VIPER llegará a la Luna en 2023 para buscar agua congelada en el Polo Sur del satélite
VIPER llegará a la Luna en 2023 para buscar agua congelada en el Polo Sur del satélite | Fuente: NASA

La misión ARTEMIS va tomando forma, y parte de ese plan a largo plazo incluye el envío de dispositivos para la inspección de terrenos en donde se pueda encontrar recursos para estancias largas de astronautas en la Luna, y activar nuestro satélite como estación de paso a otras misiones. Este jueves, la NASA ha decidido firmar un contrato con la empresa estadounidense Astrobotic para llevar al vehículo VIPER al Polo Sur de la Luna en 2023 y, con eso, iniciar la búsqueda de bloques de agua congelada en esa zona.

Para esta misión, Astrobotic usará el Lander Griffin, un vehículo capaz de acomodar una gran variedad de “rovers” en su estructura y que es capaz de aterrizar, de manera segura, a menos de 100 metros de cualquier terreno accidentado o considerado peligroso utilizando sensores LIDAR y varias cámaras.

El monto establecido por NASA para la firma del contrato con Astrobotic asciende a 199.5 millones de dólares. Anteriormente, NASA celebró acuerdos con esta empresa con sede en Pittsburgh para llevar 14 cargas a la Luna mediante el Lander “Peregrine” en 2021.

Griffin tiene una enorme capacidad de maniobra y de adaptar el espacio interno para llevar todo tipo de rover
Griffin tiene una enorme capacidad de maniobra y de adaptar el espacio interno para llevar todo tipo de rover | Fuente: Astrobotics

El VIPER (siglas para Volatiles Investigating Polar Exploration Rover) es el primer robot que evaluará la superficie lunar en busca de depósitos de agua congelada, concentrados en el Polo Sur del satélite. Este proyecto, programado para 2023, es uno de los pasos importantes para sostener misiones lunares de larga estancia.

Si se logra identificar agua congelada en esta zona de la Luna, la NASA espera que este recurso pueda convertirse en agua potable, oxígeno respirable y combustible elaborado de hidrógeno para misiones tripuladas.

Para Jim Bridenstine, actual administrador de la NASA, este es un paso importante para la explotación de recursos en la Luna y uno de los pasos obligados para potenciar los vuelos de investigación y comerciales: “El hidrógeno y el oxígeno, puestos en forma criogénica, representan el mismo combustible para cohetes que impulsó a los transbordadores espaciales y es abundante en la superficie de la luna. También creemos que podría haber una enorme cantidad de valor en metales preciosos en la superficie de la luna. Oímos hablar de "metales raros de la Tierra", metales que son impactos, impactos de asteroides desde el espacio desde hace miles de millones de años”.