La Lista de Schindler
"La Lista de Schindler" se estrenó en 1993 y estaba protagonizada por Liam Neeson, Ralph Fiennes y Ben Kingsley. | Fuente: Universal Pictures

Veinticinco años después de su estreno, el cineasta estadounidense Steven Spielberg volvió a ver "La lista de Schindler" (1993) en un cine y acompañado del elenco gracias a la retrospectiva que le dedicó el Festival de Tribeca, en Nueva York.

Spielberg dijo que había reparado en un nuevo detalle de la escena final en la que los judíos depositan piedras en la tumba de Oskar Schindler. Concretamente, quedó impresionado por la "mirada prolongada y duradera" de Emilie Schindler a la lápida de su marido, ya que al estar en Jerusalén era la primera vez que la visitaba.

Spielberg notó nuevos detalles luego de volver a ver la cinta 25 años después, como la escena en la que sobrevivientes del verdadero Oskar Schindler depositaron piedras sobre su lápida.
Spielberg notó nuevos detalles luego de volver a ver la cinta 25 años después, como la escena en la que sobrevivientes del verdadero Oskar Schindler depositaron piedras sobre su lápida. | Fuente: Universal Pictures

EL RODAJE MÁS TRAUMÁTICO

El director confesó que en un principio tuvo miedo a que la gente no creyese que la historia era real, tanto por lo inverosímil de la trama como por el hecho de que la dirigiera un cineasta como él, que venía de rodar "E.T.", y por ello grabó esa escena final con los supervivientes reales a los que salvó Schindler.

Spielberg aseguró que se sentía "muy orgulloso" de la película y que no se ha sentido así de "realizado" con ninguna de las que ha dirigido después, pese a que le costó diez años aceptar el encargo.

Rodar la escena de las cámaras de gas fue duro tanto para Spielberg ("Fue el día más traumático de mi vida", dijo), como para las actrices, algunas de ellas judías polacas que "no estaban actuando", sino "experimentado" el horror de las cámaras de gas, y varias de ellas sufrieron crisis de ansiedad y estuvieron días sin rodar.

ROBIN WILLIAMS LO AYUDÓ ANÍMICAMENTE

El director reveló cómo consiguió mantener su ánimo esas semanas: Robin Williams lo llamaba cada día y durante 15 minutos se esforzaba en hacerlo reír.

"Nunca se despedía. Siempre me colgaba cuando escuchaba mi carcajada más sonora", explicó.

También aprovechó para aclarar dos rumores que circulan en la red: nunca ofrecieron a Mel Gibson interpretar el papel de Oskar Schindler, pero los productores sí que barajaron a Martin Scorsese como posible director. EFE

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