Estudiantes crean abono en cápsula a base de estiércol de cuy y panca de choclo
El abono en cápsula Pacuy es seco, compacto y se disuelve fácilmente con agua una vez que está en la tierra. | Fuente: Andina / Pacuy

Lucía Pejerrey y Jessica Porras son las jóvenes detrás de Pacuy, un abono orgánico producido a partir del estiércol de cuy y la panca de choclo. Todo inició cuando, en un curso de la carrera de Diseño Industrial de la Universidad Privada del Norte (UPN), las estudiantes empezaron a preguntarse cómo se podrían reutilizar este tipo de elementos.

Asesoradas por la docente Ruth Manzanares, crearon un proceso de transformación en el que el fiemo de cuy interactúa con la fibra de la panca, dando como resultado un producto con alto valor nutricional para las plantas.

Si bien cada vez se fomenta más el uso de abono casero, este suele estar compuesto por restos de comida que al descomponerse atrae insectos. Incluso, esta mezcla no cuenta con todos los nutrientes que las plantas necesitan para crecer y dar frutos. Pensando en el uso doméstico y en los huertos urbanos, las estudiantes crearon este innovador fertilizante que no desprende hedor ni contamina.

Abono en cápsula Pacuy: un proceso orgánico

El abono en cápsula Pacuy es seco, compacto y se disuelve fácilmente con agua una vez que está en la tierra. Todo el proceso creado por Pejerrey y Porras es orgánico, pues no emplean añadidos químicos que pueden provocar contaminación ambiental: la panca se tritura y pasa por un proceso para obtener la fibra, mientras que el estiércol de cuy se desinfecta naturalmente y luego se tamiza junto a la panca.

Para obtener la forma de cápsula que facilita el almacenamiento y la distribución, se emplean moldes semiesféricos. Una vez seca, la mezcla se recubre de barniz orgánico para que el abono se conserve mejor por más tiempo. El producto final posee fósforo, potasio y nitrógeno, elementos fundamentales para el crecimiento y nutrición de las plantas.

Abono orgánico para impulsar las ollas comunes

El objetivo de Pacuy, además de ser un abono que permite cultivar en cualquier lugar, es ayudar a que las ollas comunes generen un programa sostenible a base de alimentos orgánicos y de calidad en sus propios terrenos.

El proyecto, que actualmente recibe el financiamiento de la UPN, tiene un bajo costo debido a que se emplean residuos orgánicos para producirlo. Gracias a su modelo de economía circular, se ha convertido en un negocio sostenible y responsable con el medioambiente. Por todo esto, Pacuy recibió una medalla de plata en la Exposición Internacional de Inventos de Mujeres de Corea - KIWIE 2021.