las inundaciones catastróficas a lo largo del río Yangtze. La prohibición sobre la tala fue especialmente restrictiva en la región del nacimiento del Yangtzé, lo cual significa que la tala en las zonas protegidas de Sichuan ha sido prohibida estrictamente.

Esto puso a las comunidades locales que dependen de la madera en una posición difícil. Con solo pequeñas subvenciones del gobierno para compensarlos por la falta de ingresos, se han visto presionados a encontrar ocupaciones alternativas para generar ingresos. Los aldeanos locales se han decantado por la caza furtiva, la tala ilegal y la recolección de setas y hierbas silvestres de forma que, a menudo, afectan al hábitat de los pandas y amenazan la gestión efectiva de la reserva de Wanglang.

El mapa muestra la Reserva Natural Nacional de Wanglang en la provincia de Sichuan. (El recuadro muestra la provincia de Sichuan en China). | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Mapa cortesía de Google Maps y Google Earth.

En 1996, la ONG de ámbito internacional Fondo Mundial por la Naturaleza (WWF) empezó a ofrecer asistencia económica y técnica a la reserva para iniciar un programa de ecoturismo con el objetivo de ayudar a los aldeanos Baima a ganar dinero sin agotar los recursos del bosque. En aquellos momentos, el ecoturismo, aunque era popular en lugares como Austria y Nepal, era un concepto nuevo en China, donde la norma era el turismo masivo con un funcionamiento parecido al de la comida rápida que mostraba la imagen de la gestión eficiente de grandes multitudes de gente. El ecoturismo no se centra en atraer a grandes cantidades de turistas, sino en atraer a turistas de calidad, como amantes de la naturaleza o de la cultura, profesionales, investigadores y estudiantes que buscan profundidad a través de la observación y el aprendizaje sobre los entornos naturales y las culturas locales.

Chen Youping, director de la reserva en aquel momento, y los miembros de su equipo estaban abiertos a una nueva forma de ver el turismo y aceptaron la oferta de WWF. Además de establecer programas de ecoturismo e instalaciones dentro de la reserva, la WNRMB, con la ayuda del Programa de Desarrollo de Comunitario Integrado de WWF, formó a las comunidades Baima locales para desarrollar y mostrar su  cultura minoritaria distintiva a los turistas y para establecer restaurantes y hospedajes en sus pueblos.

En 2001, el ecoturismo en Wanglang y las comunidades Baima de las vecindades atrajeron a más de 10 000 personas de China y otros países, lo cual generó unos ingresos considerables para los Baima. En 2005, Wanglang recibió el certificado “Green Globe 21” por la sostenibilidad de su marca de ecoturismo de manos de Green Globe, una empresa de certificación con sede en Los Ángeles.

Un bosque virgen bien protegido dentro de la reserva de Wanglang que contiene pícea de dragón (Picea asperata), que puede alcanzar la edad de 700 años. | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Wang Yan.

El éxito del programa de ecoturismo ayudó a que Wanglang reforzara sus actividades de investigación científica, conservación y educación, además de su relación con la comunidad Baima. Varias universidades e institutos de investigación han ayudado a la reserva a crear valiosas bases de datos de monitoreo ecológico.

A lo largo de los años, Wanglang ha llevado a cabo varios proyectos de desarrollo y conservación basados en las comunidades, entre ellos formación para las comunidades locales en apicultura orgánica y el uso sostenible de los recursos medicinales tradicionales chinos. Al cooperar con ONG nacionales de conservación de la naturaleza, como el Shanshui Conservation Center, Wanglang también ayudó a desarrollar la marca y el embalaje de productos de miel locales y a establecer canales de marketing para que los apicultores consiguieran más dinero por sus productos.

“El precio de adquisición de la miel aumentó en un 20 por ciento después de su nueva estrategia de marca y marketing” ─dijo el funcionario anónimo de WNRMB. Añadió que con la ayuda de Wanglang en el marketing, las comunidades locales pueden vender wuweizi, la fruta medicinal de la viña Schisandra chinensis, por diez veces su precio. WWF los ha formado para recolectar la fruta con métodos sostenibles, que es algo que hacen fuera de la reserva.

Wanglang también ofrece oportunidades de ecoeducación para estudiantes de todo el país. Acepta a unos 200 estudiantes cada año para realizar campamentos de verano e invierno.

