Es útil, práctico y rapidísimo, pero también tiene algunos efectos negativos. | Fuente: Shutterstock

4 formas en las que el uso del microondas puede afectar a tu salud

No hay duda de que es práctico y útil, pero: ¿estamos poniendo en peligro nuestra salud usándolo?

El microondas es uno de los electrodomésticos más utilizados en todo el mundo. La rapidez con la que nos permite recalentar, cocinar o descongelar la comida hace más sencillo nuestro día a día.

Sin, embargo, nunca se han dejado de analizar los daños para la salud que puede provocar su uso. Se dice de él que irradia ondas peligrosas, acaba con las principales propiedades de la comida o que puede producir intoxicaciones.

Pese a que la mayoría de gobiernos, industrias y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) defienden su uso, diferentes investigaciones han sacado a la luz algunas razones para evitarlo.

No hay duda de que es práctico, útil y rapidísimo, pero, ¿estamos poniendo en peligro nuestra salud usándolo? Aquí algunos efectos negativos que puede tener sobre tu comida:

La reacción de Maillard. Cuando preparamos los alimentos en el microondas y no los cocinamos durante el tiempo adecuado se genera esta reacción. Se trata de una completa interacción química entre azúcares y proteínas que provoca el oscurecimiento de los alimentos.

Es un nido de bacterias. El calor del microondas no penetra en las piezas más gruesas de los alimentos. Al no calentarse suficientemente la comida, algunas bacterias podrían sobrevivir y causar malestares estomacales.

Destruye enzimas y nutrientes. Según explica la doctora Odile Fernández, algunos alimentos procesados pueden perder hasta un 75% de algunos nutrientes como los antioxidantes, si son calentados en el microondas.

La comida pierde su sabor. Esto se debe a que en el microondas la comida no se calienta de manera uniforme y ciertos compuestos químicos se evaporan, lo que produce que la comida pierda o modifique su sabor original.

Si en tu día a día es inevitable usarlo, puedes poner en práctica estos consejos elaborados por la Harvard Medical School:

-No uses botellas, envases o recipientes de plásticos para calentar tu comida.

-En la medida de lo posible, trata de calentar tus alimentos en recipientes de vidrio o cerámica especiales para microondas.

-Pese a la creencia de que debes dejar unos segundos la comida dentro del microondas para que repose y así evitar el peligro de radiación, los investigadores han demostrado que este trámite no es necesario ya que una vez apagado, se evaporan las partículas peligrosas.

-Antes de calentar tu comida ventila el interior del microondas dejando la tapa abierta un par de minutos.

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