Esta vez, fin de la bonanza no implica un aumento de la pobreza en América Latina, señaló el Banco Mundial.

En su último informe semestral, Desigualdad en una América Latina con menor crecimiento indicó que durante la reciente bonanza de materias primas, la región de América Latina y el Caribe demostró que el crecimiento podría favorecer a los pobres y estimular un enorme progreso social. Ahora, con la desaceleración en esta y otras regiones, es fundamental tener en cuenta lo que va a impulsar el crecimiento asegurando que los pobres no queden atrás.

Para este año la entidad pronostica para la región una tasa de 1,2 por ciento promedio de crecimiento con un repunte de 2.2 por ciento en 2015. Pero esta desaceleración viene con una diferencia.

"Por primera vez en la historia reciente, la región ya no está siguiendo un ciclo de bonanzas y crisis del tipo que acostumbraba a generar un retroceso económico de muchos años, perjudicando especialmente a los pobres", dijo Augusto de la Torre, economista jefe del banco para América Latina y el Caribe.

Según el informe publicado, Panamá es líder con un impresionante crecimiento de 6,6 por ciento para este año y se espera que Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana y Surinam crezcan más de un 4 por ciento, muy por encima del promedio regional.

Mientras tanto las grandes economías como Venezuela y Argentina van a terreno negativo, con 2,9 y 1,5 por ciento, respectivamente, y el gigante regional, Brasil, se espera crezca sólo un 0,5 por ciento.