La amenaza del turismo masivo

Estos éxitos ayudaron a que Wanglang desarrollara una reputación internacional de reserva modelo. Sin embargo, algo que no se conoce tanto en el exterior es que la situación ha dado un giro de 180 grados desde 2006, cuando el gobierno de la ciudad de Mianyang, a 110 kilómetros (68 millas) de distancia, decidió convertir Wanglang y a los Baima en una importante y rentable atracción turística.

Aunque Wanglang es técnicamente una reserva nacional, en realidad la controla el gobierno local del condado de Pingwu, que depende del gobierno de la ciudad de Mianyang. Los gobiernos de Mianyang y Pingwu, como otros gobiernos en el país, intentan maximizar los ingresos relacionados con el turismo para impulsar la economía local.

Comunidad cerca de la reserva Wanglang. | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Philippe Semanaz/Flickr.

Un funcionario del gobierno del condado de Pingwu que habló con Mongabay con la condición de mantenerse en el anonimato dijo que en 2006, el gobierno de la ciudad de Mianyang creó una nueva oficina llamada Oficina de Gestión de Lugares Pintorescos de Wanglang y Baima para ocuparse del desarrollo turístico en Wanglang y los pueblos Baima. Esto arrolló rápidamente el programa de ecoturismo de la reserva de Wanglang, que cerró el mismo año.

Según el funcionario, los planes diseñados por el gobierno de la ciudad y una empresa privada de desarrollo turístico pretendían hacer de Wanglang y los pueblos Baima la segunda zona económica más grande de la provincia de Sichuan, después de la cercana meca del turismo masivo, la Reserva Natural Jiuzhaigou, que a veces recibe más de 5 millones de visitantes al año.

Debido a una restructuración oficial en la Provincia de Sichuan, el proyecto se suspendió alrededor del año 2013, pero ahora sigue adelante. En 2013, el Grupo Tenio, empresa privada que sigue a cargo del turismo en Wanglang, planeó invertir 3 mil millones de yuanes (en aquellos momentos unos 488 millones de dólares) en la hacer que la reserva fuera una atracción importante que acercara a más de 600 000 visitantes al año, según los informes de prensa. Hasta ahora se han finalizado las obras de algunas instalaciones importantes, como la plaza de entrada a la reserva y el aparcamiento. Durante la visita de Mongabay, algunos de los caminos y puentes dentro de la reserva estaban en construcción.

En efecto, el número de turistas que visitan Wanglang y las aldeas Baima ha aumentado constantemente en los últimos años. Sin la orientación ecoturística desde Wanglang, los Baima siguen ofreciendo comida y alojamiento a la mayoría de turistas y han expandido sus negocios para albergar al creciente número de visitantes, que llegan en autobuses abarrotados.

Takín (Budorcas taxicolor). | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Gregory Moine/Wikimedia Commons.

Las últimas cifras disponibles, de 2011, sitúan el número de visitantes anuales de Wanglang en 50 000, y desde entonces han aumentado, explicó a Mongabay Zhao Lianjun, subdirector de la WNRMB. Un tendero de la estación de servicio Baixiongping (tierra de osos blancos) dentro de la reserva de Wanglang contó a Mongabay que, excepto en el invierno, hay un flujo significativo de turistas que visitan la reserva. “Durante el momento de más afluencia, de septiembre a noviembre, los turistas diarios podrían llegar a ser de 2000 a 3000”, dijo.

La construcción de una nueva carretera de la ciudad de Chengdu a la Reserva Natural Jiauzhaigou se completará entre los próximos cinco y siete años, según se espera, lo cual acortaría el tiempo de conducción hasta Wanglang y aumentaría el flujo de turistas.

Sin embargo, a ojos de Chen Youping, 30 000 visitantes al año es lo máximo que la reserva puede sostener sin dañar el hábitat de los pandas. Con el programa de ecoturismo detenido y sin que entre dinero del plan de turismo masivo, Wanglang tiene pocas defensas contra la marea de turistas que está por llegar.

“Definitivamente, nos enfrentaremos a más presión por el próximo florecimiento de la industria del turismo, ¡y hasta ahora no me imagino cómo lo vamos a gestionar si el número de turistas asciende a cientos de miles!”, exclamó Zhao. “La contradicción del gobierno local entre la necesidad de desarrollo económico y los esfuerzos de conservación de la naturaleza no es exclusiva de Wanglang, sino común en casi todas las reservas naturales en China” ─dijo.

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Caballos y otros animales de las aldeas Baima pasean libremente en la reserve de Wanglang y consumen grandes cantidades de hierba alpine, lo cual afecta al hábitat de los pandas. | Fuente: Mongabay | Fotógrafo: Wang Yan.
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