Huancavelica, el pueblo que soluciona sus problemas a codazos

La cushuscha es un enfrentamiento milenario, nacido en las comunidades campesinas de Huancavelica. Su práctica puede dejar costillas rotas o pulmones dañados, pero es una buena forma de erradicar conflictos.
La cuchuscha es una lucha ancestral que se remonta a muchos siglos atrás | Fuente: RPP

En las alturas de Huancavelica, los conflictos se solucionan y el amor se pelea con la punta del codo. La cushuscha, traducida como “medir la fuerza”, es prueba de resistencia, valor físico y habilidad. Una lucha ancestral cuerpo a cuerpo que se mantiene viva como herencia cultural en las comunidades campesinas durante generaciones.

Esta tradición reúne a dos contrincantes espalda contra espalda, ambos unidos por la punta del codo. El objetivo es realizar giros de 180° para golpear con el codo al enemigo hasta hacerlo tambalear, caer o agotarlo. Cada certero ataque es armonizado con un estruendoso guapeo del luchador, quien debe calcular sus esfuerzos para hacer salir al otro de un círculo, llamado champaticray.

 

La cushuscha se solía practicar en las comunidades huancavelicanas con fines románticos. Dos jóvenes solteros se enfrentaban por el amor de una chica, llamada pasña, y hacían gala de su virilidad para congraciarse con ella. El perdedor no tenía derecho a reclamos y debía aceptar su derrota, mientras el otro era reverenciado entre aplausos y se le consideraba un ejemplo de líder familiar.

“Hasta hoy en día mantenemos esta costumbre porque resuelve problemas. Muchos líos de amor se solucionan con esta actividad. La comunidad cita a los contendientes para que se enfrenten y así limar conflictos. Es una cultura ancestral que mantenemos viva”, contó a RPP Noticias Paulino Sedano, luchador máster de cushuscha desde hace más de 40 años.

 

LA JERARQUÍA EN LA VESTIMENTA

Para ser luchador de cushuscha no basta con darse de golpes con el codo. Hay que ser respetuoso de la tradición y sobre todo preservar la vestimenta típica. Un poncho, una walqa (o chalina), una huaraca que lo identifica como guerrero, jotas en las canillas y antebrazos, un sombrero negro y un pañuelo para medir el rango del peleador.

“En la cushuscha se identifica a un guerrero por la forma de usar su vestuario. El que usa un pañuelo blanco es el más trome, el mejor peleador. Para colocarlo, uno mismo debe ser consciente y considerarse un buen peleador. Quienes ven a alguien con pañuelo blanco saben que el enfrentamiento será difícil”, explicó Paulino Sedano.

La fiereza de los luchadores de cushuscha puede dejar consecuencias. Muchas veces, la contundencia de los golpes pueden provocar fisuras en la costilla, e incluso hay quienes juegan sucio y lanzan golpes al rostro o el mentón.

 

Informe televisivo de la ancestral Cushuscha | Fuente: RPP

“Ahora practicamos cushuscha con un árbitro, poniendo reglas como si fuera un deporte, para poder mejorar. La idea es medir la fuerza uno a uno y elegir al mejor. A veces nos dislocamos el brazo, se llena de moretones o se hincha. Sobre todo hay que tener cuidado con los golpes en la espalda porque pueden dañar los pulmones y quebrar las costillas”, contó Rubén Laura quien practica cushuscha desde hace 15 años.

CULTURA VIVA

El Gobierno Regional de Huancavelica promueve desde hace unos años el Encuentro Regional de Cushuscha que congrega a cientos de participantes en dos categorías: Libre, para público en general entre 18 y 39 años; y Máster, para luchadores experimentados de 40 años a más.

 

El encuentro se realiza año a año en el Complejo de Toros del Barrio San Cristóbal, en Huancavelica, y su objetivo es seguir manteniendo viva la costumbre del cushuscha, no solo como tradición sino como deporte.

“Esta actividad se realiza para preservar una costumbre ancestral y como gobierno regional la estamos fortaleciendo. Esto se realiza en las comunidades para definir los problemas de las tierras comunales y para encontrar pareja. Ahora se realiza el cushuscha como una actividad deportiva, tenemos bases y reglas en el concurso anual”, señaló Pedro Mejía, subdirector de Comunidades Campesinas del Gobierno Regional de Huancavelica.

Huancavelica es uno de los departamentos más pobres del Perú, sin embargo su cultura viva es una de sus mayores riquezas. El potencial turístico es innegable y representa una gran oportunidad para que este pujante pueblo pueda llevar desarrollo a su región.

Paulino Sedano y Rubén Laura hacen una demostración de "cuchuscha" | Fuente: RPP
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