América Latina ha de ser receptiva ante los problemas y sacrificios económicos que está afrontando el Sur de Europa a fin de prestar su apoyo en la dirección del crecimiento, afirmó hoy el secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias, en la reunión ministerial iberoamericana celebrada en Madrid.

Ante la crisis, "los países desarrollados en dificultades, en especial en estos momentos los de la UE, deben implementar con urgencia medidas que permitan recuperar la confianza de sus agentes productivos y en su moneda de reserva", dijo Iglesias en su discurso ante la reunión de alto nivel de asuntos económicos.

Este foro ministerial de Madrid es preparatorio de la Cumbre Iberoamericana de noviembre próximo en Cádiz y a ella asisten ministros de Economía y Finanzas así como secretarios de Estado de Panamá, Guatemala, Uruguay, México, Costa Rica y Portugal.

También participa el presidente del BBVA, Francisco González, el secretario de Estado españoles de Economía y Apoyo a la empresa, Fernando Jiménez Latorre, y de Comercio, Jaime García Legaz.

Iglesias subrayó la necesidad de cooperación entre las distintas regiones del mundo para superar cuanto antes la crisis económica.

"Para evitar una lenta recuperación, América Latina y en particular los países que tienen voz en el G-20 no pueden estar ajenos a los problemas de financiación exterior con que se enfrenta el Sur de Europa.

Europa está asumiendo muchos sacrificios, pero el mundo tiene que ayudar y empujar en la misma dirección", explicó.

En este sentido, aludió a los "lazos y experiencias que unen a la Comunidad Iberoamericana" para facilitar "respuestas conjuntas" que permitan fortalecer las economías de ambas orillas del Atlántico.

Asimismo consideró "adecuado" que tanto las empresas de Iberoamérica como los organismos multilaterales que funcionan en esta región ayuden en el "esfuerzo de búsqueda" de soluciones a la crisis.

"La estrategia de diversificación del comercio y mejora de la productividad es una tarea que corresponde liderar a los gobiernos, pero que tienen que ejecutar las empresas", mientras que las instituciones monetarias y financieras internacionales, además de "aunar voluntades", poseen la experiencia y capacidad "para aportarfinanciación a los procesos", observó Iglesias.

Refirió el secretario general de la SEGIB que el gran reto económico que tiene por delante América Latina para asegurar una nueva década de crecimiento sostenible pasa por "la diversificación del comercio y la revolución de la productividad".

De tal forma, dijo, es preciso "utilizar la innovación para generar desarrollos en sectores de mayor complejidad productiva, intensivos en saber y conocimiento", lo que permite, además, "disminuir la vulnerabilidad de las economías latinoamericanas".