Los teóricos de la conspiración 'ven' el mundo de otra manera, según un estudio

Durante años, la ciencia ha investigado qué es lo que lleva a ciertas personas a estar más inclinadas a las teorías de conspiración.
La percepción de patrón ilusorio es un mecanismo que utiliza nuestro cerebro para sacar conclusiones sobre un entorno lleno de potenciales causas, efectos y peligros | Fuente: vía El Robot Pescador

(Agencia N+1/ Beatriz de Vera). En el mundo observado a través de los ojos de alguien con tendencia a creer o elaborar teorías conspiranoicas, existen unos hilos invisibles que vinculan conceptos aparentemente no relacionados, donde las coincidencias aleatorias son imposibles. Durante años, la ciencia ha investigado qué puede ser lo que lleva a ciertas personas a estar más inclinadas a la conspiración y ahora, un equipo de científicos afirma que, pese a que no tienen por qué presentar ninguna patología mental, realmente ven la realidad de forma muy diferente al resto de las personas.

El estudio, publicado en European Journal of Social Psychology, afirma que se trata de un mecanismo que utiliza nuestro cerebro para sacar conclusiones sobre un entorno lleno de potenciales causas, efectos y peligros, llamado percepción de patrón ilusorio: cada vez que encontramos un patrón significativo en estímulos aleatorios, tendemos a establecer correlaciones e incluso causalidad entre ellos. Y aunque todas las personas usan este mecanismo de búsqueda de patrones, una tendencia mayor a usarlo puede derivar en una percepción del mundo muy distinta.

Experimento. Para comprobarlo, el equipo de psicólogos de las universidades de Vrije en Amsterdam (Países Bajos) y la de Kent (Reino Unido) ideó una serie de experimentos. Después de reclutar a 264 adultos estadounidenses, comenzaron evaluando la creencia de los participantes en las teorías de conspiración tanto las más comunes como otras inventadas ("el ébola es un virus creado por el hombre", "el alunizaje fue un engaño" o el extracto ficticio testiculus taurus encontrado en Red Bull “tiene efectos secundarios desconocidos "), en una escala de 1 a 9.

Un equipo de psicólogos de las universidades de Vrije en Amsterdam (Países Bajos) y la de Kent (Reino Unido) ideó una serie de experimentos. | Fuente: vía History

El segundo experimento pretendía probar si las personas con puntajes altos de creencias en conspiraciones e información sobrenatural también estarían más inclinadas a detectar pautas en escenarios de pura aleatoridad. Para ello, primero probaron la inclinación del sujeto por los patrones en lanzamientos de monedas generadas aleatoriamente (mayor para los teóricos de la conspiración).

Conclusiones. Después, se les pidió que los encontraran en obras de arte modernistas de Victor Vasarely (cuyas obras geométricas tienen patrones obvios) y Jackson Pollock (cuyas salpicaduras de pintura son mucho más aleatorias, y es más probable que cualquier relación sea imaginaria). Y sí, las creencias conspirativas y sobrenaturales solo se correlacionaron con la detección de patrones en las obras de arte de Pollock, mientras que las personas que detectaron patrones geométricos no mostraron inclinaciones específicas hacia ninguna creencia irracional.

Los científicos afirman haber generado una evidencia bastante convincente de que la percepción del patrón ilusorio es un ingrediente cognitivo central de las creencias en teorías de conspiración y fenómenos sobrenaturales y de que la necesidad de dar sentido al mundo mediante la generación de patrones es mayor en aquellos que tienden a la conspiranoia. 

Durante años, la ciencia ha investigado qué puede ser lo que lleva a ciertas personas a estar más inclinadas a la conspiración | Fuente: Mendoza Post
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