El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, sostuvo que el narcotráfico genera impacto en las economías y también afecta directamente la seguridad interna de los países, lo cual en el mediano plazo produce una reducción en las inversiones privadas.

“El narcotráfico lo que hace es elevar el índice de criminalidad, la que a su vez genera una reducción en las inversiones y una menor presencia de consumidores en los mercados”, indicó.

Señaló que los productores de cultivos ilegales en zonas rurales de los países de la región no perciben grandes cantidades de dinero por la siembra, lo que hace más fácil los trabajos para que la población rural vire a plantaciones alternativas.

Afirmó que en la región aún no hay narcoestados pero sí una corrupción preocupante a la cual hay que atacar de manera rápida y eficiente.

“Es cierto que el nivel de corrupción es alto en muchos países pero lo principal a destacar es que no ha habido una infiltración del narcotráfico en los Estados”, refirió.

Ante tal situación Insulza sostuvo que los países deben preocuparse en "atacar todos los aspectos del fenómeno" de las drogas.

"Hay un consenso en que el problema de las personas que consumen drogas es un tema de salud. Tenemos que preocuparnos de tratar de atacar todos los aspectos del fenómeno", señaló.
   
Subrayó que Latinoamérica es la única región del mundo en la que todos los pasos de la producción de drogas ilegales "se dan de manera relativamente integral", por lo que el combate de ese delito "es un tema de principal importancia".

"Esta es una guerra que tiene unos enemigos que son las bandas criminales, que tienen cada vez más fuerza que antes", admitió y dijo que el 40 % de las personas en prisión están por delitos vinculados al tráfico de drogas.

Insulza participó hoy en el panel "Política de drogas: desenredando el nudo", que abrió la última jornada del Foro Económico Mundial, que se celebra en nuestra capital.