La hiperactividad describe a los pequeños que son inquietos, aquellos que se les hace difícil permanecer en su sitio, o que les cuesta concentrarse. | Fuente: www.shutterstock.com
Hogar

¿Cómo convivir con un niño hiperactivo?

¿Tu hijo es muy inquieto? ¿Tiene problemas para concentrarse? Para conservar la armonía en casa hay cosas que debes hacer.

La hiperactividad describe a los pequeños que son inquietos. A aquellos que se les hace difícil permanecer en su sitio, o que les cuesta concentrarse. Estas características hacen que tu hijo no pueda tener una buena experiencia en la escuela o que les cueste entablar nuevas amistades.

Según la web ‘20 minutos’, existen 10 maneras de coexistir en armonía con tu niño si es que tiene hiperactividad:

Definir reglas claras. Instaurar premios y consecuencias para comportamientos específicos que el pequeño esté teniendo.

Dividir las tareas en pasos. Hacerle acordar dichos pasos y controlar su elaboración y desarrollo.

Enseñarle a revisar las tareas. Es muy importante que ejecute bien sus deberes y obligaciones y para lograrlo se necesita que esté acostumbrado a revisarlos cuantas veces sea necesario.

Ayudarle con la noción del tiempo. Deberemos de darle un reloj o cronómetro para que pueda entender cuánto tiempo va a dedicar a cada tarea. Aunque antes de esto, tendremos que acordar con el niño la distribución de cada una de ellas. Se puede, también, situar en un lugar visible un calendario y horario con cada una de sus actividades.

Practicar el modelo de extinción de conductas. Es mejor si no prestamos atención o enfatizamos aquellas conductas que no queremos volver a ver.

 

Es mejor si no prestamos atención o enfatizamos aquellas conductas que no queremos volver a ver. | Fuente: www.shutterstock.com

Motivarlo. Fomentar los buenos resultados animándolo y protegiendo su autoestima. Además, potenciemos su propia superación personal.

Aumentar la estructura y el orden de la casa. Tener ubicaciones fijas para almacenar los objetos del niño. Por ejemplo, los juguetes irán en su propia caja, los zapatos en el clóset, y no en el piso, y los sacos colgados en perchas, y no en la silla o el sillón del dormitorio.

Establecer rutinas y horarios. La clave estará en ejecutar día a día las mismas actividades y en el mismo orden, así serán predecibles y estables en el tiempo.

Eliminar ruidos y distracciones. Su lugar de estudio deberá ser tranquilo y limpio, es decir, sin objetos decorativos, juguetes, aparatos electrónicos, etc. La idea es colocar exactamente lo que se necesite. El tiempo de estudio deberá estar en zonas de la casa no muy transitada, donde no exista la presencia de una TV o de un aparato eléctrico.

Proporcionarle una agenda. Podemos ayudarlo a planificar el estudio, enseñándole a escribir todo lo que tiene que hacer en un diario.

Instaurar premios y consecuencias para comportamientos específicos que el pequeño esté teniendo. | Fuente: www.shutterstock.com
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