Honda llama a revisión 437.700 automóviles en plena crisis de Toyota

El posible defecto en los coches de Honda, principal rival de Toyota en Japón, ya se había detectado hace 16 meses.
El mismo día en que Toyota comenzó a chequear en Japón sus híbridos Prius, el fabricante de automóviles Honda llamó a revisión a otros 437.700 vehículos, entre la inquietud de que la crisis actual dañe la reputación de la industria japonesa.

El posible defecto en los coches de Honda, principal rival de Toyota en Japón, ya se había detectado hace 16 meses y había obligado a inspeccionar desde entonces en todo el mundo otros 440.000 vehículos, producidos en 2001 y 2002.

El problema se concentra en el sistema de inflado de los airbag y puede provocar que el colchón neumático del lado del conductor se active con excesiva presión, hasta el punto de que se puede romper.

El llamamiento de Honda ha supuesto el último revés para la reputación de calidad que hasta ahora ha sido seña de identidad de la poderosa industria japonesa, artífice de que este país se convirtiera en segunda economía mundial tras una destructiva guerra.

Toyota era el mayor símbolo de ese poderío y calidad hasta los sucesivos llamamientos a revisiones de sus vehículos, más de ocho millones de unidades en todo el mundo desde finales de 2009.

Su crisis ha causado un terremoto empresarial que ha llevado a intervenir incluso al primer ministro nipón, Yukio Hatoyama, que pidió al gigante del motor que se centre en "la seguridad de los usuarios en Japón y en todo el mundo".

La ministra de Asuntos del Consumidor, la izquierdista Mizuho Fukushima, fue muy dura en su reprimenda: "Si se hubieran tomado medidas más ágiles desde el punto de vista del consumidor, esto no habría resultado en la degradación de Japón y de Toyota", afirmó hoy.

A Toyota se le achaca falta de rapidez en su respuesta a la crisis, un problema que, para los analistas, se extiende a buena parte de la industria de Japón, muy dependiente de las exportaciones y que actualmente vive una dura competencia de países como Corea del Sur.

Para el titular japonés de Transporte, Seiji Maehara, el problema de Toyota ha sido su alejamiento de los consumidores: "Me hubiera gustado que respetaran el punto de vista de los conductores y tomado medidas antes en lugar de decir que no era un problema técnico importante", indicó.

El último llamamiento a revisión de Toyota, lanzado ayer y efectuado desde hoy, afecta a 437.000 de sus híbridos en todo el mundo por un posible problema de software que repercute en su respuesta en el sistema de frenado.

La mayoría de los automóviles pertenecen a la tercera y última generación de su modelo estrella de Toyota, el híbrido Prius, el más vendido en Japón en 2009.

Cerca de 4.900 concesionarios de Toyota en Japón abrieron hoy sus puertas a los usuarios de los casi 200.000 Prius llamados a revisión en este país.

El grupo calcula que en tres meses habrá revisado el 90 por ciento de los híbridos afectados, que además del modelo Prius incluyen el Lexus HS250h, el eléctrico Prius plug-in y el sedán Sai.

El tiempo de revisión para cada automóvil será de unos 40 minutos, en los que los mecánicos comprueban con un mini-ordenador la programación del software que gestiona el sistema ABS y lo modifica en los casos necesarios.

Además de en Japón, Toyota revisará 155.000 de sus híbridos en Estados Unidos -país al que su presidente, Akio Toyoda, viajará la semana próxima para dar explicaciones ante el Congreso-, 53.000 en Europa y otros 5.000 en el resto del mundo.

Su competidor Honda, por su parte, centrará sus revisiones Estados Unidos, donde puede haber 378.758 coches afectados, aunque también hay 9.227 vehículos en México, 41.685 en Canadá, 4.042 en Japón, 1.361 en Taiwán y 703 en Australia, todos ellos fabricados en 2000 y 2001.

El propio grupo ha reconocido que se han registrado una docena de incidentes relacionados con el problema del airbag, entre ellos uno que causó la muerte de una persona, aunque ha insistido en que desde el año pasado no se conoce ningún nuevo caso. EFE