Contenido patrocinado por:

¿De qué depende mi pensión de jubilación?

Tener una pensión de jubilación adecuada es importante para asegurar nuestro futuro. Esto no depende solo de la rentabilidad de las AFP, sino también de los años y constancia del aporte. Conoce aquí los factores que moldean el monto de tu pensión.

La pensión de jubilación no depende solo de la rentabilidad que obtengan las AFP, sino también, de nosotros mismos. | Fuente: Shutterstock

Recibir una pensión de jubilación que nos permita vivir tranquilos no depende solo de la rentabilidad que obtengan las AFP, sino también, de nosotros mismos. Se trata de un compromiso que cada uno asume y que debe mantenerse para así asegurar el bienestar a futuro.

Para lograrlo, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

- Como afiliados a una AFP, es importante que realicemos nuestros aportes los 12 meses del año, sin dejar espacios vacíos.

- El monto de nuestro aporte es importante, al aumentarlo, nuestro fondo crecerá más rápido y la rentabilidad que recibiremos por el monto acumulado será mayor. Empezar a aportar desde el primer trabajo es clave.

- Los Aportes Voluntarios con fin previsional y sin fin previsional, también son dos opciones para aumentar el fondo. Ambas son cuentas personales distintas al fondo donde recurrentemente destinas los aportes. La diferencia es que la primera tiene como objetivo incrementar la pensión y la segunda tiene facilidad de disposición del ahorro.

¿Cómo afectan los años de aporte a mi pensión?

Mientras aportemos más años y con mayor frecuencia en el sistema, la tasa de reemplazo (pensión que recibiremos como proporción de nuestro último salario) será mayor.

Como podemos observar en el siguiente cuadro, una persona que aportó de 0 a 5 años; recibirá una tasa de reemplazo del 11%, a diferencia de una persona que aportó por más de 45 años, quien obtendrá una tasa de reemplazo del 110%.  

Años de aporte

Tasa de reemplazo promedio

0-5

11%

5-10

16%

10-15

22%

15-20

27%

20-25

36%

25-30

48%

30-35

57%

35-40

70%

40-45

90%

45 a más

110%

Fuente: Asociación de AFP


Mientras aportemos más años y con mayor frecuencia en el sistema, la tasa de reemplazo (pensión que recibiremos como proporción de nuestro último salario) será mayor. | Fuente: Shutterstock

¿Qué pasa si dejo de aportar?

Existen diversos motivos por los que dejamos de aportar, ya sea porque perdemos nuestro empleo, empezamos a estudiar o trabajamos como independientes. Sea cual sea la razón, debemos tener presente que nunca perderemos lo ahorrado, aunque hay ciertas implicancias a considerar:

- Perderemos la cobertura del seguro de invalidez y sobrevivencia. Si no contamos con al menos cuatro aportes efectuados durante los últimos ocho meses anteriores a la ocurrencia del siniestro, no contaremos con la cobertura del seguro y nuestros beneficiarios podrían quedar con una pensión muy baja.

- Nuestro fondo crecerá a un menor ritmo. Si dejamos de ahorrar por un largo periodo, no habrá aportes a nuestro fondo, por lo que este solo aumentaría por el efecto de la rentabilidad.

- La rentabilidad. Dejar de aportar no solo afecta directamente el fondo de pensiones, sino la rentabilidad que ganaríamos en ese lapso de tiempo.

Es importante revisar nuestro fondo mes a mes para verificar que nuestro empleador realizó el aporte de manera correcta, sin errores u omisiones que podrían perjudicar nuestro acumulado y nuestra pensión futura.

Un ejemplo por seguir

Rina Cornejo, abogada arequipeña, ya está pensando en cómo aumentar su fondo para la jubilación. Ella sabe que mientras tome acción más temprano, su resultado será mejor.

Además, ha aprendido que el monto de su fondo es proporcional a sus aportes mensuales y que es importante tener sus finanzas en orden. Así como Rina, tú también puedes asegurar un futuro tranquilo. [Mira el video completo aquí]

Rina Cornejo, abogada arequipeña, ya está pensando en cómo aumentar su fondo para la jubilación. | Fuente: Asociación de AFP
¿Qué opinas?